Un nuevo robo golpeó a un negocio familiar de Campo Quijano. La denuncia fue realizada por Federico, dueño de un carrito sanguchero ubicado a menos de una cuadra de la plaza principal, quien contó que al llegar este martes por la mañana encontraron el candado tirado y el interior revuelto. Según precisó, del lugar se llevaron dos parlantes y una garrafa de repuesto de 15 kilos. La familia señaló además que no es la primera vez que sufre un hecho parecido en ese punto del pueblo.
De acuerdo con el testimonio del comerciante, el carro había quedado cerrado cerca de las 2 de la madrugada, después de terminar la jornada laboral. Luego, al regresar alrededor de las 9 para preparar la actividad de la noche, advirtieron que alguien había entrado. El caso volvió a encender la preocupación por la seguidilla de ataques contra trabajadores que dependen de sus herramientas para sostener el ingreso diario.
El robo en el negocio fue descubierto cuando llegaron a trabajar
Federico relató que la situación salió a la luz este martes, cuando la familia volvió al puesto para dejar todo listo antes de abrir por la noche. Allí vieron que el acceso había sido forzado y que había desorden dentro del carro.
En su testimonio explicó: “Nosotros terminamos de trabajar en el carro tipo 2 de la mañana y hoy tipo 9 llegamos para prepararnos para la venta de la noche. Vamos a abrir y nos damos con que estaba el candado tirado al costado y estaba todo revuelto adentro el carro”.
El comerciante detalló que entre los elementos sustraídos había “dos parlantes, uno grandecito que usamos para poner música, otro más chico y una garrafa que teníamos de repuesto de 15 kg”.
En Campo Quijano ya habían sufrido otro ataque contra el mismo emprendimiento
Según indicó Federico, no se trata del primer episodio contra el carrito sanguchero. El dueño del negocio aseguró que ya habían pasado por una situación similar, aunque esta vez los ladrones ingresaron directamente al interior del puesto.
“Ya es la segunda vez que nos pasa algo así, primero nos robaron de afuera, pero ahora se atrevieron a meterse dentro del carro. Estamos en una zona céntrica re tranquila, donde nos conocemos con los vecinos, pero bueno nos toca pasar estas situaciones”, afirmó.
La referencia al lugar no es menor: el puesto funciona en una zona céntrica de Campo Quijano, a poca distancia de la plaza principal, donde suelen circular vecinos y clientes.
La familia pidió datos sobre los objetos robados
Además de contar lo ocurrido, el comerciante remarcó el perjuicio que significa perder elementos de trabajo comprados con esfuerzo. “Como se dice vulgarmente nos rompemos el c** laburando de lunes a lunes con mi señora, haciendo todo para trabajar y que te pasen estas cosas es desafortunado y desagradable”, expresó.
La familia solicitó que, si alguien tiene información sobre los objetos robados o si se los ofrecen para la venta, se comuniquen al 0387-5039439 o a la dependencia policial más cercana.

