Vecinos de Campo Quijano plantean que deberia aplicarse en el municipio un esquema más estricto para evitar nombramientos de familiares en cargos públicos, tomando como referencia la reciente Carta Orgánica aprobada en El Carril. Tras tres meses de debate, ese municipio del Valle de Lerma incorporó una cláusula que limita el nepotismo y ordena nuevas reglas para la administración local. En Campo Quijano, los reclamos se concentran en que los convencionales definan si avanzarán en una regulación parecida o mantendrán el esquema actual.
Vecinos de Campo Quijano señalan que deberia aplicarse un freno al nepotismo
En Campo Quijano, distintos sectores barriales y organizaciones locales vienen marcando que deberia aplicarse un esquema más claro para controlar cómo se cubren los cargos municipales. Los vecinos mencionan de forma reiterada el caso de El Carril, donde la convención municipal terminó de redactar su primera Carta Orgánica y fijó normas específicas sobre la designación de funcionarios.
Los reclamos de vecinos de Campo Quijano se apoyan en un punto concreto: piden que se limite la posibilidad de que familiares directos o cercanos de las máximas autoridades ocupen puestos en el gabinete o en otras áreas municipales. Según plantean en reuniones y notas presentadas, buscan que el municipio del Portal de los Andes adopte estándares similares a los que ya rigen en el otro extremo del Valle de Lerma.
Al mismo tiempo, persisten cuestionamientos hacia las decisiones que vienen tomando los convencionales de Campo Quijano. Parte de la comunidad sigue de cerca el proceso y reclama definiciones sobre si se avanzará o no en una regulación específica sobre nepotismo, tal como ya ocurrió en El Carril. Para muchos vecinos, ese sería un gesto clave de orden institucional y de transparencia.
La experiencia de El Carril se transformó así en un punto de comparación permanente. Mientras allí la Carta Orgánica ya fue aprobada en su totalidad, en Campo Quijano el debate continúa abierto y sin una resolución clara sobre este tema puntual. Esa diferencia alimenta las exigencias de los habitantes, que insisten en que en su municipio también deberia aplicarse una barrera concreta a los nombramientos de parientes.
La Carta Orgánica de El Carril fija una cláusula antinepotismo para el gabinete
En El Carril, la convención municipal cerró tres meses de deliberaciones con la aprobación integral de su primera Carta Orgánica. El texto marca un antes y un después en la vida institucional del municipio, ya que establece nuevas reglas para el funcionamiento de la administración local, desde la organización del gabinete hasta los criterios para cubrir cargos políticos.
Uno de los puntos más comentados de la norma es la cláusula que impide al intendente designar familiares de primera, segunda y hasta tercera generación tanto en el gabinete como en cualquier otro puesto municipal. Esta disposición fue presentada por los propios convencionales como una herramienta “antinepotismo”, orientada a resguardar la transparencia y a fortalecer la equidad en el acceso a las funciones públicas.
Además, la medida no surge aislada. Los redactores de la Carta Orgánica retomaron como antecedente la última reforma de la Constitución provincial, que ya prohíbe la designación de parientes en municipios y concejos deliberantes. A partir de ese marco general, El Carril decidió plasmar de manera explícita la restricción de vínculos familiares en su normativa local, dejando por escrito qué se permite y qué no en materia de nombramientos.
El presidente de la convención e intendente de El Carril, Efraín Orosco, destacó la forma en que se dio el proceso de discusión. “Tuvimos posturas distintas, pero supimos sostener el diálogo. Lo importante fue que todos apuntamos a lo mismo: dejarle a la comunidad una herramienta seria, sólida y moderna”, afirmó al cierre de las sesiones, resaltando el objetivo compartido de ordenar la vida institucional del municipio.
Cómo impacta el modelo de El Carril en el debate de Campo Quijano
La aprobación de esta Carta Orgánica en El Carril repercutió rápidamente en Campo Quijano. Vecinos que ya venían reclamando límites más claros al nepotismo empezaron a usar ese caso como ejemplo concreto de que se pueden fijar reglas detalladas para las designaciones. De esta manera, creció la presión para que en el municipio del oeste salteño también deberia aplicarse una regulación parecida.
En reuniones comunitarias y conversaciones con representantes locales, se repite una misma pregunta: si un municipio del Valle de Lerma ya avanzó en una norma antinepotismo, por qué Campo Quijano no podría seguir un camino similar. Las miradas se dirigen a los convencionales quijaneños, a quienes se les reclama que definan si “adherirán a la idea” de incorporar restricciones a los nombramientos de familiares o si mantendrán un esquema sin este tipo de cláusulas específicas.
La situación deja a ambos municipios en escenarios distintos dentro de una misma región. Mientras El Carril ya cuenta con una Carta Orgánica en vigencia y con límites expresos a los vínculos familiares en la administración, en Campo Quijano el tema sigue siendo motivo de debate entre vecinos y representantes, sin una resolución aprobada hasta el momento.

