En Salta endurecen sanciones a padres por casos de bullying en las escuelas

La nueva normativa provincial obliga a padres y tutores a presentarse ante la escuela cuando haya denuncias de bullying que involucren a sus hijos.

El Senado de Salta aprobó una normativa que cambia la forma en que se abordará el bullying en las escuelas de la provincia. A partir de su publicación este 7 de abril de 2026, los padres y tutores que no respondan a citaciones escolares por situaciones de acoso entre alumnos podrán recibir sanciones que van desde multas hasta arrestos de hasta 30 días en todo el territorio de Salta. La medida se centra en obligar a los adultos responsables a presentarse ante la institución cuando sus hijos estén vinculados a hechos de hostigamiento escolar.

La iniciativa fue impulsada por la senadora Alejandra Navarro y busca que las familias se involucren de manera directa cuando sus hijos aparezcan mencionados en episodios de violencia entre compañeros, ya sea como víctimas o como agresores. La norma apunta a reforzar el rol de los adultos como primera contención frente a las denuncias de bullying y a evitar que las escuelas queden solas en la gestión de estos conflictos.

De esta forma, los establecimientos educativos contarán con una herramienta legal específica para exigir la presencia de padres y tutores cuando se abran actuaciones internas por acoso escolar. Si, pese a las citaciones formales, los responsables no se presentan o se niegan a colaborar con las propuestas de la institución, la escuela podrá derivar el caso a la Justicia para que se evalúen las sanciones previstas.

Bullying y desinterés de algunos padres: qué busca cambiar la nueva norma

Según lo publicado por el medio Con Criterio Salta, en muchos colegios se convocan reuniones para tratar agresiones reiteradas entre alumnos, pero una parte de los padres y tutores no asiste, minimiza el problema o desoye los avisos. En esos casos, los equipos directivos quedan con pocas herramientas para frenar conductas que se repiten en el tiempo.

El mismo medio advirtió que, cuando los adultos se mantienen al margen, las situaciones de bullying suelen sostenerse e incluso volverse más graves. La ley aprobada en el Senado de Salta intenta cortar ese circuito, marcando que la inasistencia injustificada a las citaciones ya no será solo una falta de compromiso, sino una conducta que puede derivar en sanciones concretas.

La normativa establece que, si el padre, madre o tutor no responde a los llamados escolares o se niega a participar en las medidas acordadas para encauzar el conflicto, un juez podrá intervenir. Entre las opciones previstas se incluyen multas económicas y arrestos de hasta 30 días, vinculando directamente la falta de colaboración con consecuencias legales para el adulto responsable.

Talleres obligatorios y foco en la paternidad responsable

Además de las sanciones económicas y de privación de la libertad, la norma incorpora una instancia adicional para quienes reincidan en desatender las citaciones por bullying. En los casos de repetición del incumplimiento, se prevé la obligación de asistir a talleres de paternidad responsable, con el objetivo de brindar herramientas concretas a los adultos para acompañar a los chicos frente a la violencia entre pares.

Estos espacios formativos están pensados para trabajar pautas de crianza, límites y formas de detección temprana de situaciones de hostigamiento, tanto cuando el menor es víctima como cuando participa de agresiones. El eje está puesto en que los padres desarrollen recursos para contener y orientar a sus hijos, en coordinación con lo que propongan las instituciones educativas.

La advertencia de Navarro sobre las consecuencias del acoso escolar

Durante el tratamiento del proyecto, Alejandra Navarro remarcó la gravedad de las secuelas que puede dejar el bullying en la vida escolar. Según explicó, entre las consecuencias más frecuentes aparecen el abandono de la escuela, cuadros depresivos y conductas de autolesión en los estudiantes afectados, lo que termina golpeando de lleno la continuidad educativa y la salud mental de niños, niñas y adolescentes.

La senadora también planteó que el problema no se limita a quienes sufren el hostigamiento. Señaló que los chicos que ejercen bullying pueden verse perjudicados si no reciben a tiempo contención y orientación por parte de sus familias y de las escuelas, ya que estas conductas tienden a repetirse y a consolidarse si no hay una intervención temprana de los adultos.

Con la aprobación de la norma, las escuelas de Salta cuentan ahora con un marco legal específico para exigir la participación activa de padres y tutores cada vez que se detecten hechos de acoso escolar y, ante reiterados incumplimientos, derivar formalmente los casos a la Justicia para que se definan las sanciones que correspondan.

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