Actualizada el 2 de febrero de 2026 a las 15:16 h
En medio de las tensiones internas del peronismo, Gustavo Sáenz volvió a marcar diferencias con Cristina Kirchner por la forma en que se decide la política del Partido Justicialista (PJ) desde Buenos Aires. El gobernador salteño criticó la concentración de poder en la conducción nacional, puso como ejemplo intervenciones partidarias en distintas provincias y advirtió que ese esquema limita a los dirigentes del interior en el armado político y electoral de sus distritos.
Sáenz apuntó a la conducción nacional y señaló a Cristina Kirchner
Tras participar de una actividad institucional en Salta, Gustavo Sáenz habló con medios locales y nacionales y profundizó sus reparos sobre el funcionamiento interno del Partido Justicialista. El mandatario provincial planteó que, según su visión, las decisiones centrales del PJ se toman de manera cerrada en Buenos Aires y con un rol dominante de Cristina Kirchner, lo que genera malestar en referentes del interior del país.
En ese contacto con la prensa, el gobernador sostuvo que existe cansancio entre varios dirigentes provinciales por la forma en que se define la estrategia política y orgánica del peronismo. Recordó que la ex presidenta, hoy al frente de la conducción partidaria, tiene una influencia determinante en la toma de decisiones, y remarcó que esa dinámica no refleja la realidad de las distintas provincias.
Sáenz describió esos mecanismos internos como autoritarios y reclamó la apertura de espacios de debate dentro del PJ. Planteó que, desde su punto de vista, la estructura partidaria está excesivamente centralizada en una cúpula que responde a la conducción nacional, con Cristina Kirchner como figura principal, y que esa dinámica deja a los dirigentes del interior con margen reducido para definir el rumbo en sus propias jurisdicciones.
Reclamos por las intervenciones y suspensión de internas en el peronismo
El gobernador de Salta vinculó sus críticas a medidas concretas que se vienen aplicando en el Partido Justicialista en diferentes provincias. En particular, señaló la suspensión de elecciones internas y la intervención de estructuras distritales, decisiones que, según advirtió, son resueltas desde la conducción nacional sin una consulta real a las bases locales.
En ese contexto, Sáenz mencionó el caso de Jujuy, donde se dispusieron sanciones contra dirigentes y afiliados del PJ. Para el mandatario, estas resoluciones muestran un estilo de conducción centralizado que afecta directamente el trabajo territorial del peronismo en el norte del país. Indicó que esos movimientos generan incertidumbre entre los militantes y complican la organización política cotidiana.
De acuerdo con su análisis, este tipo de decisiones tomadas desde la Capital Federal impactan en la capacidad de los referentes provinciales para construir acuerdos locales y ordenar la vida interna de los partidos justicialistas distritales. Por eso insistió en la necesidad de restablecer mecanismos de participación, como las internas partidarias, que permitan renovar autoridades con mayor legitimidad y evitar conflictos prolongados.
Debate por el modelo de organización y el rol del interior
Al ampliar su planteo, Sáenz vinculó el conflicto con Cristina Kirchner y la conducción nacional del PJ con una discusión más grande sobre cómo debe organizarse el peronismo en todo el país. Sostuvo que no es posible hablar de un proyecto federal si la mayoría de las decisiones se definen desde Buenos Aires sin dar espacio real a las provincias, y advirtió que esta situación relega a intendentes y gobernadores del interior.
El dirigente salteño enmarcó sus palabras en el escenario actual de debate interno dentro del peronismo, donde se discuten liderazgos, estrategias electorales futuras y el rumbo general del espacio. Mientras el kirchnerismo conserva un peso fuerte en la estructura nacional del PJ, distintos mandatarios provinciales y jefes comunales plantean que hace falta revisar la forma de conducción y otorgar mayor autonomía a los partidos justicialistas locales para organizar sus listas, sus órganos internos y su presencia territorial.
Desde ese lugar, Sáenz remarcó que su preocupación coincide con la de otros referentes del interior que observan con atención las intervenciones partidarias y la suspensión de internas en diferentes distritos, y que reclaman un funcionamiento más abierto y participativo dentro del Partido Justicialista.

