Bodegas de Salta prepara acciones para sostener la comercialización del vino elaborado en la provincia frente a la caída del consumo interno. La entidad, presidida por Alejandro Martorell, anunció que participará en octubre de una feria en San Pablo, Brasil, mientras impulsa capacitaciones para trabajadores gastronómicos. El sector también reportó consecuencias en los viñedos de Salta: uvas que no fueron cosechadas, algunas hectáreas levantadas y pérdidas estimadas de entre 2 millones y 2 millones y medio de pesos por hectárea al año.
El vino de Salta busca ampliar su presencia fuera del mercado interno
La participación en la feria de San Pablo está prevista para octubre y contará con respaldo oficial, según adelantó Martorell en una entrevista con el programa Efecto Dominó, de Radio LUP 94.7. La actividad forma parte de la búsqueda de destinos para los vinos provinciales en un escenario de menor demanda dentro del país.
El titular de Bodegas de Salta indicó que, además de la presencia en ferias, existen créditos vinculados con la cosecha y otros mecanismos de acompañamiento para las empresas del rubro. La intención es abrir canales de comercialización y reforzar la llegada de productos elaborados en la provincia.
Martorell sostuvo que el consumo de vino por habitante en Argentina bajó de unos 90 litros durante la década de 1970 a una cifra cercana a los 15 litros en la actualidad. Al explicar esa variación, señaló: “Se aumentó la competencia, se aumentaron las opciones y eso cambió un poco los hábitos”.
Las capacitaciones apuntan a promover productos elaborados en la provincia
Entre las medidas en marcha, Bodegas de Salta desarrolla un programa de posicionamiento de vinos provinciales que incluye formación para personal de restaurantes. La propuesta busca que quienes atienden al público conozcan mejor las alternativas disponibles y puedan ofrecerlas en los locales gastronómicos.
“Estamos dando cursos de vino a los mozos de restaurantes”, explicó Martorell. También remarcó el objetivo de incentivar la demanda de etiquetas locales: “Obviamente que lo que estamos tratando es de fomentar el consumo de vino salteño”.
La caída del consumo dejó uvas sin cosechar y pérdidas en viñedos
La disminución de las ventas tuvo efectos directos sobre la actividad vitivinícola. Martorell afirmó que, durante esta temporada, hubo fincas salteñas donde la producción permaneció en las plantas porque no se realizó la cosecha. “Nosotros tuvimos acá en Salta, por primera vez, viñedos donde la uva no se cosechó, quedó colgada en los viñedos”, aseguró.
Además, el dirigente informó que algunas hectáreas de cultivo fueron levantadas en la provincia, aunque aclaró que el número no alcanza la dimensión observada en Mendoza. “Sabemos de algunas hectáreas que se han levantado acá en Salta, sin ser tan grande el número como el de Mendoza”, agregó.
Sobre la rentabilidad, Martorell estimó que una hectárea de viña pierde entre 2 millones y 2 millones y medio de pesos por año. “Tenemos un número y el número es que en una hectárea de viña se está perdiendo alrededor de 2 millones, 2 millones y medio de pesos por año”, indicó.
El presidente de Bodegas de Salta también cuestionó el permiso para comercializar bebidas alcohólicas que cobra la Policía en la provincia. “Es un permiso que no existe en todas las provincias. Acá en Salta existe hace muchos años, lo cobra la Policía, pero nos parece que las bebidas salteñas debieran estar exentas de este permiso”, dijo.
Al referirse a esa exigencia, añadió: “El vino paga un 62% de impuesto, entonces ¿por qué tiene que pagar algo más para tener un permiso de venta?”. Asimismo, mencionó que los aportes a la Corporación Vitivinícola Argentina eran obligatorios para todas las bodegas del sector.

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