Rusia admite dificultades por los ataques de Ucrania y refuerza sus fronteras

Una nueva ola de bombardeos alcanzó refinerías, tendidos eléctricos y zonas alejadas del frente, mientras crecieron los reportes de daños y heridos.

Rusia atraviesa nuevas dificultades por la intensificación de los ataques de Ucrania sobre su territorio. Este domingo, Vladímir Putin admitió que existen “problemas” mientras crecían los reportes por drones interceptados, incendios en instalaciones energéticas y daños en regiones alejadas del frente. En ese contexto, el presidente ruso aseguró que reforzará la protección de las fronteras y la seguridad interna. La jornada también incluyó ofensivas cruzadas: Kiev reivindicó bombardeos contra refinerías rusas y, al mismo tiempo, autoridades ucranianas denunciaron nuevos ataques de Moscú sobre su capital y otras zonas del país.

Putin reconoció dificultades en Rusia tras la nueva ofensiva de Ucrania

Durante el congreso del partido oficialista Rusia Unida, Putin se refirió al impacto de los ataques y sostuvo: “Sí, vemos los problemas, somos conscientes de ellos y estamos respondiendo, pero sin duda garantizaremos la seguridad tanto del país como de nuestros ciudadanos, así como la inviolabilidad de las fronteras de Rusia“.

El mandatario también afirmó que las autoridades podrán enfrentar “todos los desafíos actuales, incluidos los ataques terroristas contra nuestro territorio e instalaciones de infraestructura”. Sus declaraciones llegaron después de una ofensiva aérea ucraniana con drones que, según el Ministerio de Defensa ruso, derivó en la interceptación de 213 aparatos en más de una decena de regiones, entre ellas Moscú.

La admisión pública de dificultades apareció en un momento de mayor presión sobre áreas estratégicas rusas. Además de la capital, los reportes oficiales señalaron movimientos sobre distintas regiones del país, con foco en infraestructura vinculada a energía y transporte.

Ucrania apuntó contra infraestructura clave y hubo daños en el sur de Rusia

Uno de los hechos más graves se registró en Krasnodar. El gobernador Veniamin Kondratyev informó que restos de drones provocaron la muerte de una persona, dejaron otra herida y desataron un incendio de gran magnitud en la refinería de Slaviansk-na-Kubani.

De acuerdo con ese reporte, el episodio también afectó líneas eléctricas y un gasoducto local. La planta es considerada una de las principales instalaciones de procesamiento de crudo del sur de Rusia, por lo que el ataque volvió a poner el foco sobre la vulnerabilidad de ese tipo de objetivos.

Desde Ucrania, Volodímir Zelensky atribuyó esos bombardeos a las fuerzas de Kiev y los presentó en redes sociales como operaciones destinadas a debilitar la capacidad financiera y logística de Moscú para sostener la invasión. En ese marco, indicó que además de la planta de Krasnodar, también fue alcanzada otra refinería en la región de Yaroslavl.

Ese nuevo golpe en profundidad ocurrió apenas una semana después de otro ataque que había causado un incendio de grandes dimensiones en una refinería del sureste de Moscú. Así, la secuencia se inscribe en una campaña ucraniana orientada contra infraestructura estratégica y cadenas de suministro dentro de Rusia.

Las consecuencias también se sintieron fuera del frente con faltantes y nuevos heridos

La presión sobre la red logística ya mostró efectos en Crimea, anexada por Moscú en 2014. Allí, las autoridades locales declararon el viernes el “estado de emergencia” para tratar de contener el desabastecimiento de combustible y los cortes repetidos de electricidad, problemas vinculados a pérdidas logísticas en el sur ruso.

Kiev sostiene que esta serie de operaciones busca responder a los ataques casi diarios que, según afirma, Rusia lanza contra civiles e infraestructura energética ucraniana desde el inicio de la ofensiva en febrero de 2022. Mientras tanto, los episodios de violencia siguieron de ambos lados durante el domingo.

La administración militar de Kiev señaló que al menos dos personas resultaron heridas por un ataque ruso con misiles balísticos sobre la capital ucraniana. A su vez, bombardeos anteriores de Moscú dejaron dos muertos en las regiones de Dnipropetrovsk y Sumi.

Del lado ruso, autoridades prorrusas reportaron víctimas civiles por ataques ucranianos en Volgogrado, Bélgorod y también en la región ocupada de Donetsk. En ese escenario, Putin volvió a insistir este domingo en que Rusia garantizará “la seguridad tanto del país como de nuestros ciudadanos, así como la inviolabilidad de las fronteras de Rusia“.

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