Salta, en vilo por los terremotos: qué antecedentes marcaron a la provincia

Ricardo Alonso señaló que la provincia arrastra una larga historia de sismos y remarcó la importancia de sostener normas y seguimiento técnico.

Salta sigue en vilo por los terremotos y por los antecedentes que dejó su historia sísmica. El doctor en Ciencias Geológicas Ricardo Alonso repasó episodios registrados en la provincia y advirtió que el monitoreo no debe aflojarse, sobre todo cuando aparecen etapas sin movimientos importantes. Según explicó, esos períodos también forman parte del comportamiento del subsuelo. Además, señaló que Salta cuenta con registros de sismos destructivos, aunque hoy existen normas de construcción y controles técnicos que ayudan a reducir riesgos sobre edificios y viviendas.

Los antecedentes de terremotos mantienen la atención sobre la provincia

Alonso explicó que la actividad sísmica salteña no es un tema nuevo. Por eso, al analizar la posibilidad de fenómenos como los ocurridos recientemente en Venezuela, indicó que en esta provincia hay antecedentes y herramientas de prevención que permiten entender mejor esos procesos.

En ese repaso, mencionó a Esteco como uno de los casos históricos más conocidos. Según indicó, la destrucción de la ciudad colonial se ubica en 1692. También recordó el caso del antiguo pueblo de La Poma, que, de acuerdo con su descripción, fue destruido por un terremoto en 1930 y después reconstruido en otro lugar.

A esa lista sumó el terremoto de 1948, al que señaló como uno de los hechos más destructivos de la historia provincial. Más cerca en el tiempo, también nombró el sismo ocurrido en El Galpón en 2015. Para el especialista, esa continuidad de episodios muestra que Salta tiene una actividad sísmica histórica que obliga a sostener medidas de prevención.

El silencio sísmico es uno de los puntos que más inquieta en Salta

Durante su análisis, el geólogo puso el foco en el comportamiento de la corteza terrestre y en la observación de fallas geológicas. En ese marco, explicó que la sismología moderna no solo estudia los movimientos registrados, sino también los llamados “silencios sísmicos”.

Sobre ese punto, remarcó que se trata de lapsos en los que no aparecen sismos de importancia y que, aun así, requieren seguimiento permanente. “El silencio sísmico es lo que más preocupa”, advirtió.

Además, aclaró que los sismos de baja magnitud no representan de manera automática un peligro inmediato. Según sostuvo, en muchos casos pueden formar parte de una liberación paulatina de energía acumulada en el subsuelo, aunque eso no elimina la necesidad de controles científicos constantes.

Las normas vigentes y el control técnico aparecen como una herramienta de prevención

Alonso señaló que, en la actualidad, existen condiciones que reducen de manera importante los riesgos sobre las construcciones. En ese sentido, destacó las normas de edificación vigentes y la intervención de organismos técnicos que revisan las obras.

Al referirse a ese trabajo, afirmó: “Tenemos una excelente institución como el COPAIPA que trabaja en la regulación de normas sismorresistentes”. También indicó que el crecimiento de Salta en los últimos años se desarrolló bajo criterios constructivos más seguros frente a este tipo de movimientos.

De todos modos, insistió en que los antecedentes de la provincia obligan a mantener la prevención y a continuar con el seguimiento permanente de la actividad geológica en la región. “El silencio sísmico es lo que más preocupa”, advirtió.

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