Una historia salteña que abrió camino a la terapia con caballos para decenas de chicos

La iniciativa nació tras el recorrido de una madre junto a su hijo y hoy extiende acompañamiento a otras familias de Salta.

Una familia salteña transformó una experiencia marcada por un diagnóstico complejo en un espacio que hoy acompaña a decenas de chicos con terapia asistida con caballos. La iniciativa se llama Fundación Equinoterapia del Azul y fue impulsada por Elena, luego del camino que recorrió junto a su hijo Francisco en Salta. Todo comenzó cuando el niño tenía 2 meses, sufrió un paro respiratorio y más tarde recibió un diagnóstico de parálisis cerebral. Desde esa vivencia personal, la propuesta creció hasta alcanzar a otras familias que buscan apoyo ante situaciones similares.

La experiencia salteña se convirtió en un proyecto de terapia para otros chicos

El origen de esta historia está en lo que vivió Francisco durante sus primeros meses de vida. Después del paro respiratorio, su familia inició una búsqueda de herramientas que pudieran ayudar en su desarrollo. En ese recorrido apareció la equinoterapia como una alternativa de acompañamiento.

De acuerdo con el informe difundido por QPS, esa práctica produjo cambios en la vida del niño. Con el paso del tiempo, los avances que fue mostrando no quedaron solo en el ámbito familiar, sino que además empujaron una idea más grande.

Así, la experiencia de Elena con su hijo dejó de ser un caso individual y pasó a convertirse en una iniciativa abierta a otras personas de Salta. A partir de ese proceso nació la Fundación Equinoterapia del Azul, que en la actualidad acompaña a decenas de familias.

La terapia con caballos aparece como una alternativa de acompañamiento en Salta

El reporte señala que el trabajo con caballos abre nuevas posibilidades para chicos que atraviesan distintos diagnósticos. Además, plantea que este tipo de terapias puede contribuir a mejorar su calidad de vida dentro de un contexto de seguimiento y acompañamiento.

También se destaca el vínculo que se forma entre los animales y los niños durante las sesiones. Ese lazo, según lo expuesto en el informe, forma parte del proceso que muchas familias consideran valioso mientras buscan respuestas frente a cuadros complejos.

En ese marco, la fundación impulsada por Elena fue tomando mayor alcance. Lo que empezó como una necesidad familiar terminó consolidándose como un espacio que hoy contiene y acompaña a otras personas que atraviesan situaciones parecidas.

Elena y Francisco quedaron en el centro de una historia atravesada por caballos y acompañamiento

Si bien el punto de partida fue la historia de Francisco, el desarrollo posterior tuvo como eje la tarea que encaró su madre. Tras lo vivido con su hijo, Elena decidió involucrarse de lleno en este ámbito y avanzar con la creación de la fundación.

En la presentación del informe, QPS definió el caso como “una historia de amor, superación y esperanza nacida en Salta”. El mismo texto también resumió el recorrido de la familia al señalar que Francisco “sufrió un paro respiratorio cuando apenas tenía dos meses de vida y desde entonces su familia emprendió un camino que hoy transforma la vida de decenas de niños salteños”.

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