En Salta se confirmaron tres casos de hepatitis A en 2026, dos en el departamento San Martín y uno en la ciudad de Salta. Especialistas en epidemiología explicaron cómo se contagia esta hepatitis, ligada al consumo de agua o alimentos contaminados, detallaron los principales síntomas y recalcaron que el lavado correcto de manos es clave para cortar la cadena de transmisión.
Autoridades sanitarias informaron que en 2026 se detectaron tres diagnósticos confirmados de hepatitis A en la provincia de Salta. Dos corresponden al departamento San Martín y el tercero fue notificado en la ciudad de Salta. Desde el área de Epidemiología explicaron que esta hepatitis es una infección viral aguda que se transmite sobre todo por agua o alimentos contaminados y remarcaron que la higiene de manos es central para prevenir contagios.
La médica María Carolina Campo, integrante del área de Epidemiología de la Provincia, detalló en una entrevista con El Once TV que la hepatitis A se ubica dentro de las enfermedades de transmisión hídrica. Es decir, se asocia directamente con la ingesta de líquidos o comidas que tuvieron contacto con materia fecal y no pasaron por un proceso seguro de tratamiento o cocción.
Según explicó la profesional, el mecanismo de contagio es fecal-oral: el virus se elimina por las heces de las personas infectadas y, si no hay una higiene adecuada, puede llegar a la boca a través de manos sucias, alimentos mal lavados o agua sin las condiciones necesarias para su consumo.
Cómo se transmite la hepatitis A y por qué preocupa el consumo de agua y alimentos
Campo remarcó que la vía de propagación de la hepatitis A es comparable a la de otras infecciones ligadas al agua y los alimentos. En ese sentido, mencionó que comparte la misma forma de transmisión que la salmonella y otras enfermedades catalogadas como de origen hídrico, donde el punto crítico está en el contacto con materia fecal.
La médica recordó que, durante 2025, los registros mostraron una disminución importante de casos de salmonella y también de dengue. Sin embargo, aclaró que ese descenso no implica que se pueda relajar la atención sobre patologías como la hepatitis A, ya que el riesgo de nuevos contagios sigue presente cuando fallan las medidas básicas de higiene.
En todas estas enfermedades, el lavado correcto de manos antes de manipular alimentos, después de ir al baño y al cambiar pañales aparece como una barrera fundamental. Además, se insiste en consumir agua segura y en lavar frutas y verduras con cuidado, para reducir al máximo la posibilidad de incorporar el virus de la hepatitis A por vía oral.
Síntomas más frecuentes de la hepatitis A según especialistas
Al describir las manifestaciones clínicas, las fuentes sanitarias señalaron que uno de los signos más característicos de la hepatitis A es la ictericia. La doctora Campo la definió como un tono “color amarillo huevo” que se observa en la piel y también puede notarse en la parte blanca de los ojos, lo que suele llamar la atención de las familias.
Otro dato que se toma en cuenta es el cambio en la orina, conocido como coluria. Los especialistas indicaron que, en estos casos, el pis se vuelve mucho más oscuro de lo habitual y lo compararon con el color “cola de una gaseosa conocida”. A eso se puede sumar fiebre y malestar general, por lo que recomiendan no automedicarse y consultar en un centro de salud ante la aparición de estos síntomas compatibles con hepatitis A.
Impacto de la hepatitis A en el hígado y el rol clave del lavado de manos
Desde el sistema sanitario provincial indicaron que la hepatitis A provoca inflamación del hígado. Esta alteración se confirma a través de análisis de laboratorio específicos, que permiten verificar el grado de compromiso hepático y orientar el seguimiento médico adecuado para cada paciente diagnosticado.
Frente a los casos confirmados de hepatitis A en Salta, se volvió a insistir en que la medida más efectiva para cortar la cadena de transmisión es el lavado prolijo de manos con agua y jabón. Esa práctica, remarcaron, reduce de manera significativa la posibilidad de que el virus pase de las heces a la boca, tanto en ámbitos familiares como en lugares donde se manipulan alimentos.
En esa misma línea, se recordó una advertencia previa del médico Bernardo Biella, difundida por InformateSalta, donde señalaba que el hábito de lavarse las manos había caído con el paso del tiempo, pese a que durante la pandemia se había incorporado con mucha más frecuencia. El profesional sostuvo que volver a sostener esa costumbre cotidiana es clave para disminuir la circulación de distintas enfermedades de transmisión hídrica, entre ellas la hepatitis A.

