Donald Trump anunció que Estados Unidos detuvo durante dos semanas los ataques previstos contra objetivos en Irán y que este freno solo seguirá vigente si Teherán reabre por completo el estrecho de Ormuz. El presidente confirmó un alto el fuego bilateral, vinculando la suspensión de los ataques con la exigencia de un tránsito “completo, inmediato y seguro” por esa vía estratégica que conecta gran parte del comercio de petróleo mundial. El entendimiento, comunicado el 8 de abril, se apoya en contactos diplomáticos con Pakistán y en una propuesta iraní de diez puntos.
El mensaje de Trump llegó cuando faltaba poco para que venciera el plazo que él mismo había fijado para que Irán normalizara el tráfico marítimo en Ormuz. El mandatario de Estados Unidos había marcado como límite las 20:00 hora de Washington y había advertido que, si no se levantaban las restricciones, ordenaría una ola de ataques sobre centrales eléctricas, puentes y otras infraestructuras clave, con la amenaza de “devolver a Irán a la Edad de Piedra”.
La confirmación de la tregua se hizo pública a través de Truth Social, la red donde el presidente suele adelantar decisiones sensibles de política exterior. Allí explicó que la postergación de los ataques contra Irán responde a “gestiones diplomáticas encabezadas por Pakistán”, país que se ubicó como intermediario en la crisis por el estrecho de Ormuz, un corredor que concentra cerca del 20% del petróleo que se mueve por mar en todo el planeta.
Trump habla de alto el fuego bilateral y condiciona la paz a Ormuz
En su mensaje, Trump calificó la medida como un cese de fuego simultáneo entre Washington y Teherán. Remarcó que “este será un alto el fuego bilateral” y sostuvo que las dos partes estarían “en una etapa muy avanzada hacia un acuerdo definitivo”, siempre y cuando Irán mantenga abierto el paso marítimo sin limitaciones. El presidente dejó claro que la pausa en los ataques a Irán no es un cambio de rumbo permanente, sino una ventana de negociación atada a Ormuz.
Según la descripción del propio Trump, las dos semanas sin ataques se usarán para “finalizar y consumar” un entendimiento amplio con Irán. Ese esquema incluye el compromiso de mantener la calma militar mientras se terminan de discutir las condiciones del paso seguro por el estrecho y otros puntos de fricción entre los dos países. El presidente de Estados Unidos aseguró que, si la reapertura del estrecho de Ormuz se sostiene sin incidentes, el conflicto podría quedar “próximo a su resolución”.
La tregua se apoya también en una contrapropuesta de Irán de diez puntos, canalizada a través de Pakistán. De acuerdo a lo difundido por Trump, ese documento plantea el fin de las hostilidades, la creación de un protocolo claro de paso seguro por Ormuz —cerrado parcialmente desde el inicio de la crisis— y el levantamiento progresivo de sanciones económicas que pesan sobre la república islámica. Pakistán, que mantuvo contactos tanto con Teherán como con Washington, actuó como nexo para acercar esas posiciones.
El trasfondo petrolero de la crisis también condiciona los movimientos de la Casa Blanca. Desde que se tensó el vínculo con Irán por el control del estrecho de Ormuz, los mercados energéticos reaccionaron con subas fuertes del crudo, lo que afecta tanto a grandes economías como a países importadores más chicos. En Salta y el resto del país, estos vaivenes suelen trasladarse al precio de los combustibles, por lo que los anuncios sobre la tregua y los ataques a Irán son seguidos de cerca por analistas y consumidores.
Reapertura parcial de Ormuz y reacción de los mercados
Tras aceptar la propuesta de tregua impulsada por Trump, Teherán informó que habilitará nuevamente el estrecho de Ormuz durante dos semanas. La noticia de que Irán reabrirá este corredor clave, en paralelo al freno de los ataques de Estados Unidos, generó un fuerte impacto en la cotización internacional del petróleo. El Brent cayó más de 13% y perforó la barrera de los 95 dólares, en línea con la expectativa de que mejore el suministro por la ruta más sensible para los hidrocarburos.
El estrecho de Ormuz se mantuvo en el centro de la disputa desde el primer momento. Por ese paso navega cerca de una quinta parte del petróleo que se comercia en el mundo, por lo que cualquier cierre, incluso parcial, repercute de inmediato en la oferta y en los precios. Trump ató de forma explícita la continuidad del alto el fuego a que Irán garantice un tránsito “completo, inmediato y seguro”, una formulación que se repitió en sus mensajes en Truth Social.
Una vez difundido el entendimiento inicial, Trump celebró la suspensión de los ataques y la reapertura del estrecho de Ormuz. El presidente habló de “un gran día para la paz mundial!”, aunque aclaró que “‘permaneceremos cerca’ para asegurarnos de que todo salga bien”. También indicó que Estados Unidos colaborará para “descongestionar el tráfico” en la zona mientras esté vigente la tregua, apuntando a dar una señal de previsibilidad a los países que dependen del flujo petrolero que sale del Golfo Pérsico.
Rol de Pakistán en la negociación y postura de Irán
La decisión de suspender los ataques contra Irán por dos semanas se atribuye, en parte, a los contactos que Trump mantuvo con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, y con el jefe del Ejército, Asim Munir. Ambos dirigentes pidieron que se frenen los bombardeos planificados ante la cercanía del vencimiento del ultimátum, buscando ganar tiempo para que avance la propuesta de diez puntos. Según el relato del presidente estadounidense, fue esa intervención la que abrió espacio para la tregua.
Desde Teherán, en tanto, se aclaró que la aceptación del alto el fuego y la reapertura parcial de Ormuz por dos semanas no implican el final del conflicto con Washington. Autoridades iraníes remarcaron que, pese al alivio momentáneo en los ataques y a la flexibilización en el estrecho, “la guerra no terminó”. La continuidad o no de la calma dependerá de cómo avancen las negociaciones basadas en el documento de diez puntos y de si Estados Unidos mantiene suspendidos los ataques más allá del período fijado.
En paralelo, Israel comunicó que respetará el alto el fuego alcanzado entre Estados Unidos e Irán. Una fuente citada por el diario Haaretz como “una fuente israelí” señaló que Tel Aviv “respetará el alto fuego con Irán”, aunque reconoció que dentro del gobierno israelí existen reservas sobre el alcance del acuerdo. De acuerdo con esa misma fuente, Israel hubiera querido “haber logrado más objetivos en la guerra” antes de la entrada en vigor de la tregua.
Las autoridades israelíes también hicieron saber que el respaldo al entendimiento entre Washington y Teherán no se extiende al Líbano, que quedó fuera del esquema de cese de hostilidades. Al mismo tiempo, voceros estadounidenses reiteraron que la suspensión de los ataques y la vigencia del alto el fuego bilateral seguirán condicionadas al cumplimiento de los compromisos sobre el paso por Ormuz y al desarrollo de las negociaciones apoyadas en la propuesta iraní de diez puntos.

