La Unión Tranviarios Automotor sigue en estado de alerta y movilización y dejó abierta la chance de un paro nacional de colectivos que podría impactar en servicios como SAETA, si el 20 de enero no hay acuerdo salarial con las cámaras empresarias del transporte.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmó que continuará en estado de alerta y movilización a nivel país y no descartó un eventual paro que alcanzaría al servicio de colectivos urbanos, incluyendo sistemas como SAETA, si la audiencia prevista para el 20 de enero no destraba la negociación salarial. El gremio sostiene que, sin avances concretos en esa fecha, podría convocarse a una medida de fuerza nacional que afecte el transporte público en distintas provincias.
La tensión se originó tras la última audiencia paritaria entre el sindicato y las cámaras empresarias, que terminó sin acuerdo. Desde la UTA señalaron que la propuesta patronal fue insuficiente y remarcaron que la negociación quedó en un cuarto intermedio hasta el 20 de enero, día clave para definir si se activa o no el paro de colectivos.
En Salta, la discusión nacional es seguida de cerca por usuarios y choferes, ya que cualquier decisión de la UTA a nivel país podría repercutir en el funcionamiento de SAETA y en la movilidad cotidiana de miles de personas que dependen del transporte público para trabajar, estudiar o hacer trámites.
UTA sostiene el estado de alerta y pone fecha límite a la negociación
Según informó el sindicato, el conflicto se profundizó en la última audiencia paritaria, donde las cámaras empresarias del transporte ofrecieron solo un incremento del 1% en los salarios. Para la conducción gremial, ese porcentaje fue calificado como una “burla” y dejó la negociación prácticamente congelada, a la espera del próximo encuentro formal.
Ante este escenario, la UTA decidió mantener el estado de alerta y movilización en todos los servicios de colectivos del país. La organización reiteró que, si el 20 de enero no se presenta una propuesta superadora por parte de las empresas, la respuesta podría ser un paro nacional, con impacto directo en líneas urbanas y metropolitanas.
En su comunicación oficial, el gremio remarcó que su reclamo busca acompañar el ritmo de la inflación y el aumento del costo de vida. También expusieron que, en diciembre, muchos choferes cobraron el aguinaldo en cuotas, lo que generó fuerte malestar en las bases y sumó presión a la discusión salarial en curso.
La posibilidad de un paro de colectivos, que alcanzaría a sistemas como SAETA, mantiene en vilo a quienes dependen del transporte público. Sin embargo, por ahora la UTA optó por esperar el resultado de la audiencia del 20 de enero antes de definir medidas de fuerza concretas.
Empresarios hablan de crisis y piden más subsidios al Estado nacional
Mientras tanto, del lado de las cámaras empresarias la descripción del panorama es muy distinta. Voceros del sector aseguraron que las compañías atraviesan una situación de “extrema fragilidad patrimonial” y que se les complica cumplir con las mejoras salariales reclamadas por el gremio en las condiciones actuales.
Las empresas insisten en que necesitan un refuerzo de los subsidios que otorga el Estado nacional para poder afrontar los compromisos con el personal, incluido el pago de sueldos y aguinaldos sin atrasos ni cuotas. Según plantean, la falta de recursos limita cualquier margen de maniobra para ofrecer aumentos por encima del 1% que ya pusieron sobre la mesa.
Esta postura choca de lleno con la de la UTA, que considera insuficiente la propuesta empresaria y sostiene que los choferes “no aceptarán ser rehenes de la disputa financiera entre las empresas y el Estado Nacional”. En ese marco, el sindicato reclama que tanto las cámaras como las autoridades nacionales acerquen una propuesta que contemple el deterioro salarial de los trabajadores del sector.
De no aparecer una oferta concreta que satisfaga parte de estas demandas, la conducción gremial mantiene vigente la alternativa del paro nacional de colectivos, medida que podría modificar por completo la rutina diaria en varias ciudades si alcanza a prestadores como SAETA.
Qué se discute en la audiencia del 20 de enero
La próxima audiencia paritaria, fijada para el 20 de enero, será el momento en que las partes vuelvan a sentarse a la mesa. Allí se definirá si hay una mejora real en la propuesta salarial o si se acelera el llamado a un paro de colectivos a nivel nacional. La UTA llegará a ese encuentro con el mandato de sus afiliados de no aceptar aumentos que queden lejos de la inflación.
Por su parte, las cámaras empresarias buscarán sostener su argumento de falta de fondos y reiterarán el pedido de mayor asistencia del Estado nacional para cubrir costos operativos y salariales. Al cierre de esta nota, lo único confirmado es la fecha de la audiencia y la continuidad del estado de alerta decretado por la UTA en todo el país.

