Residentes de barrio Grand Bourg, en la zona Oeste Alta de la ciudad de Salta, volvieron a exponer su preocupación por el aumento de hechos de robo e inseguridad. Aseguran que los ataques se repiten todos los días, incluso con familias dentro de sus casas, y juntaron cientos de firmas para reclamar respuestas a las autoridades y a la Justicia.
Habitantes de Grand Bourg describen una situación de robo e inseguridad que, según relatan, se agravó en los últimos meses y mantiene en alerta a gran parte del barrio. Vecinos de distintos sectores coinciden en que los episodios ya no se limitan a la calle, sino que también se dan dentro de las viviendas mientras las personas están adentro, lo que genera miedo y modifica las rutinas cotidianas. El reclamo principal apunta a una mayor presencia de patrulleros y personal policial circulando de manera constante por la zona Oeste Alta.
De acuerdo con los testimonios recogidos, la preocupación no es nueva: residentes recuerdan que los hechos delictivos se vienen sintiendo desde hace más de una década, aunque señalan que la situación se habría vuelto más tensa en los últimos meses. En ese marco, remarcan que “todos los días hay algún robo”, ya sea arrebatos en la calle, ingresos a domicilios o ataques cuando las familias se encuentran descansando. Estas acciones, describen, alimentan una sensación de vulnerabilidad permanente en uno de los barrios más poblados del oeste capitalino.
Frente a este panorama, los vecinos remarcan que lo que más inquieta no es solo la cantidad de casos, sino la forma en que ocurren. Algunos relataron que los sospechosos ingresan por techos, patios o frentes sin demasiadas dificultades, y que muchas veces ven movimientos sospechosos pero no alcanzan a recibir asistencia a tiempo. A su vez, consideran que los recorridos actuales de los móviles policiales no serían suficientes para cubrir todos los sectores de Grand Bourg, que cuenta con varias manzanas y arterias muy transitadas.
Reclamos por patrullajes y medidas contra la inseguridad
Los residentes remarcan que la inseguridad y los robos se volvieron un problema diario y que la presencia de uniformados en la calle no alcanza para disuadir a los delincuentes. En sus relatos explican que, por más que ocasionalmente se ven operativos, después de unos días la situación vuelve a ser la misma y “todo queda igual”. Por eso insisten en la necesidad de controles sostenidos y patrullajes que se mantengan durante todo el día, especialmente en horarios nocturnos y de madrugada.
Entre los pedidos más reiterados aparece la falta de móviles disponibles para recorrer el barrio. Vecinos detallan que, cuando llaman al 911 para alertar sobre un robo o un movimiento extraño, muchas veces se encuentran con demoras o con dificultades para que un patrullero llegue hasta el lugar. También mencionan que hay sectores internos de Grand Bourg donde casi no se ven controles, lo que, según describen, es aprovechado por quienes cometen delitos para moverse con mayor facilidad.
La preocupación por la escasez de recorridos se mezcla con la percepción de que los sospechosos recuperan la libertad con rapidez. Un vecino de la zona, identificado como Marcelo Torres, sostuvo que observan cómo algunas personas son demoradas pero luego vuelven a aparecer en las inmediaciones del barrio. Esa situación, indican, alimenta la idea de que los esfuerzos vecinales no alcanzan y que es necesario que la respuesta incluya a otros organismos, especialmente en lo que respecta al avance de las causas judiciales.
Firmas y organización vecinal ante la ola de robo
Como parte de las acciones encaradas por los residentes, se realizaron reuniones y recorridas internas para juntar apoyos formales al reclamo. Hasta ahora lograron reunir más de 350 firmas en sucesivas convocatorias, con planillas que circularon entre comercios, plazas y viviendas de distintos sectores del barrio. El objetivo de esta movida fue respaldar los pedidos dirigidos a las autoridades competentes y a la Justicia, vinculados al aumento de robos y hechos de inseguridad.
Las planillas, detallaron los organizadores, fueron presentadas para dejar asentado el malestar por los robos reiterados, la sensación de desprotección y la necesidad de respuestas más firmes. Torres precisó que, desde diciembre, “hay delitos prácticamente todos los días” y que los vecinos decidieron canalizar ese malestar mediante una nota formal acompañada por la firma de centenares de residentes de Grand Bourg. La última convocatoria cerró con la entrega de las firmas y la exposición de la situación ante las áreas correspondientes.
En distintos testimonios, los habitantes del barrio remarcaron que su intención es poder “vivir tranquilos puertas adentro”, algo que hoy consideran casi imposible por la sucesión de robos, tanto en horario diurno como nocturno. A la par de las notas y las firmas, también se multiplicaron los grupos de mensajería entre vecinos para alertar sobre movimientos sospechosos, coordinar llamados al 911 y compartir información sobre casos ocurridos en la zona Oeste Alta.

