YPF anuncia baja del precio del combustible con rebajas diferenciales por región

YPF confirmó que aplicará desde esta semana una baja promedio del 2% en el precio del combustible en todo el país, aunque el ajuste no será uniforme y dependerá de la zona y del tipo de producto. La medida fue explicada por el presidente y CEO de la petrolera, Horacio Marín, quien detalló que los movimientos en surtidores podrán ser tanto hacia abajo como hacia arriba, especialmente en el caso del gasoil, donde adelantó que habrá subas para una versión y bajas para otra, en línea con la evolución del mercado.

La petrolera estatal YPF comunicó que, a lo largo de esta semana, empezará a verse en las estaciones de servicio del país una reducción promedio del 2% en el precio del combustible. Sin embargo, la compañía aclaró que no se trata de una rebaja pareja: el impacto en los surtidores será distinto según la región y según se trate de nafta o gasoil, e incluso habrá diferencias entre las versiones de cada producto, de acuerdo con parámetros propios del mercado local.

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, explicó que el esquema no apunta a un valor único nacional del combustible, sino a una política flexible que se ajusta de manera continua. En una entrevista televisiva, resumió el criterio de actualización de precios con la frase: “Todos los días un poquito, no en todos los lados iguales”, para remarcar que las modificaciones serán graduales y diferenciadas.

La decisión se conoce luego de varios meses con subas consecutivas en las pizarras, en un contexto donde la nafta y el gasoil venían corriendo por encima del índice general de inflación. Por eso, la baja actual del combustible se interpreta dentro de una estrategia más amplia de la empresa para seguir de cerca la evolución de los costos y la demanda en cada punto de venta.

YPF detalla cómo aplicará la baja del combustible en el país

Marín enmarcó la nueva rebaja del combustible dentro de la línea que, según señaló, guía su gestión desde fines de 2023. Aseguró que YPF busca sostener lo que definió como un “acuerdo de honestidad con los consumidores”, donde los valores pueden moverse tanto hacia arriba como hacia abajo, según lo que marquen los indicadores del sector.

De esta manera, la empresa se distancia de esquemas de actualización automática y de fórmulas rígidas. Según lo expuesto por el directivo, los ajustes en el combustible se decidirán caso por caso, tomando en cuenta variables como los costos, la competencia en cada región y la realidad de cada producto. El resultado, según indicó, será un mapa de precios con matices entre provincias y entre ciudades.

La compañía remarcó que la baja promedio del 2% en el combustible no implica una reducción idéntica en todos los surtidores ni en todas las variedades. En algunos puntos del país la disminución podría ser mayor, en otros más acotada e incluso puede que determinadas líneas específicas no presenten cambios a la baja en esta etapa.

Dentro de este esquema de segmentación, Marín subrayó que la situación del gasoil requiere un tratamiento especial. A diferencia de la nafta, donde la señal general es de reducción, en el combustible diésel la foto es más diversa y depende de cada una de sus presentaciones. Por eso anticipó que en esa familia de productos se verán comportamientos opuestos.

El directivo fue concreto al explicar el criterio: “Uno hay que subir y uno hay que bajar”, dijo al referirse a las distintas variantes de gasoil que comercializa la petrolera. No aportó porcentajes ni valores puntuales, pero sí dejó en claro que la empresa considera que las dos versiones del combustible diésel no están hoy en la misma posición frente a los costos y al mercado.

Así, mientras una de las presentaciones de gasoil registrará una suba en los surtidores, la otra tendrá una reducción, en línea con la política general que combina ajustes al alza y a la baja según el análisis económico de cada segmento. La compañía comunicará estas variaciones a medida que se actualicen los carteles en las estaciones.

Subas previas y evolución reciente del precio del combustible

El anuncio de YPF llega después de una etapa en la que el combustible había acumulado incrementos importantes. En el último mes, por ejemplo, la nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires se encareció 4,5%, un avance que quedó por encima de la inflación de ese mismo período, ubicada en 2%, según datos del sector.

En la comparación interanual, la variación es todavía más marcada: el litro de nafta súper pasó de $1.108 en diciembre de 2024 a $1.564 en la actualidad, lo que representa un aumento del 41,2%. En el caso de la nafta premium, los registros señalan una suba del 3,5% en el último mes y de más del 31% frente al mismo mes del año pasado.

El gasoil, por su parte, mostró en los últimos treinta días un incremento del 4,04% y un salto cercano al 40% respecto de igual momento del año anterior. Tomando el conjunto de todos los combustibles líquidos, los relevamientos privados indican que, en los últimos doce meses, las subas acumuladas superaron a la inflación, que se ubicó en torno al 30%.

Con este nuevo movimiento de YPF, el mercado de combustible inicia una fase de ajustes mixtos, con recortes promedio pero también correcciones puntuales al alza, especialmente en algunas versiones de gasoil, que se irán reflejando en los surtidores durante los próximos días.

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