La salud mental de los jóvenes en Iberoamérica volvió a quedar bajo análisis a partir de un informe regional que alertó por el avance de la ansiedad digital. El estudio fue presentado por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), y mostró que más del 60% de las juventudes consultadas manifiesta síntomas vinculados con ese problema. Además, el trabajo remarcó que más de 16 millones de adolescentes de la región viven con algún trastorno mental.
La investigación se difundió en el marco de la XX Reunión Ministerial Iberoamericana de Juventud, realizada en Zamora, y fue publicada en febrero de 2026 con financiamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional. Allí se planteó la necesidad de que los Estados incorporen respuestas concretas dentro de sus políticas digitales, educativas y sanitarias, con un enfoque de derechos.
Según el documento, el impacto de la digitalización sobre el bienestar psicosocial juvenil ya no aparece como un fenómeno aislado. Por el contrario, se presenta como parte de un cuadro más amplio que involucra tristeza frecuente, angustia, desesperanza, uso intensivo de redes sociales y una suba sostenida de trastornos mentales en la población joven.
La ansiedad digital aparece como una de las señales más extendidas
Uno de los datos más fuertes del relevamiento indica que 6 de cada 10 jóvenes de Iberoamérica reportan síntomas de ansiedad digital. A eso se suma otro indicador: uno de cada cinco presenta un trastorno asociado al uso intensivo de redes sociales, según el informe elaborado por SEGIB y OIJ.
El estudio fue definido por las entidades como el primer análisis regional sistemático sobre el efecto de la digitalización en la salud mental y en el bienestar psicosocial de personas jóvenes de los 22 países que integran la Comunidad Iberoamericana. Por eso, el documento no sólo enumera cifras, sino que también pide respuestas públicas articuladas.
En esa misma línea, el trabajo señaló que la región necesita medidas urgentes que conecten salud, educación y políticas digitales. La advertencia se conoció durante la reunión ministerial de juventud en Zamora, donde la salud mental de niñas, niños y jóvenes ocupó un lugar central dentro de la agenda.
La salud mental juvenil muestra indicadores preocupantes en la región
El informe indicó que más de 16 millones de adolescentes iberoamericanos viven con algún trastorno mental. Esa cifra representa al 15% de la población adolescente, de acuerdo con datos citados de UNICEF y SEGIB. A la vez, el documento marcó que Iberoamérica fue la única región del mundo que, hasta 2019, registró un aumento sostenido de trastornos mentales en su población joven.
Entre 2000 y 2021, la ansiedad pasó del 5,5% al 7,3%, mientras que la depresión subió del 3,5% al 4,4%. El estudio sostuvo que esos niveles están por encima del promedio global de la OCDE. Además, el 44% de las personas de entre 18 y 24 años afirmó sentir tristeza, angustia o desesperanza de manera habitual.
Ese panorama, según el relevamiento, se vincula con un deterioro más general del bienestar psicosocial en entornos digitales. Por eso, SEGIB y OIJ remarcaron que el tema requiere respuestas coordinadas y no acciones aisladas, debido a que atraviesa varias áreas al mismo tiempo.
Otro dato sensible del informe es el impacto del suicidio en adolescentes
El trabajo advirtió que el suicidio ya es la tercera causa de muerte entre adolescentes de 15 a 19 años en la región, con tasas superiores a seis fallecimientos por cada 100.000 habitantes. Además, señaló que en Argentina, Bolivia, Colombia, El Salvador, Nicaragua y Paraguay ese índice resulta todavía más alto entre jóvenes de 15 a 29 años que en la población adulta.
Otro punto incluido en el documento es la inversión. Según el informe, Iberoamérica destina menos del 3% de su gasto en salud a salud mental. Ese dato fue incorporado por SEGIB y OIJ al presentar “Entre la vulnerabilidad y la oportunidad: salud mental juvenil en entornos digitales”, publicado en febrero de 2026.

