Chocaron a una mujer camino a Rosario de Lerma y quedó inmovilizada y sin poder trabajar

Una vecina salteña quedó internada y sin poder moverse tras un fuerte choque cuando viajaba en familia entre Quijano y Rosario de Lerma. La mujer, identificada como Vanesa Maita, sufrió una grave fractura en la pelvis, no puede trabajar y necesita una costosa operación que, según señaló, no puede pagar. Denunció que el otro conductor se habría negado a identificarse y que se lo notaba alcoholizado al momento del siniestro.

Una salida familiar que tenía como destino cargar combustible y seguir camino hacia Rosario de Lerma terminó en un violento siniestro vial sobre la ruta entre Campo Quijano y esa ciudad. Según el relato de la propia víctima, chocaron de atrás la camioneta en la que viajaba y el impacto la dejó con una grave lesión en la pelvis, internada, inmovilizada y atravesando un serio problema económico porque no puede volver a su trabajo.

La mujer accidentada es Vanesa Maita, de 42 años. Ella contó que se desplazaba junto a familiares en una Renault Duster cuando, en pleno trayecto rumbo a Rosario de Lerma, otro vehículo los embistió desde atrás y los arrastró varios metros hasta un badén. El golpe, según detalló, hizo que el baúl se incrustara sobre el asiento donde estaba sentada y le provocara una fractura de acetábulo derecho, una zona clave de la pelvis.

Desde entonces, permanece postrada y con fuertes dolores. Explicó que no puede sentarse ni mantenerse erguida y que requiere asistencia para cualquier movimiento. También mencionó que su vida diaria cambió por completo, ya que no puede ir al baño, comer ni hidratarse sola y debe ser atendida de manera permanente por familiares y personal de salud.

Grave lesión tras el choque en la ruta a Rosario de Lerma

De acuerdo con su testimonio, el momento posterior al impacto fue especialmente complejo dentro del habitáculo. Vanesa recordó que quedó atrapada entre el asiento y la estructura deformada del vehículo y que fue necesario que intervinieran los bomberos para poder sacarla. Relató que tuvieron que romper puertas y vidrios para rescatarla, lo que le dejó cortes y hematomas en distintas partes del cuerpo.

Maita comentó que, además de la fractura en la pelvis, terminó con golpes en la espalda y la cadera y con pequeñas astillas de vidrio incrustadas en la zona de la nalga, que todavía no pudieron retirarle debido a que no la pueden movilizar por la lesión ósea. Señaló que la situación es muy dolorosa y que aún no le pudieron hacer una limpieza completa de esas heridas.

Al describir su día a día después de que chocaron el vehículo donde se dirigía hacia Rosario de Lerma, la mujer detalló que permanece recostada todo el tiempo. Indicó que le colocaron una sonda para poder orinar y que para tomar líquidos le acercan una pajilla mientras continúa recostada. También contó que deben alimentarla en la cama porque no consigue enderezarse por sus propios medios.

Denuncia al otro conductor y dificultades económicas

En cuanto al otro protagonista del siniestro, Vanesa sostuvo que el hombre que conducía el vehículo que los alcanzó por detrás no se hizo cargo de la situación en el lugar del hecho. Aseguró que se lo notaba en evidente estado de ebriedad y que se negó a aportar sus datos personales luego del choque.

La mujer explicó que, debido a su condición física y a que permanece inmovilizada, no pudo trasladarse a una comisaría para declarar. Por ese motivo, señaló que realizó la denuncia por internet y que optó por ese mecanismo porque, según contó, no consiguieron que se acercara personal policial hasta el lugar para tomarle testimonio de forma presencial.

El siniestro la dejó, además, sin la posibilidad de generar ingresos propios. Vanesa comentó que trabajaba en una verdulería y que de ese empleo dependía el sustento diario de sus tres hijos. También precisó que es personal policial retirado por retiro obligatorio y que lo que cobra por ese concepto no le alcanza para afrontar los gastos de la casa, situación que se agravó de manera marcada tras el accidente.

La operación que necesita y cómo colaborar

Los profesionales de la salud que la asisten le indicaron que, para tener una recuperación adecuada de la fractura de acetábulo, necesita una cirugía específica en la zona de la pelvis. Según le explicaron, la intervención es importante para mejorar la consolidación del hueso y evitar futuras complicaciones.

Vanesa contó que le advirtieron que, si la cirugía no se realiza ahora, igualmente más adelante va a requerir una operación, posiblemente con un cuadro más complejo por el paso del tiempo. El procedimiento tiene un costo estimado de 5 millones de pesos, cifra que, de acuerdo con lo que expresó, está lejos de poder afrontar con sus ingresos actuales.

Ante este panorama, Maita decidió pedir colaboración económica para reunir el dinero que le permita acceder a la operación. Informó que quienes quieran ayudar pueden hacerlo mediante transferencias al alias bancario VANEMAITA.MP, a su nombre, Vanesa Maita.

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