El Ministerio de Educación de Salta empezará a exigir en los próximos meses que todas las escuelas de la provincia carguen en una herramienta digital cada intervención que realicen por acoso entre alumnos u otros hechos de violencia escolar. La medida, que alcanza a establecimientos públicos y privados, queda formalizada en la Resolución 115/26 y será de uso obligatorio. Con este registro único, la cartera educativa pretende reunir estadísticas confiables para conocer qué tipos de conflictos se repiten, en qué zonas aparecen con más frecuencia y cómo evolucionan los casos a lo largo del tiempo.
Según informaron desde el área educativa, hoy los directivos y docentes trabajan estos episodios sin contar con un sistema que unifique los datos, por lo que no hay un panorama completo sobre la situación del acoso entre alumnos en la provincia. La nueva herramienta busca justamente ordenar esa información dispersa y transformarla en insumo para futuras decisiones. El sistema se pondrá en marcha en las escuelas mientras continúa el desarrollo técnico de la plataforma digital.
Cómo funcionará la herramienta y qué deberán registrar las escuelas
El protocolo aprobado por Educación indica que cada institución deberá cargar en la plataforma toda intervención que se haga frente a situaciones de acoso escolar, violencia entre alumnos o conflictos vinculados. La consigna es que ningún caso que llegue a conocimiento de las autoridades quede sin registrar en la herramienta, sin importar si se lo considera grave o leve. De esta forma, se busca seguir la trayectoria de los episodios y detectar patrones que hoy no aparecen en los papeles.
Además del uso de la herramienta digital, la resolución fija un procedimiento común para todas las escuelas de Salta. Directivos y docentes deberán elaborar un registro detallado de lo ocurrido, con datos básicos del hecho, las personas involucradas y las acciones que se tomaron dentro de la institución. Este esquema será el mismo para colegios estatales y privados, de modo que la información que se cargue tenga un formato homogéneo y se pueda comparar.
El Ministerio de Educación aclaró que el registro alcanzará tanto a situaciones de acoso directo entre alumnos dentro del establecimiento, como a conflictos que se originen fuera del horario escolar pero impacten en la convivencia en el aula. De esta manera, los equipos de conducción contarán con un historial más preciso a la hora de intervenir ante reiteración de conductas o ante denuncias de familias.
Participación de las familias y acuerdos entre adultos responsables
Otro eje central del protocolo es el rol de las familias en el abordaje de los conflictos entre alumnos. Cada vez que se detecte un hecho de bullying o una pelea entre estudiantes, la escuela deberá citar a los padres o tutores del alumno afectado y del presunto agresor, con el objetivo de informar lo sucedido y acordar pasos a seguir. En esas reuniones se trabajará sobre la situación concreta y se buscará que los adultos acompañen las medidas definidas por el equipo escolar.
La normativa también prevé que, cuando el caso lo amerite, se firme un acta de compromiso entre la institución y las familias involucradas. Ese documento dejará asentadas las responsabilidades asumidas por cada parte y las pautas de convivencia que se esperan de los alumnos, lo que además quedará reflejado en la herramienta digital para dar seguimiento al cumplimiento de los acuerdos.
Acoso entre alumnos en redes y uso de los datos para prevenir
Autoridades educativas advirtieron que el acoso entre alumnos se manifiesta con fuerza en redes sociales y a través de celulares. Indicaron que muchas agresiones no se dan en golpes o empujones, sino mediante burlas, hostigamiento constante y armado de grupos digitales para ridiculizar a un compañero. Estos episodios, aunque ocurran en el ámbito virtual, suelen trasladarse al aula y afectar el clima escolar, por lo que también deberán quedar asentados en el sistema.
Con el registro unificado, el Ministerio de Educación apunta a contar con información precisa que sirva de base para diseñar campañas de prevención y programas de capacitación docente. La idea es que los datos que carguen las escuelas permitan identificar qué tipo de agresiones son más frecuentes, en qué niveles educativos aparecen con mayor impacto y qué respuestas institucionales funcionan mejor.
De acuerdo con lo comunicado por la cartera educativa, la herramienta empezará a utilizarse en las escuelas de Salta en los próximos meses, en paralelo al perfeccionamiento de la plataforma digital y la capacitación de los equipos directivos y docentes en el uso del sistema.

