Salta: Fue preso por abuso, enloqueció y se demostró que era inocente
21 de mayo de 2024
Un hombre de 47 años, oriundo de Tartagal, Salta, vivió un infierno tras ser injustamente acusado de abusar sexualmente de sus hijas. Humberto Dionisio Chavarría fue detenido en agosto del año pasado y, durante su tiempo en prisión, desarrolló un trastorno psicótico agudo, perdiendo progresivamente sus facultades mentales. El pasado 24 de abril, una junta psiquiátrica integrada por las médicas Rocio Lazarte y Silvia Ceballos, determinó que Chavarría debía ser trasladado al Hospital Neurosiquiátrico Ragone para evaluación y tratamiento.
El diagnóstico concluyó que Chavarría presentaba peligrosidad para sí mismo y para terceros debido a una alteración de sus facultades mentales, lo que le impedía comprender la trascendencia de sus actos o dirigir sus acciones libremente. A su detención inicial siguieron meses de creciente deterioro mental, evidenciado por alucinaciones acústico-verbales, soliloquios y conductas autolesivas graves, incluyendo intentos de suicidio.
La acusación inicial provino de la madre de las menores, acompañada por una de sus hijas, quienes denunciaron a Chavarría por abuso sexual con acceso carnal. La menor afirmó que su hermana gemela también había sido abusada desde los ocho años. Sin embargo, exámenes médicos y psicológicos realizados a las supuestas víctimas revelaron que ninguna había sufrido abuso sexual. El informe del CIF del 17 de enero de 2023, firmado por Jorgelina Ibañez, concluyó que las menores no presentaban lesiones ni signos de abuso, mientras que la psicóloga Estela Lizondo determinó en abril que no había indicadores compatibles con abuso sexual en la denunciante.
La fiscal de Violencia de Género, Lorena Martínez, había ordenado la detención de Chavarría, quien en ese momento presentaba condiciones mentales normales. Sin embargo, la presión y el maltrato en prisión, incluido un episodio en la comisaría de Aguaray donde fue golpeado por efectivos y otros detenidos, precipitaron su colapso mental. El abogado defensor Gonzalo Maidana relató que Chavarría experimentó su primer brote psicótico después de que su anterior abogado le dijera que estaba “perdido” y que recibiría una sentencia de cadena perpetua.
Durante su detención domiciliaria, bajo el cuidado de sus padres, Chavarría mostró una regresión a un estado infantil, necesitando atención constante de su madre. Su abogado ha solicitado reconsideración de su traslado al Hospital Ragone, argumentando que el cuidado de sus padres es más beneficioso para su condición actual.
Fue sobreseído pero el daño mental es irreversible
El caso de Chavarría destaca no solo la gravedad de las acusaciones falsas sino también el impacto devastador que puede tener el sistema judicial y penitenciario en la salud mental de los detenidos. La declaración de su inimputabilidad y sobreseimiento por el juez de Garantías, Nelso Aramayo, ha traído algo de justicia, pero el daño psicológico ya infligido a Chavarría es irreparable.
La causa ha generado indignación en la comunidad, cuestionando la efectividad de las medidas judiciales y penitenciarias para proteger a los inocentes. La fiscalía, basada en las pruebas y testimonios falsos, mantuvo a un hombre inocente encarcelado, causando un daño irreversible a su vida y salud mental.

