Vecinos de La Silleta salieron a hablar sobre el caso de Miguel Plaza y aseguraron que el hombre estuvo tomando alcohol durante todo el fin de semana previo al siniestro fatal en La Merced, donde murió un niño. Los testimonios de estos vecinos apuntan a que el acusado habría pasado largas horas en una vivienda del barrio Justo Juez, pese a que el informe oficial de alcoholemia indica que el conductor tenía cero de alcohol en sangre.
Las declaraciones fueron acercadas al programa “La Llave Del Portal” y se enfocan en lo ocurrido en ese domicilio de La Silleta, desde donde, según los lugareños, Plaza se retiró antes del hecho vial en La Merced. Señalaron que ya conocían al imputado de antes y que no sorprendió verlo moverse en la zona con una camioneta roja.
Las versiones recopiladas reflotan dudas sobre cómo llegó Plaza a manejar el vehículo y en qué condiciones lo hizo, mientras la comunidad de La Merced y de barrios cercanos mantiene la atención puesta en la investigación por la muerte del niño Tomás.
Vecinos relatan consumo de alcohol y ruidos durante el fin de semana
Según un grupo de vecinos del barrio Justo Juez, Plaza habría permanecido el sábado y el domingo en una casa de La Silleta, donde lo vieron tomando bebidas alcohólicas en distintos momentos del día. Describieron que la música sonaba fuerte y que las puertas de una camioneta roja permanecían abiertas frente al domicilio.
“Nosotros lo conocemos bien al señor Plaza acá. Estuvo tomando todo el día sábado y el domingo hasta las 6 de la tarde aquí en una casa del B° Justo Juez, con música a todo lo que da y con las puertas de la camioneta esa roja abiertas. Estaba solo tomando afuera de la casa”, narró uno de los entrevistados, al repasar lo que observó el último fin de semana antes del hecho en La Merced.
De acuerdo con ese mismo testimonio, el hombre dejó el lugar recién cuando uno de los residentes le pidió que bajara el volumen y se retirara. El vecino sostuvo que lo vio “ebrio” y, por eso, puso en duda el informe que ubica la alcoholemia de Plaza en cero. Para este testigo, el comportamiento del conductor era propio de alguien bajo el efecto del alcohol, situación que contrasta con la pericia oficial difundida hasta ahora.
Otros habitantes del barrio Justo Juez comentaron que en esa vivienda suelen darse reuniones con música y consumo de alcohol. Indicaron que, desde hace tiempo, prestan atención a lo que pasa allí porque suelen llegar personas que no son del lugar y se repiten escenas de mucho ruido y movimiento de vehículos.
Dudas sobre la camioneta roja y el rol de Miguel Plaza
Además de las menciones al consumo de alcohol, algunos vecinos de La Silleta pusieron en tela de juicio la versión que indica que Miguel Plaza habría tomado la camioneta sin autorización. Un residente aseguró que el vehículo rojo formaba parte habitual de los desplazamientos del acusado y que era frecuente verlo circular en la zona.
“Nada que ver porque el tipo todos los días a cualquier hora y a veces acompañado andaba siempre con esa camioneta roja, si lo dijeron es para salvar su cuero. Los fines de semana se chupaba todo aquí en La Silleta y rompía las p… en esa casa. Para mí que lo están encubriendo. Estaba hasta las chanclas el sábado y el domingo, se fue y cometió semejante macana”, expresó otro vecino, que afirmó conocer de vista la rutina del conductor.
Este mismo residente contó que, tras el siniestro en La Merced, no hubo consultas formales de las autoridades en el barrio. “Si vienen a preguntar acá en el barrio nosotros todos lo conocemos y sabemos. La policía ni se arrimó a preguntar nada, acá pasa de todo y no hacen nada”, dijo al describir cómo fue la reacción en la zona después del hecho en el que murió el niño.
Dolor en La Merced y pedido de mayor responsabilidad al volante
Entre quienes hablaron de lo sucedido, también hubo vecinas que se identificaron como madres y abuelas y acompañaron el reclamo de justicia de la familia del pequeño Tomás, fallecido en La Merced. Remarcaron que el conductor debía extremar los cuidados al manejar y evitar cualquier riesgo, más aún si había consumido bebidas alcohólicas.
“Yo soy madre, también tengo hijos, nietos, y la verdad que lo que hizo no tiene perdón. Él tenía que ser más consciente y no manejar así, andaba quemando, ya decíamos que iba a dar vuelta una esquina y se iba a llevar puesto algún perro o algo y mire usted lo que pasó en La Merced”, señaló una mujer, al recordar la forma en que, según su relato, se desplazaba Plaza por la zona.
La misma vecina expresó que la muerte del niño causó un fuerte impacto entre los residentes y destacó el dolor que generó la pérdida de Tomás. “Nos duele mucho la pérdida del pobre angelito que no tiene nada que ver ni culpa de nada, ni los padres tampoco”, concluyó al describir la sensación que domina en los barrios de La Silleta y La Merced tras el siniestro vial.

