Un hombre de 38 años fue detenido por la Brigada de Investigaciones en la ciudad de Salta, acusado de cometer varios hechos de Robo como motochorro en la zona de plaza Alvarado. Circulaba en una moto Yamaha roja y quedó vinculado a una causa judicial en la que se analizan al menos ocho episodios con un mismo método de ataque, centrado en el arrebato de celulares a mujeres que caminaban por la vía pública.
Un operativo de la Brigada de Investigaciones de Salta terminó en las últimas horas con la detención de un hombre de 38 años, sospechado de una serie de hechos de Robo bajo la modalidad de motochorro en la zona de plaza Alvarado. El sujeto se desplazaba en una motocicleta Yamaha roja y fue interceptado en la esquina de Moldes y Castro, donde personal policial ya lo venía siguiendo e identificado por investigaciones previas.
Fuentes oficiales indicaron que el detenido quedó inmediatamente a disposición de la Justicia y será imputado en una causa en la que se investigan, al menos, ocho episodios de Robo cometidos con una mecánica similar. Además, se revisan nuevas presentaciones y denuncias que podrían sumarse al expediente en los próximos días si se confirma que responden al mismo patrón.
De acuerdo con la información difundida, el procedimiento se concretó sin incidentes, con el secuestro de la motocicleta roja en la que se movilizaba el acusado y la formalización de las actuaciones de rigor, que fueron elevadas a la fiscalía interviniente para continuar con la investigación penal.
Patrón de robo en la zona de plaza Alvarado
Según los datos reunidos en la investigación, el hombre detenido habría actuado durante un tiempo como motochorro en inmediaciones de plaza Alvarado, uno de los puntos más transitados de la ciudad de Salta. Las denuncias coinciden en que elegía a sus víctimas entre quienes caminaban por la zona, especialmente mujeres que circulaban solas o distraídas con el celular en la mano.
Las presentaciones recibidas señalan que el acusado se acercaba a bordo de la Yamaha roja, reducía la velocidad al ubicarse detrás o al costado de la víctima y, mediante un arrebato rápido, sustraía el teléfono celular. Luego se daba a la fuga en sentido contrario o por calles laterales, aprovechando el movimiento habitual del sector para perderse de vista en pocos segundos.
De acuerdo con lo que trascendió, los robos se concretaban principalmente cuando las personas utilizaban el celular en plena vereda o al cruzar la calle, por lo que el sospechoso aprovechaba esos segundos de distracción. En algunos casos, las víctimas lograron aportar detalles del rodado, el color llamativo de la moto y la forma en que se daba a la fuga, datos que resultaron claves para orientar las tareas de seguimiento.
Las actuaciones policiales describen que los hechos denunciados se repetían en horarios similares, sobre todo en franjas de alto movimiento de peatones, lo que permitió identificar un patrón de comportamiento. Con esa información, los investigadores de la Brigada coordinaron recorridos específicos y lograron ubicar al sospechoso cuando circulaba por la esquina de Moldes y Castro.
Investigación por al menos ocho hechos de robo
De manera preliminar, la causa judicial que se abrió tras la aprehensión del sospechoso contempla por ahora la investigación de no menos de ocho hechos de Robo con la misma mecánica. Las víctimas describieron un accionar casi calcado en cada episodio: un hombre solo, en moto roja, que se acercaba sin detenerse por completo, arrebataba el celular y escapaba rápidamente.
Con el sospechoso ya detenido y la moto Yamaha roja secuestrada, los efectivos continúan cotejando denuncias registradas en comisarías y en la propia Brigada de Investigaciones. El objetivo es determinar si otros arrebatos ocurridos en barrios cercanos o en calles lindantes a plaza Alvarado pueden estar vinculados a esta misma persona.
También se analizan registros de cámaras de seguridad públicas y privadas ubicadas en el radio de la plaza y en la traza que el acusado habría utilizado para huir después de cada hecho. Ese material, sumado a los testimonios de las víctimas y testigos, será incorporado al expediente para reforzar la acusación.
La situación judicial del acusado y el llamado a nuevas víctimas
Tras el procedimiento, el hombre de 38 años fue trasladado a la dependencia correspondiente, donde se le comunicó la situación procesal y quedó a la espera de las próximas medidas dispuestas por la Justicia. La moto Yamaha roja quedó secuestrada como elemento central de la causa, al ser mencionada de forma reiterada en las distintas denuncias.
En paralelo, los investigadores no descartan que existan más personas afectadas por robos similares que todavía no se hayan presentado a radicar la denuncia. Por esa razón, se invitó a quienes reconozcan la modalidad o hayan sufrido hechos comparables en la zona de plaza Alvarado a acercarse a la Brigada de Investigaciones o a la comisaría más cercana para formalizar su declaración.
Las actuaciones continuarán en los próximos días con nuevas diligencias y la ampliación de testimoniales, mientras se espera la imputación formal en sede judicial.

