La Cámara de Diputados dio media sanción a una nueva ley que modifica el régimen de Zona Fría y redefine cómo se aplicará el subsidio en la tarifa de gas. El proyecto oficialista consiguió 132 votos a favor, 105 en contra y 4 abstenciones, y ahora quedó a la espera de su tratamiento en el Senado. Si avanza, en Salta el beneficio automático seguiría en algunos departamentos de la Puna, mientras que otras localidades dejarían de estar alcanzadas por ese esquema general.
La iniciativa propone cambios sobre la Ley 27.637, que en 2021 había ampliado el alcance del régimen a más zonas del país. En su lugar, busca volver al criterio original fijado por la Ley 25.565 de 2002. Además, establece que el subsidio ya no se calcularía sobre el total de la boleta, sino solo sobre el precio del gas, un punto que, según especialistas, podría reducir el alivio tarifario actual.
La nueva ley de Zona Fría vuelve al esquema original
Con la aprobación en Diputados, el proyecto quedó un paso más cerca de convertirse en ley. El texto plantea dejar atrás la ampliación aprobada hace cinco años y recuperar el régimen inicial, que concentraba el beneficio automático en Patagonia, Malargüe, en Mendoza, y la región de la Puna.
En el caso de Salta, esa modificación mantendría dentro del régimen a Los Andes, La Poma, Iruya y Santa Victoria. Por otro lado, Salta Capital, Cafayate, Rosario de Lerma, Chicoana, Cachi, San Carlos, La Caldera y La Viña dejarían de contar con subsidio automático si el Senado aprueba la propuesta sin cambios.
La votación en la Cámara baja fue informada oficialmente con 132 votos afirmativos, 105 negativos y 4 abstenciones. A partir de ese resultado, el debate seguirá en el Senado, donde se definirá si la reforma se convierte en norma.
El subsidio podría mantenerse en casos puntuales fuera de las zonas alcanzadas
Aunque el proyecto restringe el beneficio automático a menos regiones, también contempla excepciones. Según el texto, podrían conservar el descuento quienes tengan ingresos menores a tres Canastas Básicas Totales, estén inscriptos en el RENABAP, sean veteranos de Malvinas o tengan personas con discapacidad en el hogar, en este último caso sujeto a evaluación.
Sobre el tope de ingresos, el proyecto toma como referencia un valor que hoy ronda los $4,4 millones para una familia tipo, de acuerdo con datos del INDEC. Ese punto es uno de los que marcaría quiénes pueden seguir dentro del esquema aun viviendo fuera de las áreas beneficiadas de manera directa.
Al mismo tiempo, otra modificación importante aparece en la forma de aplicar el subsidio. Si la reforma avanza, el descuento dejaría de calcularse sobre la factura completa y pasaría a hacerse únicamente sobre el precio del gas.
Qué impacto se discute en torno al subsidio
Ese cambio técnico abrió cuestionamientos durante el debate, porque especialistas advirtieron que podría achicar de forma considerable el alivio que hoy reciben los usuarios. Por eso, la discusión no quedó solo en qué zonas entran o salen del régimen, sino también en cuánto representaría realmente el descuento en la boleta final.
Desde el Gobierno señalaron que la reforma permitiría ahorrar más de $272 mil millones y ordenar los subsidios energéticos. En sentido contrario, legisladores opositores y entidades de consumidores pusieron el foco en las consecuencias que podría tener para hogares del interior del país.
Según informó Defensa de Usuarios y Consumidores (De.U.Co.), el régimen ampliado actualmente alcanza a más de 4,3 millones de usuarios. El proyecto quedó a la espera de su tratamiento en el Senado.

