Ted Bundy, cuyo nombre completo era Theodore Robert Bundy, fue un asesino en serie estadounidense condenado por homicidios cometidos entre 1974 y 1978. Los asesinatos tuvieron como principales víctimas a mujeres jóvenes, en su mayoría universitarias de entre 15 y 25 años. Actuó en siete estados, primero de manera documentada en Washington y luego continuó sus ataques tras mudarse a Salt Lake City. El FBI confirmó 36 muertes, aunque la cantidad total de víctimas nunca quedó establecida. Bundy fue ejecutado en la silla eléctrica el 24 de enero de 1989.
Los asesinatos de Ted Bundy y el engaño a sus víctimas
Bundy aprovechaba su aspecto físico y su facilidad para ganarse la confianza de otras personas. A menudo fingía tener una discapacidad, usaba muletas o un cabestrillo y pedía ayuda para cargar objetos en su Volkswagen Beetle. En otros casos se presentaba como oficial de policía para acercarse a las jóvenes.
Después de conseguir que lo acompañaran, las golpeaba, las secuestraba y las llevaba a lugares alejados. Entre los hechos atribuidos al asesino figuran agresiones sexuales, estrangulamientos y abusos a los cuerpos. También decapitó al menos a doce víctimas y conservó algunas cabezas en su departamento.
La investigación, las confesiones y la condena
Los primeros crímenes documentados de Bundy comenzaron a principios de 1974 en Washington. Ese mismo año se trasladó a Salt Lake City para estudiar Derecho, aunque siguió atacando. Durante un período trabajó en el Departamento de Servicios de Emergencia de Washington, donde participaba en la coordinación de rescates.
Tras negar los hechos durante más de una década, confesó homicidios cometidos en siete estados. El FBI confirmó 36 asesinatos, mientras que el número definitivo de víctimas permaneció desconocido. Fue condenado a muerte y ejecutado el 24 de enero de 1989.

