El testimonio de una mujer en Salta que reavivó el reclamo por violencia y femicidios

Una mujer habló en la marcha Ni Una Menos sobre controles cotidianos, acoso callejero y mensajes en redes durante una movilización en la ciudad.

Una mujer que participó de la marcha Ni Una Menos en Salta compartió su testimonio durante la movilización y explicó por qué, según sostuvo, el reclamo sigue vigente. Con carteles sobre femicidios, desigualdad y violencia, la joven describió situaciones de miedo, control y acoso que, de acuerdo con su relato, forman parte de la vida diaria de muchas mujeres. Además, vinculó su presencia en la marcha con hechos recientes y con las críticas que suelen aparecer cada vez que se convocan este tipo de manifestaciones.

Durante la entrevista, la manifestante mostró una de las frases escritas en su cartel: “En Argentina matan a una mujer cada 36 horas y todavía preguntan por qué marchamos”. A partir de esa consigna, remarcó que todavía hay quienes minimizan el problema o ponen en duda la necesidad de salir a la calle. Según señaló, esa postura desconoce que los casos de violencia contra las mujeres siguen ocurriendo.

También cuestionó comentarios que suelen repetirse en redes sociales antes de las movilizaciones feministas. En ese punto, sostuvo que muchas veces se trata de miradas que no contemplan las precauciones, limitaciones y temores con los que conviven mujeres y chicas desde edades muy tempranas.

El testimonio de una mujer en la marcha apuntó al miedo cotidiano

Al explicar por qué decidió manifestarse, la joven dijo que el problema no desapareció y que el reclamo continúa porque los hechos siguen presentes. “Todavía preguntan por qué marchamos, porque todavía se dan el lujo de decir que ya no pasa, que cada vez es menos la cantidad de femicidios”, afirmó.

En ese marco, relacionó esa discusión con un caso reciente y expresó una crítica hacia la intervención policial. “No importa si bajan, pero siguen ocurriendo. Hace dos días, hace una semana apareció Agostina fallecida y los policías tardaron 48 horas en ir a buscarla por un partido de fútbol. ¿Cómo puede ser eso posible?”, reclamó.

La manifestante señaló que su planteo no parte solamente de hechos extremos, sino de una suma de situaciones de violencia, abuso y temor que se repiten. Aunque aclaró que no pasó por un episodio extremo en carne propia, dijo que conoce historias cercanas de amigas, familiares y otras mujeres. “Cada vez aparecen más niñas fallecidas, más mujeres. Suben los casos de abuso, suben los casos de violencia, no es vida para ninguna de nosotras”, expresó.

Ni Una Menos y las críticas que se repiten antes de cada marcha

La joven también llevó otro cartel con una frase dirigida a quienes cuestionan estas protestas: “Todo parece exagerado cuando se mira desde el privilegio”. Desde ahí, sostuvo que en la previa de fechas vinculadas al movimiento feminista suelen multiplicarse mensajes despectivos contra quienes participan.

Sobre ese punto, afirmó: “Siempre se acerca el 8M y nos empiezan a decir, empiezan a haber comentarios, de que somos unas exageradas”. Para la entrevistada, esas reacciones aparecen porque muchas personas no conocen de cerca lo que viven las mujeres en la calle, en sus casas o en espacios que deberían ser seguros.

Su relato incluyó diferencias en la forma en que varones y mujeres atraviesan salidas cotidianas. “No saben lo que vivimos nosotras día a día. Ellos pueden salir de fiesta, volver a las 6 de la mañana o a las 8 de la mañana y no hay ningún problema. Mi mamá siempre me está controlando con quién vuelvo, hasta con el Uber me avisa si llegaste”, contó.

La marcha también expuso relatos sobre controles, acoso y redes sociales

La entrevistada describió cuidados que, según dijo, aparecen desde chicas y hasta dentro de entornos de confianza. “No me ha dejado ir a dormir a la casa de mis amigas si tenían papá, por las dudas, porque una nunca sabe”, señaló, al mencionar conductas de prevención que consideró frecuentes en muchas familias.

Además, habló del acoso callejero y de los comentarios sobre la ropa. “No saben lo que se siente vivir con el miedo. Salir con la pollera corta, cuidado porque te van a tirar un comentario de más”, afirmó. Luego agregó: “No importa igual, porque si vas con el pantalón ancho también te van a mirar, te van a juzgar. Con lo que sea te van a silbar, te van a tirar un comentario innecesario porque no lo pediste y vos tampoco te lo buscás”.

Por último, se refirió a las redes sociales como un espacio para expresar posición sobre estos temas, aun cuando eso pueda generar respuestas agresivas. “No importa si tenés 100 seguidores, 500 seguidores, 1000 seguidores, tenés que subir tu opinión. Obviamente es difícil porque te juzgan, pero hay que decirlo, hay que hablarlo, hay que comunicarlo porque nosotros somos el futuro”, sostuvo.

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