Un episodio de vandalismo quedó grabado por el sistema de monitoreo urbano en la calle Leguizamón al 400, en pleno centro de Salta Capital. Las imágenes muestran a un hombre que, sin mediar diálogo con nadie, destruye una maceta de la vereda y se retira caminando. El material fílmico ya fue remitido a las autoridades, que buscan reconstruir el recorrido del sospechoso y establecer qué pasó antes y después del ataque en esta zona muy transitada por vecinos, turistas y comerciantes.
El circuito de monitoreo urbano de la ciudad de Salta registró un hecho de vandalismo en la calle Leguizamón al 400, en pleno casco céntrico. En las imágenes se ve a un hombre que se acerca a una de las macetas colocadas sobre la vereda y la destruye de un golpe contra el piso. Esa secuencia, captada por cámaras de seguridad, ya fue incorporada de manera formal a la causa y es hoy una de las principales pruebas para intentar identificar al responsable.
Según se pudo conocer, el hecho ocurrió en un tramo de la Leguizamón muy transitado, tanto por salteños como por turistas, donde desde hace tiempo se instalaron macetas como parte del equipamiento urbano. El registro en video muestra con claridad el momento del daño, aunque la persona señalada como autora del ataque tiene parte del rostro tapado, lo que por ahora complica una identificación directa.
Las autoridades que intervienen en la investigación resolvieron recopilar material de otras cámaras cercanas al lugar del hecho. La intención es reconstruir el recorrido completo del sospechoso por el centro, tanto en los minutos previos al episodio de vandalismo como después de la ruptura de la maceta, para contar con un mapa más claro de sus movimientos.
Las cámaras de seguridad registraron el momento exacto del acto de vandalismo
En el video difundido desde el circuito de monitoreo se observa a un hombre que avanza por la vereda de Leguizamón al 400 con paso rápido y decidido. Lleva una gorra calada que le cubre buena parte de la cara, lo que impide apreciar sus rasgos con nitidez. Aun así, la filmación permite analizar su contextura física, su altura aproximada y la ropa que tenía puesta al momento del hecho.
La secuencia muestra cómo el sospechoso se detiene frente a una de las macetas dispuestas en la vereda. Luego de unos segundos, realiza fuerza para moverla y, en un solo gesto, la arroja contra el piso. El impacto provoca la rotura inmediata de este elemento urbano, utilizado para decorar y ordenar el paso peatonal en esa cuadra céntrica de la capital salteña.
Tras la destrucción de la maceta, el hombre no dialoga con otras personas ni se lo ve interactuar con nadie en el lugar. Simplemente se da media vuelta y continúa caminando, alejándose de la escena sin que se adviertan interrupciones ni intentos de detenerlo. Esa actitud, sumada al modo en que ejecuta el daño, forma parte del análisis que realizan quienes trabajan en la causa.
El material de video, de acuerdo con lo que se pudo saber, fue considerado clave desde el inicio porque permite observar el hecho de vandalismo de principio a fin, sin cortes. La carga horaria y la ubicación de la cámara también facilitan cruzar datos con otros dispositivos de seguridad distribuidos en el microcentro salteño.
Descripción del sospechoso y líneas de investigación abiertas
Además de la secuencia del ataque, el registro dejó en evidencia detalles de la vestimenta de la persona buscada. En las imágenes se distingue claramente que el hombre lleva una gorra negra, una camisa marrón, un jean arremangado y zapatillas de color negro. Esa descripción ya fue incorporada de manera formal a la investigación para poder rastrearlo en otras cámaras de la zona.
Con esos datos, se espera verificar si el mismo sujeto fue captado en otras esquinas del centro de Salta antes o después del episodio. El objetivo es seguir su desplazamiento, identificar posibles puntos donde se lo vea con mayor definición y, eventualmente, ubicar testigos que puedan aportar más información sobre lo sucedido en la cuadra de Leguizamón al 400.
Hasta el momento, la pesquisa no logró aclarar el motivo del ataque contra la maceta. No está definido si se trató de una reacción puntual ante alguna situación previa, de un hecho aislado de vandalismo sin desencadenante aparente o de otro tipo de conducta vinculada a algún estado particular del agresor.
Qué analizan los investigadores sobre el hecho en Leguizamón al 400
Entre las posibilidades que se manejan, no se descartó que el protagonista del ataque pudiera haber estado bajo algún tipo de influencia de sustancias al momento de romper la maceta. Sin embargo, esa hipótesis todavía no cuenta con elementos objetivos que la respalden y se mantiene como una alternativa más dentro del abanico de opciones de trabajo.
Los registros fílmicos del sistema de monitoreo urbano ya fueron enviados a las áreas competentes para su análisis cuadro por cuadro. Se prevé complementarlos con grabaciones de cámaras privadas ubicadas en comercios y edificios de la zona, con el fin de ampliar el ángulo de visión y precisar con mayor detalle las características del sospechoso.
En paralelo, comerciantes y vecinos que se mueven habitualmente por el sector se mantienen atentos a las novedades de la causa, que volvió a poner en discusión los episodios de vandalismo contra mobiliario urbano en el centro salteño. Las actuaciones continúan con la revisión del material obtenido y con la búsqueda de nuevas imágenes que permitan identificar al responsable de los daños en la maceta.

