Misión ATENEA: la historia del salteño que llevó su pasión por el espacio desde un barrio hasta la órbita

Un ingeniero salteño forma parte clave del control en tierra del microsatélite ATENEA y aporta su experiencia a futuras misiones espaciales.

La mision ATENEA tiene como uno de sus protagonistas a un salteño que hoy trabaja en el espacio desde el Centro Espacial Teofilo Tabanera, en Cordoba. Se trata del ingeniero electronico Hugo Videla, de 47 años, nacido y criado en el barrio Don Emilio de la ciudad de Salta, que integra el equipo a cargo del segmento terreno del microsatelite argentino. Desde alli participa en la recepcion, gestion y analisis de los datos que envio la nave durante su vuelo, una tarea clave para evaluar los resultados de esta mision coordinada por la Comision Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).

Videla forma parte del grupo que opero ATENEA durante las 20 horas de vuelo previstas, desde donde monitorearon el “estado de salud” del satelite en tiempo real y mantuvieron el enlace aun cuando se encontraba a decenas de miles de kilometros de la Tierra. El recorrido profesional que lo llevo de las aulas salteñas a una sala de control espacial combina formacion tecnica, estudios universitarios en Cordoba y años de trabajo en proyectos aeroespaciales nacionales.

Actualmente, el equipo continua procesando toda la informacion obtenida tras el cierre de la operacion, con el objetivo de extraer conclusiones que sirvan para el diseño de nuevas misiones. En paralelo, el grupo argentino que integra Videla colaboro en la recuperacion de comunicaciones de satelites de otros paises, lo que le dio una proyeccion internacional al trabajo que se hace desde el pais.

Un salteño al frente del segmento terreno de la misión ATENEA

Desde una sala equipada con computadoras, antenas y sistemas de control, Hugo Videla coordina parte del segmento terreno de la mision ATENEA, pieza fundamental para que el microsatelite mantenga contacto con la Tierra y pueda cumplir sus objetivos. Su rol se centra en recibir y gestionar los datos que envia el satelite, ademas de supervisar la informacion tecnica que indica como esta funcionando cada sistema a bordo. Todo esto se realiza desde el Centro Espacial Teofilo Tabanera, ubicado en la provincia de Cordoba.

El ingeniero explico que, durante la etapa operativa, el equipo “recibio telemetria en tiempo real del estado de salud del satelite a esa distancia”, y remarco que ese hecho fue considerado un exito por el grupo tecnico. Bajo el termino “segmento terreno” se engloba el conjunto de estaciones, antenas, software y equipamiento que permite establecer y sostener el enlace con la nave. Para ATENEA se desarrollaron soluciones especificas, como cargadores de baterias y dispositivos para ensayos de vibracion, adaptados a los requerimientos de la mision.

La telemetria recibida en cada pasada del satelite es almacenada y luego analizada en detalle por el equipo, que revisa parametros como temperatura, potencia disponible, funcionamiento de la computadora de a bordo y estado del sistema de comunicaciones. La informacion que se recopilo no solo sirve para evaluar como respondio ATENEA, sino que ademas proporciona datos para mejorar el diseño de futuras misiones espaciales argentinas.

Videla destaco que el trabajo diario no se limitó a ATENEA. Segun relato, durante las operaciones tambien brindaron asistencia tecnica a otros proyectos, entre ellos satelites de Alemania y Corea del Sur que habian perdido contacto con sus estaciones. El equipo argentino colaboro en la recuperacion de esos enlaces y luego reenvio la informacion a las agencias correspondientes. Para el ingeniero, ese episodio fue “una demostracion de la capacidad tecnica y de respuesta que tenemos”.

De la Escuela Técnica de Salta al espacio: la formación que marcó su carrera

El recorrido de este salteño hacia el mundo del espacio empezo en las aulas de la escuela publica. Videla curso la primaria en la escuela San Alfonso, en la ciudad de Salta, y mas adelante se inscribio en la Escuela Tecnica Nº 2 Alberto Einstein, conocida como Tecnica II. Alli comenzo a vincularse con talleres, practicas y materias que lo acercaron a la electronica y a la resolucion de problemas tecnicos.

Segun recordo, los espacios de taller tuvieron un peso central en su formacion: “La escuela tecnica te prepara de una manera distinta. Los talleres, la formacion practica, todo eso despues se nota muchisimo, tanto en la vida cotidiana como en lo profesional”, señalo. Ese tipo de enseñanza, enfocada en el hacer y en el contacto directo con herramientas e instrumental, le dio una base solida para los estudios que vendrian despues.

Tras terminar la secundaria, se mudo a Cordoba para estudiar Ingenieria Electronica en la Universidad Nacional de Cordoba. Sobre esa etapa, comento que se trato de una carrera exigente, que demanda constancia y gusto por las ciencias exactas. “Tenes que tener gusto por los numeros, por el analisis, por resolver problemas. No es para cualquiera, pero si te apasiona, lo haces”, explico. Con el tiempo, se especializo en el ambito aeroespacial y paso a integrar equipos vinculados con proyectos satelitales.

En base a su experiencia, Videla considera que la formacion tecnica en el nivel medio facilita el ingreso a carreras de ingenieria. Aseguro que, para muchos egresados de escuelas tecnicas, “los primeros años de la universidad son como un repaso” y señalo que percibe una diferencia clara con estudiantes de otras orientaciones. Por eso, afirmo que, si sus hijos vivieran en Salta, los enviaria “a la Tecnica sin dudarlo”.

Debate sobre educación técnica y acceso a tecnología

Al ser consultado sobre las condiciones necesarias para sostener proyectos tecnologicos complejos como la mision ATENEA, Videla evito meterse en discusiones puntuales de politica educativa. Sin embargo, remarco la importancia de apuntalar la educacion tecnica y la ciencia, tanto en equipamiento como en recursos. Para el ingeniero, resulta clave que los estudiantes puedan usar instrumental de ultima generacion durante su formacion, porque eso facilita su insercion posterior en industrias de alto nivel tecnologico.

En esa linea, planteo la necesidad de aumentar la inversion destinada a la formacion tecnica y cientifica y señalo que, a su entender, esto choca con “la tendencia oficial”. Su postura se apoya en la experiencia directa dentro de proyectos donde se combinan universidades, organismos de ciencia y tecnologia y empresas, como ocurre con ATENEA, en los que la disponibilidad de herramientas adecuadas marca la diferencia en los resultados.

Consejos para quienes quieren estudiar carreras científicas

Con frecuencia, estudiantes secundarios y universitarios le preguntan a Videla por su experiencia en el ambito espacial. Cuando le toca dar un mensaje, elige enfocarse en la vocacion y la constancia mas que en las dificultades. “Que hagan lo que les gusta y lo sigan. Tarde o temprano da sus frutos”, afirmo. Vincula el rendimiento alcanzado por ATENEA con años de trabajo en equipo, articulacion entre distintas disciplinas y dedicacion sostenida por parte de los grupos involucrados.

Respecto de la mision ATENEA, el ingeniero resume el resultado con una frase que repite al hablar del proyecto: “Es un logro que hay que disfrutar. No siempre se llega a algo asi”. Para el equipo, llegar a operar un satelite desde el Centro Espacial Teofilo Tabanera implico atravesar etapas de diseño, integracion, ensayos y pruebas previas, en las que participaron instituciones de todo el pais.

Qué es la misión ATENEA y por qué marco un hito para el espacio

ATENEA es un microsatelite diseñado y construido en Argentina bajo la coordinacion de la CONAE, con la participacion de universidades, centros de investigacion y empresas nacionales. Entre las instituciones involucradas se encuentran la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martin (UNSAM), la Facultad de Ingenieria de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), el Instituto Argentino de Radioastronomia (IAR), la Comision Nacional de Energia Atomica (CNEA) y la empresa VENG S.A. Cada actor se encargo de partes especificas del proyecto, desde la estructura hasta la computadora de a bordo y el sistema de comunicaciones.

Durante el desarrollo de la mision se construyeron y verificaron componentes y subsistemas esenciales, como la estructura mecanica, los mecanismos de despliegue, el sistema de control termico, la alimentacion de potencia y la electronica central. ATENEA permitio probar estos elementos en un entorno real, con exigencias propias del espacio, lo que genero informacion de gran valor para futuras iniciativas satelitales.

El vuelo de ATENEA concluyo con exito el 2 de abril de 2026, tras completar las 20 horas de operacion previstas en el marco de la mision Artemis II. En ese lapso, el microsatelite se alejo mas de 70.000 kilometros de la Tierra y mantuvo comunicaciones desde esa distancia, lo que lo convirtio en el artefacto argentino que llego mas lejos en la historia espacial del pais. Las señales fueron recibidas de forma simultanea por estaciones ubicadas en Cordoba, Tierra del Fuego y La Plata, con apoyo de instituciones internacionales como el Centro Espacial Nacional de Vietnam.

El desempeño del satelite sirvio para validar tecnologias consideradas criticas: sistemas de comunicaciones, control termico, suministro de potencia y control de actitud, entre otros. Ademas, se generaron grandes volúmenes de datos tecnicos que, segun indico el equipo, estan siendo analizados en detalle como parte del trabajo posterior al cierre de la operacion. En ese marco, la tarea cotidiana de Hugo Videla y sus colegas en el segmento terreno se enlaza directamente con los primeros pasos que el ingeniero dio en la Escuela Tecnica Nº 2 Alberto Einstein, en Salta, y con su especializacion en Cordoba, desde donde hoy participa de uno de los proyectos espaciales mas recientes del pais.

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