En Salta, el arranque de 2026 dejó un fuerte llamado de atención: durante enero se registraron 14 personas fallecidas en hechos de tránsito ocurridos en rutas y calles de la provincia. Se trata del doble de víctimas que en el mismo mes del año anterior, de acuerdo con los datos difundidos por la Policía. Este salto impacta de lleno en una estadística que venía mostrando una baja sostenida de muertes viales y vuelve a poner bajo la lupa la siniestralidad vinculada, sobre todo, a motocicletas.
El promedio mensual marca una muerte casi cada dos días, lo que rompe la tendencia descendente que se había consolidado hasta 2025. Según el conteo oficial, los hechos fatales se distribuyeron tanto en la capital como en distintas localidades del interior, en rutas nacionales, rutas provinciales y arterias urbanas.
A lo largo del mes, se repitieron escenarios de choque entre vehículos, caídas de motos sin terceros involucrados y colisiones en zonas donde se registraban lluvias, configurando un mapa de riesgo que combina factores humanos y condiciones de la calzada.
Un enero con el doble de muertos y un patrón que se repite en el tránsito
Los números de enero de 2026 se consolidan como un quiebre respecto del comportamiento reciente de la siniestralidad vial. Mientras que en enero de 2025 la Policía había informado siete fallecidos, este año la cifra trepó a 14, lo que implica que las muertes vinculadas al tránsito se duplicaron en apenas un año para el mismo período. El registro implica, en promedio, casi una víctima fatal cada 48 horas.
El dato cobra mayor relevancia si se lo compara con el cierre de 2025, cuando la provincia alcanzó el nivel más bajo de muertes por siniestros viales de la última década. Entonces se habían contabilizado 130 fallecidos en todo el año, por debajo de los 141 de 2024, según las estadísticas oficiales de la fuerza de seguridad.
La información elaborada por la Dirección General de Seguridad Vial de la Policía también había resaltado que, además de la baja en víctimas fatales, durante 2025 se registraron entre 150 y 200 siniestros menos que en 2024. El arranque de 2026, sin embargo, muestra un escenario diferente y coloca nuevamente al tránsito como tema central de preocupación.
Dentro de ese panorama, las motos siguen ocupando un lugar clave. De acuerdo con los reportes consolidados del año pasado, en el 62% de los siniestros mortales de la provincia participaron motocicletas. Y, entre quienes perdieron la vida en ese tipo de rodados, el 70% no llevaba casco al momento del hecho, según los partes oficiales.
Motociclistas, los más expuestos en rutas y calles salteñas
La radiografía que surge de los informes policiales muestra que los motociclistas continúan siendo los más afectados por los hechos de tránsito graves. En enero de 2026, varias de las muertes estuvieron vinculadas a caídas, pérdidas de control y choques en los que las víctimas circulaban en moto, tanto en la ciudad de Salta como en rutas del interior provincial.
Entre los factores que se repiten en los reportes como causas frecuentes de estos incidentes, se enumeran el exceso de velocidad, el consumo de alcohol y las distracciones al conducir. Estas circunstancias aparecen mencionadas una y otra vez en las actas que se labran tras los siniestros con víctimas fatales.
La semana más trágica en la ruta 34 y el mapa de los hechos fatales
Dentro de un mes ya de por sí complicado, la última semana de enero concentró una serie de episodios que terminaron de engrosar la estadística. En un solo día, un martes, se produjeron tres muertes en distintos tramos de la Ruta Nacional 34, uno de los corredores más transitados del norte provincial.
En Salvador Mazza, a la altura del Cementerio Municipal, un motociclista perdió la vida luego de ser embestido por un colectivo interurbano. Más hacia el sur, en la zona de Lumbreras, una camioneta Toyota Hilux y un Renault Sandero que remolcaba un tráiler chocaron de frente, con el saldo de una mujer fallecida y otro conductor derivado al hospital.
Ese mismo día, pero en Rosario de la Frontera, otro motociclista murió tras colisionar contra una camioneta en un sector donde se registraban lluvias, de acuerdo con los primeros datos consignados en el acta policial. Los tres hechos quedaron asentados en los registros como siniestros con víctimas fatales sobre la misma ruta nacional.
Para la mitad del mes, los partes de la fuerza ya contabilizaban nueve fallecidos en diferentes puntos de la provincia. Ese fin de semana se sumaron dos muertes más, también de motociclistas, en hechos separados: uno en la ciudad de Salta y otro en San Lorenzo. En ambos casos, según la información oficial, no hubo otros vehículos implicados.
Un menor fallecido y los primeros choques del año
Pocos días después, la estadística volvió a subir con un caso que involucró a un adolescente. El 20 de enero, en barrio El Carmen, un chico que circulaba en motocicleta acompañado por otro joven chocó contra un automóvil. El menor murió al día siguiente a causa de las lesiones sufridas en el impacto, lo que llevó el conteo provisorio de ese momento a 11 víctimas fatales en el mes.
Los primeros días del año ya habían mostrado un inicio complejo. En la madrugada del 2 de enero, sobre la Circunvalación Este de la ciudad de Salta, a la altura del barrio Floresta, un joven de 21 años perdió el control de la motocicleta que manejaba, cayó y falleció por las heridas. Horas antes, en la noche del 1 de enero, un choque entre dos camionetas sobre la ruta provincial 13, cerca de La Unión, en el norte salteño, había provocado la muerte de un hombre de 57 años.
El 4 de enero se sumó otro deceso vinculado al uso de motocicleta en la ruta provincial 5, donde un hombre de 72 años cayó del rodado en el que se desplazaba y murió como consecuencia del siniestro. Con estos hechos iniciales, ya en la primera semana del año se marcó un ritmo de muertes que luego se mantuvo durante todo enero, según el recuento oficial.
De un mínimo histórico a un inicio de año que revierte la tendencia
El comportamiento de las cifras anuales de muertes por siniestros viales en Salta mostraba, hasta el cierre de 2025, una curva en descenso con algunos altibajos. De acuerdo con las estadísticas de la Policía, en 2015 se había registrado el máximo de la década, con 264 fallecidos. A partir de allí se produjo una baja: 212 muertes en 2016 y 203 en 2017.
En 2018 el número volvió a subir hasta los 219 casos, pero desde 2019 se observó una disminución más marcada: 165 víctimas fatales en 2019 y 137 en 2020, en un período atravesado por la pandemia y la merma de desplazamientos. Luego, en 2021, los decesos treparon a 187, en 2022 llegaron a 151 y en 2023 se ubicaron en 173.
El 2024 cerró con 140 muertes y 2025 terminó con 130, el valor más bajo de toda la serie y que, según los registros oficiales, implicó una caída del 50,7% respecto de 2015. El dato de 14 fallecidos en enero de 2026 irrumpe ahora en esa tendencia histórica y vuelve a ubicar al tránsito y a las motocicletas en el centro de la discusión sobre la seguridad vial en la provincia.

