Subsidio a la electricidad: alertan por nueva crisis en las boletas de luz para sectores medios

A partir de enero de 2026, un cambio nacional en los subsidios a la electricidad generará una nueva crisis en las facturas de luz para miles de hogares salteños de ingresos medios. El titular del Ente Regulador de Servicios Públicos de Salta, Carlos Saravia, adelantó que alrededor de 80.000 familias verán subas importantes porque quedarán afuera del nuevo esquema de subsidio focalizado o tendrán menos consumo cubierto. Además, se reducirá el límite de kilovatios subsidiados y se consolidará la segmentación que viene aplicándose desde 2022 en todo el país.

Quienes pierden subsidio a la electricidad y por qué se agrava la crisis

Carlos Saravia, presidente del Ente Regulador de Servicios Públicos (Enresp), describió que el Gobierno nacional pondrá en marcha desde el 1 de enero de 2026 un nuevo esquema llamado Subsidio Energético Focalizado (SEF) para luz, gas natural y garrafas. Con esta decisión, se termina el modelo de segmentación por niveles N1, N2 y N3 que venía aplicándose y se pasa a un sistema mucho más acotado, que define a los usuarios básicamente entre quienes tienen ayuda y quienes pagan el valor pleno.

Hasta ahora, la distribución del subsidio a la electricidad estaba ordenada de la siguiente manera: nivel 2 para familias con ingresos menores a una canasta básica, nivel 3 para quienes se encontraban entre una y hasta tres canastas y media, y nivel 1 para los de mayor poder adquisitivo. Con el SEF, se elimina por completo el nivel medio, por lo que una franja importante de hogares quedará expuesta al precio sin subsidio o con mucha menos cobertura en su consumo.

Según los cálculos de Saravia, esta modificación impactará de lleno sobre los sectores medios salteños, que son, a la vez, los que tienen más demanda de electricidad en los meses fríos y de calor fuerte. Estimó que cerca de 80.000 hogares de la provincia se ubican en ese rango, que dejará de estar contemplado como categoría diferenciada. Para ellos, anticipó que la quita de subsidio se traducirá en incrementos que superarán el 9,5% respecto de lo que ya venían pagando.

El funcionario remarcó que solo las familias que no superen el equivalente a tres canastas básicas seguirán teniendo algún tipo de subsidio. Aquellos hogares que estén por encima de ese límite pasarán a pagar la luz como usuarios de altos ingresos, sin ayudas del Estado nacional. “Solo las familias con ingresos de hasta tres canastas básicas continuarán recibiendo subsidios, quienes tengan ingresos equivalentes a más de eso no van a tener ningún tipo de subsidio. Todos ellos pasan ahora a pagar como si fueran ricos”, advirtió.

Saravia recordó que el proceso de recorte de subsidios energéticos no es nuevo, sino que comenzó con el decreto 332/2022, dictado durante la gestión de Alberto Fernández, que inició la reducción paulatina de los consumos cubiertos. A partir de esa normativa, el gasto nacional en subsidios empezó a ajustarse con la meta de llevarlo a alrededor del 0,5% del PBI, cuando hasta ahora se ubica por encima del 1%. Ese camino, señaló, se profundiza con el nuevo SEF.

Nuevos topes de consumo, boletas más caras y presión sobre la red eléctrica

Además del recorte en la cantidad de beneficiarios, el titular del Enresp subrayó que el cambio más sensible para los usuarios será la rebaja en los tope de consumo subsidiado. En el esquema vigente, los hogares del nivel 2 podían recibir apoyo estatal hasta un máximo de 350 kilovatios hora (kWh) mensuales. Sin embargo, con el SEF esos límites se ajustan a la baja tanto en los meses fríos como en los calurosos.

De acuerdo con lo informado por Saravia, el nuevo tope de electricidad subsidiada será de 300 kWh por mes en los períodos de mayor demanda (invierno y verano) y de apenas 150 kWh durante primavera y otoño. Todo lo que se consuma por encima de esos valores se facturará al precio pleno, como si el usuario no tuviera derecho a subsidio. Esto afectará sobre todo a quienes utilizan varios aires acondicionados o equipos eléctricos de alto consumo.

El funcionario explicó que el componente donde se quita el subsidio es el costo de la energía que la distribuidora Edesa paga a Cammesa por la compra de electricidad y potencia. Ese ítem suele representar entre el 40% y el 42% del valor total de la factura de luz. “El subsidio que se está quitando está en el precio de la energía”, señaló, y añadió: “Cada vez que quitan subsidios, le encarecen el precio a Edesa, y como la ley nacional le obliga a cargarlo a tarifa, el aumento es automático”.

En paralelo al impacto económico, Saravia vinculó la discusión sobre subsidios con la situación del sistema eléctrico nacional. Indicó que la red viene soportando una presión importante, especialmente en jornadas de calor extremo, y que la falta de inversiones a nivel nacional aumenta el riesgo de cortes ante picos de demanda. Recordó el reciente episodio de una falla en Transener, que dejó sin servicio a varias provincias, entre ellas Salta, durante un sábado de altas temperaturas.

Ante este escenario, advirtió que se espera un verano complicado y reiteró la recomendación de hacer un uso cuidadoso de la electricidad. Señaló que mientras algunos hogares cuentan con varios equipos de aire acondicionado funcionando al mismo tiempo, otros apenas utilizan lo básico: un televisor, una heladera y la iluminación. Reclamó además que se impulsen campañas de educación para promover consumos más racionales y evitar que la red se sature en los horarios de mayor exigencia.

Tarifa social, ayudas provinciales y registro para mantener el subsidio

Para amortiguar la crisis en las facturas de electricidad, la Provincia sostiene distintos programas de contención para los usuarios más vulnerables. La tarifa social eléctrica alcanza actualmente a unas 134.500 familias sobre un universo de aproximadamente 350.000 usuarios residenciales. A este beneficio se suma un descuento especial para 106.000 hogares ubicados en zonas de clima cálido, que entre noviembre y marzo acceden a una rebaja del 30% hasta un máximo de 350 kWh mensuales.

Saravia precisó que, solo por estas herramientas, el presupuesto provincial deberá cubrir este año alrededor de 8.000 millones de pesos. A eso se añade un esquema focalizado para familias en situación de extrema vulnerabilidad, que reciben reducciones de entre el 60% y el 100% en sus boletas de luz. Este último programa se financia a través del Fondo Compensador Tarifario y, según los datos del Enresp, actualmente demanda unos 400 millones de pesos por mes.

El titular del Ente señaló que, pese a esas ayudas, se observa un aumento de los hogares con dificultades para pagar la factura de electricidad. Mencionó que hay usuarios que terminan recurriendo a créditos para ponerse al día o directamente se conectan de manera irregular al servicio para no quedar sin suministro. Afirmó que esta situación refleja un deterioro social creciente, con familias que antes podían afrontar los gastos básicos de agua y luz y ahora no lo logran.

De cara a la implementación del nuevo Subsidio Energético Focalizado, las autoridades recordaron que para conservar la ayuda nacional en la luz y el gas es obligatorio estar inscripto en el Registro de Acceso a los Subsidios Energéticos (RASE). Quienes ya completaron el trámite no deben hacerlo de nuevo, porque los datos se migrarán al nuevo sistema, pero podrán actualizar su información una vez al mes mediante una declaración jurada.

Para verificar si la inscripción está vigente o si los datos declarados son correctos, se recomendó a los usuarios ingresar al sitio oficial www.argentina.gob.ar/subsidios, donde se puede consultar el estado del trámite y realizar modificaciones cuando sea necesario.

Fuente:El Tribuno

Leer más:

Más noticias: