Misterioso robo en barrio San Martín: una familia dormía y el ladron se fue en bicicleta

Una familia de Rosario de Lerma vivió una madrugada de tensión cuando, mientras todos dormían en su casa del barrio San Martín, un ladrón entró sin hacer ruido, eligió objetos de valor y se dio a la fuga en bicicleta antes de que alguien notara el robo.

Una vivienda del barrio San Martín, en Rosario de Lerma, fue escenario de un robo silencioso cometido por un ladron que se movió con total calma mientras la familia dormía. El hecho ocurrió durante la madrugada del domingo, cuando un desconocido aprovechó una abertura de la casa para ingresar sin forzar puertas ni ventanas. La familia Alarcón, dueña del inmueble, recién se dio cuenta de lo que había pasado cuando ya era de día.

De acuerdo con lo que se pudo reconstruir, el intruso se desplazó dentro de la casa sin encender luces y sin despertar a nadie, algo que sorprendió a los vecinos de San Martín por la tranquilidad con la que actuó. No hubo gritos ni ruidos extraños durante la noche, por lo que el movimiento del ladrón pasó completamente inadvertido. Recién al levantarse, los integrantes del hogar notaron el faltante de distintos elementos y advirtieron que habían sido víctimas de un robo.

La maniobra llamó la atención porque el delincuente no solo revisó ambientes mientras las personas descansaban, sino que además se tomó su tiempo para seleccionar lo que iba a llevarse. En otros hechos registrados en Rosario de Lerma, los sospechosos suelen actuar de forma rápida y escapar corriendo o en moto, pero esta vez el recorrido del sujeto terminó en bicicleta, lo que fue calificado como “insólito” por la propia familia afectada.

El recorrido del ladrón dentro de la casa y los objetos elegidos

Dentro del domicilio de los Alarcón, el individuo habría pasado por varias habitaciones sin dejar rastros visibles de violencia. Mientras todos seguían dormidos, el ladron eligió con cuidado distintos bienes de valor antes de abandonar el barrio San Martin. Esta forma de actuar, pausada y sin desorden aparente, generó sorpresa entre allegados y vecinos que se acercaron a preguntar qué había ocurrido.

Según la descripción aportada tras el hecho, el delincuente se concentró en objetos fáciles de trasladar y ocultar, lo que hace pensar que conocía bien cómo moverse sin llamar la atención. La familia relató que no escucharon golpes ni pasos durante la noche, algo que refuerza la idea de que el robo fue cometido con un alto grado de sigilo dentro de la vivienda.

Vecinos de San Martín comentaron que, en otros episodios similares en Rosario de Lerma, los dueños de casa suelen despertarse por algún ruido o movimiento extraño. En esta oportunidad, en cambio, nadie advirtió nada hasta la mañana siguiente, cuando empezaron a notar faltantes y a recordar que las puertas habían quedado cerradas, por lo que la principal sospecha recayó en una abertura que no habría sido asegurada del todo.

La calma del barrio durante la noche también ayudó a que el delincuente se desplazara sin sobresaltos. Sin perros ladrando ni autos circulando, el hombre pudo completar su recorrido interno y externo sin generar sospechas. De esta manera, el robo quedó consumado sin testigos directos del momento en que el sujeto salía con lo sustraído.

La huida en bicicleta por las calles de San Martín

Una vez que reunió lo que había decidido llevarse, el autor del hecho abandonó la vivienda y se alejó del barrio en bicicleta, algo poco habitual para este tipo de situaciones. El ladron se subió a una bicicleta y dejo atras las calles del barrio San Martin antes de que alguien notara el robo. Esta forma de escapar resultó llamativa para los vecinos, que están más acostumbrados a escuchar sobre fugas rápidas en moto o a pie.

La secuencia se habría dado en cuestión de minutos: salida silenciosa de la casa, cruce de la vereda y pedaleo hasta perderse entre las calles internas del sector residencial. Al tratarse de una bicicleta, el desplazamiento no llamó la atención de quienes pudieran haber estado despiertos a esa hora, ya que se confunde fácilmente con el movimiento habitual de cualquier persona que se dirige a trabajar o regresar a su hogar.

Cuando la familia Alarcón descubrió el faltante de sus pertenencias, el ladrón ya llevaba varias horas lejos del lugar. Por ese motivo, no hubo persecución inmediata ni testigos que pudieran dar una descripción precisa del sospechoso. Lo único que quedó claro es que el recorrido de salida se hizo en bicicleta y que el punto de partida fue la casa ubicada en el barrio San Martín.

La reacción de la familia Alarcón y el impacto en el barrio

Los integrantes de la familia relataron que la sensación principal al despertar fue de desconcierto, al notar primero pequeños cambios dentro de la casa y luego la falta concreta de algunos elementos. Recién al revisar cada ambiente, la familia alarcon comprendio que un ladron habia entrado mientras dormian y concretado el robo sin ser visto. Esa constatación inicial marcó el inicio de una mañana cargada de llamados, consultas y revisiones internas.

En el barrio, el hecho se sumó a otros episodios que los vecinos comentan entre sí, y que suelen ocurrir en distintos puntos de Rosario de Lerma. Aunque en esta oportunidad no hubo violencia directa contra las personas, la modalidad delictiva, con gente durmiendo a pocos metros del intruso, generó inquietud entre quienes viven cerca de la vivienda afectada.

Fuente:Valle de Lerma Hoy

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