Violencia en Campo Quijano: confirman la detención de un joven acusado de atacar a su expareja

La Fiscalía Penal de Rosario de Lerma logró que un joven de 22 años siga detenido en Campo Quijano mientras se investigan dos hechos de violencia de género contra su expareja.

La Justicia confirmó la detención de un joven de 22 años en Campo Quijano, acusado por dos episodios de violencia contra su expareja, ambos ocurridos dentro de la vivienda de la joven y denunciados en la Comisaría N.º 7. La medida fue solicitada por la Fiscalía Penal de Rosario de Lerma, que pidió que el sospechoso continúe privado de la libertad mientras se reúnen pruebas por lesiones, daños y desobediencia a una orden judicial. Los hechos investigados se dieron en distintos momentos en la localidad de Campo Quijano y están encuadrados como presunta violencia de género.

De acuerdo con la imputación fiscal, al hombre se le atribuyen lesiones leves doblemente agravadas por el vínculo de pareja previo y por mediar violencia de género, además de daños en dos oportunidades y desobediencia judicial, todos en concurso real. La Fiscalía informó que los episodios fueron narrados por la joven afectada, quien se presentó ante la Policía y aportó detalles, fechas y elementos para la investigación.

La mujer señaló que la relación sentimental con el ahora imputado duró cerca de cuatro meses y que terminó en octubre del año pasado. A partir de allí, según su denuncia, comenzaron distintos problemas que derivaron en intervenciones policiales y en la aplicación de medidas de protección dictadas por el Juzgado de Violencia Familiar y de Género N.º 1, que luego habrían sido desobedecidas.

Detalles de los episodios de violencia en Campo Quijano

El primer hecho de violencia denunciado en Campo Quijano fue ubicado a comienzos de este año, dentro de la casa de la joven, situada sobre calle 25 de Mayo. La víctima contó ante los efectivos de la Comisaría N.º 7 que en esa oportunidad ambos estaban dentro del domicilio cuando una discusión fue subiendo de tono hasta volverse agresiva.

En ese contexto, la mujer aseguró que el joven le arrebató el teléfono celular y lo tiró contra el piso con fuerza, lo que habría provocado la rotura total del aparato. Ese daño integra ahora uno de los cargos de la causa por el delito de daños, ya que el celular fue secuestrado más adelante como evidencia material vinculada al expediente.

La denunciante también relató que, durante el mismo conflicto, el acusado la sujetó del cuello, lo que le generó lesiones. Personal de salud la examinó luego del episodio y, según el certificado médico agregado a la causa, se constataron lesiones compatibles con lo que la mujer había explicado. Ese informe médico respalda la imputación por lesiones leves agravadas.

El segundo incidente fue reportado algunos días después, cerca de la medianoche, nuevamente en la misma vivienda de Campo Quijano. De acuerdo con la versión de la víctima, el joven se presentó en el lugar en aparente estado de ebriedad, pese a que ya regían medidas de restricción que le impedían acercarse e ingresar al domicilio.

La joven manifestó que, a pesar de esas prohibiciones, el imputado entró al inmueble y se originó otra discusión. En medio de esa pelea, el hombre habría vuelto a dañar su teléfono celular, lo que sumó un nuevo hecho de daños a la acusación. Este segundo aparato también fue secuestrado por la Policía para su análisis y resguardo como prueba.

Desobediencia judicial y medidas de protección vigentes

Además de los hechos de violencia física y los perjuicios materiales, la causa incluye la sospecha de que el joven habría desobedecido de manera directa una resolución del Juzgado de Violencia Familiar y de Género N.º 1. Ese tribunal había dictado medidas de protección a favor de la mujer, que incluían prohibición de acercamiento, de ingreso al domicilio y de ejercer actos de violencia en su contra.

Según se dejó asentado en el expediente, esas disposiciones judiciales le fueron notificadas al acusado, por lo que estaba en conocimiento de las restricciones que pesaban sobre él. Aun así, la Fiscalía sostiene que el hombre se presentó nuevamente en la vivienda de la denunciante, lo que dio lugar a la imputación por desobediencia judicial en concurso con el resto de los delitos.

En la noche del segundo hecho, ante la negativa del joven a dejar la casa, la mujer decidió salir del lugar y dirigirse hasta la vivienda de una amiga para pedir ayuda. Fue esta amiga quien se comunicó con la Policía, lo que permitió la intervención inmediata de los efectivos. Poco después, el personal policial llegó al domicilio, demoró al acusado y secuestró el teléfono celular que se encontraba dañado.

Actuación de la Fiscalía y marco legal aplicable

La Fiscalía Penal de Rosario de Lerma, a cargo de la investigación, explicó que los hechos se enmarcan en la Ley Nacional 26.485, que establece la protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos. En este contexto, las lesiones agravadas por el vínculo y por mediar violencia de género prevén un régimen de penas más severo que las lesiones simples, debido a la situación en la que se producen.

Desde la Fiscalía se indicó que en esta etapa del proceso se trabaja en la consolidación del material probatorio. Entre las medidas dispuestas se cuentan la recepción de nuevos testimonios, la profundización de pericias y la evaluación de los elementos ya incorporados, como los certificados médicos, las denuncias originales y los teléfonos secuestrados, con miras a una posible elevación a juicio.

En paralelo, se mantiene la detención del joven de 22 años, ya que el Ministerio Público consideró necesario que continúe bajo custodia mientras avanza la investigación por violencia de género en Campo Quijano y se define su situación procesal. La continuidad de la privación de la libertad fue aceptada por la Justicia, que dejó firme la medida en el marco de esta causa penal.

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