Saeta pidió una suba del precio del boleto y la AMT definirá el nuevo cuadro tarifario

La AMT deberá resolver el pedido de aumento del boleto que hizo SAETA mientras continúan los reclamos por frecuencias y se analizan ajustes operativos en el sistema.

SAETA presentó ante la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT) un pedido de suba del precio del boleto urbano en el área metropolitana de Salta y propuso llevar la tarifa plana de $1.150 a $1.486 por viaje. Ahora el organismo de control deberá definir en las próximas semanas si autoriza o no el aumento y de qué manera se aplicará. Para eso, la AMT debe convocar a un mecanismo de participación ciudadana, ya sea una audiencia pública o una consulta formal por escrito, antes de fijar el nuevo valor del boleto.

Según informaron desde la empresa, la nota con la solicitud de actualización tarifaria ya fue ingresada oficialmente y se encuentra en proceso administrativo de análisis dentro del organismo regulador. En función de la resolución que adopte la AMT quedará determinado el próximo cuadro tarifario del transporte urbano de pasajeros.

El planteo se da en un contexto de quejas de usuarios por las frecuencias y de advertencias de firmas prestatarias sobre la situación económica de algunas subconcesionarias del sistema.

Saeta justifica la suba del precio del boleto por aumentos de costos

El presidente de SAETA, Claudio Mohr, explicó públicamente que la empresa considera “necesaria” la suba del precio del boleto debido al incremento general de los gastos del servicio. Entre los factores que mencionó se encuentran la inflación, las paritarias del sector y el fuerte impacto del combustible en los costos de operación de las unidades.

De acuerdo con lo publicado por Salta12, la compañía aseguró que estos aumentos modificaron la estructura de costos y que, sin una actualización de la tarifa, se complica sostener el nivel de prestación. La propuesta concreta es llevar la tarifa plana a $1.486, lo que significaría un incremento de alrededor de $350 sobre el valor vigente.

El último aumento autorizado en el cuadro tarifario del área metropolitana se había aplicado a mediados del año pasado. Desde entonces, el precio del boleto urbano se mantuvo en $1.150 hasta este nuevo pedido de revisión que ahora está en manos de la AMT, bajo los procedimientos establecidos para este tipo de decisiones.

Frecuencias reducidas, reclamos de usuarios y rol del sector educativo

Mientras se discute el futuro del precio del boleto, continúan los planteos de pasajeros por la disminución de las frecuencias en distintas líneas, tanto en la ciudad de Salta como en localidades del interior provincial. Las quejas se concentran en los largos tiempos de espera y en la menor cantidad de colectivos circulando en determinados horarios.

Mohr detalló que durante el receso de verano se aplicó una reducción del servicio cercana al 20%, una medida que, según indicó, se repite todos los años porque en ese período baja la demanda general. Esa disminución, aclaró, abarca a todo el sistema y se programa específicamente para los meses de vacaciones.

Con el inicio del ciclo lectivo de nivel primario, el titular de SAETA indicó que se dispuso una suba del 11% en las frecuencias para acompañar el regreso de los chicos a las aulas. Además, señaló que la normalización completa de horarios y servicios se prevé a medida que vuelvan las actividades terciarias y universitarias en el área metropolitana y en el interior.

El peso de los estudiantes en el sistema y las diferencias con el interior

El presidente de la empresa marcó que el sector educativo tiene un rol central en la planificación del transporte público: según sus datos, alrededor del 36% de los usuarios del sistema son estudiantes. Por ese motivo, cualquier cambio en la movilidad escolar impacta directamente en la cantidad de servicios programados cada día.

Mohr también reconoció que la baja de frecuencias se siente con mayor fuerza en el interior de la provincia. Allí, las flotas de colectivos son más chicas y, cuando se sacan algunas unidades de circulación, el efecto sobre los tiempos de espera es más notorio que en la capital.

Versiones sobre despidos, respuesta de Saeta y posible ajuste de recorridos

En paralelo al debate por la suba del precio del boleto y a los reclamos por el servicio, surgieron versiones sobre supuestos despidos de choferes en algunas líneas. Frente a esos trascendidos, Mohr negó que se hayan producido cesantías de personal de planta permanente y explicó cómo funciona la operatoria en el receso estival.

Según detalló, durante las vacaciones muchos conductores toman su licencia anual y, para cubrir esos lugares, las empresas incorporan choferes con contratos a plazo fijo. Al concluir los reemplazos, esos vínculos laborales finalizan y, por esa razón, algunas personas dejan de trabajar al terminar el verano, sin que eso implique despidos sobre la dotación estable.

Desde la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y fuentes vinculadas a las compañías transportistas coincidieron con esta descripción de la modalidad de contratación en la temporada de receso y señalaron que no se registraron bajas de personal permanente en esta etapa.

Preocupación por la situación financiera

Por otra parte, referentes del sector empresario advirtieron que la situación económica de ciertas subconcesionarias del sistema de SAETA es “delicada”. Indicaron que, si no se modifica la ecuación entre costos operativos e ingresos por la prestación del servicio, podrían analizar la posibilidad de dejar de operar algunas líneas.

En ese mismo contexto, las mismas fuentes comentaron que se evalúan alternativas de “ajustes operativos” en diferentes corredores para contener gastos. Entre las opciones que se estudian mencionaron cambios en la asignación de flotas o modificaciones en la configuración de determinados recorridos dentro del sistema metropolitano.

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