Fue la única concejal que rechazó el subsidio para trabajadoras municipales. El proyecto finalmente fue aprobado por amplia mayoría.
El Concejo Deliberante de Rosario de Lerma aprobó este jueves 19, en sesión especial, el subsidio destinado a las ordenanzas y maestranzas del municipio. Sin embargo, la votación dejó una fuerte polémica política: la concejal Camila Jorge fue la única edil que votó en contra del beneficio, lo que provocó un inmediato repudio entre las trabajadoras presentes y en la comunidad educativa.
El proyecto de ordenanza fue tratado luego de que un grupo de ordenanzas y maestranzas, en reunión con el ejecutivo municipal y concejales de distintos sectores, explicaran la situación económica que atraviesan y la necesidad del bono. La iniciativa no surgió de manera improvisada: el tema se venía trabajando desde 2025, con una grilla de beneficiarias claramente identificada.
Durante el debate se plantearon dos mociones: una por la aprobación inmediata del subsidio y otra para pasar a un cuarto intermedio, lo que implicaba dilatar la definición. La votación fue contundente. Por la aprobación votaron Kujarchick, Vera, Córdoba, Russo, Quiroga y Cruz del lado de La Libertad Avanza. En tanto, la edil Jorge se inclinó por postergar el tratamiento. Finalmente, el resultado fue 6 a 1 y el subsidio quedó aprobado.
La postura de la edil generó malestar entre las ordenanzas y maestranzas, quienes interpretaron su voto como un intento de frenar un beneficio largamente gestionado, y que su negativa se debió a cuestiones netamente infantiles y políticas al interpretar que el proyecto fue impulsado por un sector político al cual ella se encuentra enfrentado junto a su padre, el kirchnerista Ariel Maranga Jorge. La edil argumentó que “no quedaba claro quiénes eran los beneficiarios”, pese a que la nómina y criterios ya estaban establecidos desde el año pasado e inclusive las personas se encontraban presentes en el recinto.
El bloque de Ramos votó a favor junto al bloque de La Libertad Avanza e incluso miembros del propio espacio político de la concejal Jorge acompañaron el beneficio, dejando a la edil en una posición aislada dentro del recinto.
En un momento del debate también se analizó la posibilidad de que el propio Concejo Deliberante, cuya presidencia administra un presupuesto cercano a los 40 millones de pesos mensuales, dispusiera ampliar el bono. No obstante, esa alternativa fue descartada y el tratamiento se centró exclusivamente en el subsidio municipal para las trabajadoras.

