Un periodista salteño que vive en Comodoro Rivadavia encontró una salida diaria en la venta de tortilla a la parrilla y otros panificados. Lo hace con una meta muy concreta: reunir el dinero necesario para la fiesta de 18 de su hijo, que será en julio. Aunque durante años trabajó en medios de comunicación, hoy recorre calles, plazas y distintos puntos de la ciudad patagónica para ofrecer lo que cocina con sus propias manos, mientras al mismo tiempo sigue buscando una oportunidad laboral vinculada con su profesión.
El hombre llegó a Comodoro Rivadavia hace poco más de un año con la idea de conseguir empleo y mejorar su situación económica. Sin embargo, al no encontrar un trabajo fijo, decidió rebuscárselas por su cuenta. Así empezó con la elaboración de pan casero y, más adelante, amplió la producción para sumar tortillas tradicionales y también rellenas.
Su testimonio tomó repercusión entre vecinos de la ciudad, sobre todo por el motivo que lo empuja a sostener esa rutina incluso en días de frío y con poca gente en la calle. “Yo le prometí que iba a tener su fiesta, como la tuve yo”, dijo al explicar por qué mantiene el esfuerzo todos los días.
La tortilla a la parrilla se volvió su ingreso diario en Comodoro Rivadavia
Antes de dedicarse a esta actividad, el salteño trabajó durante 10 años en distintos medios de comunicación. Pese a esa experiencia, hoy su realidad es otra: sale a vender productos caseros en la vía pública para generar ingresos y acompañar la economía de su familia.
En un primer momento preparaba solo pan casero. No obstante, con el paso de los días decidió sumar más opciones para tratar de vender mejor. De esa manera incorporó la tortilla a la parrilla, además de variedades rellenas, con la intención de aumentar la recaudación.
La tarea se repite a diario en calles, plazas y otros sectores de Comodoro Rivadavia. Según contó, sigue adelante aun cuando las bajas temperaturas complican la jornada o cuando hay poco movimiento, porque necesita mantener un ingreso constante.
La promesa por la fiesta de 18 es el motor del esfuerzo del salteño
El objetivo principal de este trabajo tiene fecha cercana: en julio, su hijo cumplirá 18 años. Por eso, cada venta forma parte de una meta familiar que para él tiene un valor especial. En su relato, explicó que busca cumplir una promesa hecha tiempo atrás.
“Yo le prometí que iba a tener su fiesta, como la tuve yo”, afirmó. Esa frase resume la razón por la que todos los días sale con su mercadería, aunque el panorama económico no ayude y aunque todavía no consiga una ocupación estable en el periodismo.
Mientras junta dinero para ese festejo, no dejó de lado la búsqueda laboral. De acuerdo con lo que relató, continúa enviando currículums para intentar volver a trabajar en medios, aunque por ahora sostiene su rutina con la venta de panificados.
Qué hace cuando no vende toda la mercadería
Dentro de esa rutina también aparece un gesto que, según contó, repite cuando la jornada no termina como esperaba. Si le queda mercadería sin vender, suele repartirla entre vecinos y otras personas que también trabajan en la calle.
Su caso fue comentado por vecinos de Comodoro Rivadavia, donde varios destacaron el empeño con el que intenta sacar adelante a su familia. Mientras tanto, él sigue recorriendo distintos puntos de la ciudad con tortillas y panificados, y mantiene en pie la promesa de llegar a julio con el dinero para la fiesta de 18 de su hijo.

