Rosa Micaela Puertas Quiroga, conocida como “Mamina”, fue reconocida como la persona viva verificada de mayor edad de la Argentina. La mujer, longeva y de 114 años, nació en Boedo, aunque mantiene un vínculo familiar con Salta por parte de su madre. La organización internacional LongeviQuest homologó su documentación el 31 de agosto de 2026, tras una investigación de especialistas.
Luego del fallecimiento de Angélica Tiscornia, ocurrido el 15 de septiembre, Puertas Quiroga pasó a encabezar el listado nacional de personas vivas verificadas de mayor edad. Además, figura entre las personas más longevas del mundo dentro de los registros validados.
El reconocimiento que ubicó a Rosa al frente del país
La validación de la edad de Rosa Micaela Puertas Quiroga fue realizada por LongeviQuest, una entidad internacional dedicada a verificar casos de longevidad. El trabajo estuvo a cargo de Stefan Maglov, Sergio Tonarelli y Fabrizio Villatoro.
La mujer nació el 29 de septiembre de 1912 en el barrio porteño de Boedo. Con 114 años, quedó en uno de los primeros lugares de la lista histórica argentina y también se acerca al récord nacional de longevidad.
La mayor edad documentada en la Argentina continúa perteneciendo a Casilda Benegas, quien murió en 2022 a los 115 años y 81 días. Puertas Quiroga se encuentra a menos de dos años de esa marca registrada.
La relación de la mujer longeva con Salta y España
La madre de “Mamina”, Rosa Quiroga López, era salteña, mientras que su padre, Victoriano Puertas Herrero, había llegado desde España. Rosa creció en una familia numerosa, donde aprendió desde chica a leer, escribir y hacer cuentas, además de colaborar con las tareas de la casa.
Durante la epidemia de gripe española, su padre enfermó y murió. Esa situación llevó a la familia a viajar a España, país en el que Rosa pasó una parte de su juventud y se radicó en Madrid.
El regreso a la Argentina y una historia ligada a los Sugus
En Madrid, Rosa conoció a Francisco Elbl, un pastelero austríaco que había trabajado para la Casa Real española. La pareja se casó y tuvo a su primer hijo antes de que el avance de la Guerra Civil Española alterara su vida cotidiana.
Frente al conflicto, ambos resolvieron regresar a la Argentina como refugiados de guerra. Ya instalados en el país, Elbl se incorporó al rubro confitero y trabajó para empresas como Noel y Suchard.
Según las reconstrucciones sobre su trayectoria, Francisco Elbl participó en el desarrollo de sabores y capacitó al personal que luego continuó con la producción de caramelos Sugus en la Argentina. Por ese recorrido, Rosa Puertas Quiroga es mencionada como la viuda de uno de los responsables de aquellas recetas.
La historia de “Mamina” también tomó visibilidad en agosto de 2023, cuando asistió a votar en las elecciones primarias nacionales. En ese momento tenía casi 111 años y contó que participaba de las elecciones desde que se incorporó el voto femenino en la Argentina.
Su presencia en la escuela donde emitió el sufragio llamó la atención durante esa jornada electoral. La votación quedó entre los hechos públicos conocidos de una vida que atravesó el viaje a España, la Guerra Civil y el regreso al país.

