Un local gastronómico coreano de calle España al 400, a metros de la plaza 9 de Julio, fue escenario de un presunto robo en la madrugada. Desconocidos rompieron la puerta de vidrio para entrar, dejaron rastros de sangre en el acceso y se retiraron antes de la apertura. La Policía realizó peritajes en el lugar y ya trabaja con las cámaras de seguridad internas y del microcentro para tratar de identificar a la persona o personas involucradas. Hasta el momento no se informó públicamente qué elementos fueron sustraídos del comercio.
El hecho se registró en una de las cuadras más transitadas del microcentro, sobre calle España al 400, donde funciona un conocido negocio gastronómico coreano que combina mini supermercado y restaurante. Durante la mañana, los vecinos que pasaban por la zona se sorprendieron al ver la puerta de vidrio destrozada y manchas de sangre en el sector de ingreso, lo que confirmó que el lugar había sido blanco de un robo durante la noche o la madrugada.
Según se describió, el comercio tiene en la parte delantera góndolas con alimentos y bebidas típicas de Corea, y hacia el interior cuenta con un salón donde se sirven platos tradicionales. Es un punto muy concurrido por turistas, salteños y miembros de la comunidad coreana que viven en la ciudad, por lo que el ataque al local causó fuerte impacto entre clientes habituales y comerciantes de la zona.
Hasta ahora, las fuentes consultadas no detallaron qué fue exactamente lo que se llevaron los autores del hecho ni el valor económico del daño. Lo que sí quedó claro desde el primer momento es que el acceso principal fue violentado de manera directa, sin intentar otros ingresos alternativos al inmueble.
Rompieron la puerta de vidrio y quedaron rastros de sangre
De acuerdo con las primeras reconstrucciones, el ingreso al negocio se dio mediante la rotura completa de la puerta de vidrio frontal. Quien o quienes participaron del robo utilizaron este único punto de acceso, lo que dejó daños visibles en el frente del local y vidrios esparcidos en la vereda. Sobre el marco y el piso, en la parte interna y externa, se observaron manchas de sangre.
Los peritos que trabajaron en la escena señalaron que esos rastros serían compatibles con cortes producidos al momento de atravesar la abertura ya destruida. Es decir, se presume que al menos uno de los implicados habría resultado herido al pasar entre los vidrios rotos, lo que explicaría la cantidad de manchas registradas en el área de acceso.
Personal policial acordonó el frente del comercio y restringió momentáneamente el paso de peatones para preservar indicios. Se tomaron fotografías, se recolectaron muestras de sangre para futuros análisis de laboratorio y se realizó un relevamiento detallado de los daños en la estructura de la puerta y el entorno inmediato.
Mientras se realizaban las pericias, varios vecinos y trabajadores de la cuadra se acercaron a observar la situación y comentaron que, por tratarse de una zona con movimiento casi permanente, no es habitual ver este tipo de episodios durante la noche. Sin embargo, hasta el momento no trascendieron testimonios de personas que hayan visto directamente la maniobra delictiva.
Cámaras de seguridad, peritajes y avance de la causa por robo
Dentro del local coreano hay instaladas varias cámaras de seguridad que apuntan tanto al sector del mini supermercado como al área del restaurante. Se estima que el momento del robo y los movimientos internos habrían quedado registrados, por lo que esas grabaciones serán clave para tratar de identificar a el o los responsables y determinar cuánto tiempo permanecieron en el interior del comercio.
En el exterior inmediato a la puerta, en cambio, no habría una cámara que cubra de forma directa el punto por donde se produjo la rotura del vidrio. No obstante, al tratarse de una cuadra del microcentro con fuerte presencia de videovigilancia pública y privada, los investigadores confían en que el Sistema de Emergencias 911 y los comercios linderos puedan aportar imágenes del recorrido previo y posterior a la irrupción.
Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que ya se solicitó el acceso a las filmaciones disponibles en la zona, tanto de las cámaras estatales como de los dispositivos particulares ubicados en frentes de edificios, negocios y galerías. El objetivo es reconstruir el desplazamiento de la persona o grupo sospechoso desde el momento en que se aproxima al local hasta que se aleja nuevamente por el microcentro.
Paralelamente, se labraron las actuaciones correspondientes por robo y se avanzó con la toma de declaraciones a los responsables del comercio, quienes informaron sobre el funcionamiento habitual del lugar, horarios y medidas de seguridad previas al hecho. Esa información servirá para determinar si existía algún tipo de conocimiento previo sobre la dinámica del negocio.
Impacto en la zona céntrica y próximos pasos de la investigación
El episodio se produjo a escasos metros de la plaza 9 de Julio, en un sector donde conviven locales gastronómicos, comercios tradicionales, hoteles y oficinas. La noticia del robo en el local coreano se difundió rápidamente entre trabajadores y frentistas del microcentro, que durante la mañana observaron el movimiento policial y las tareas periciales sobre la vereda de calle España.
Por estas horas, la investigación se concentra en el análisis de las imágenes de videovigilancia y en los resultados que pueda arrojar el estudio de los rastros de sangre levantados en el lugar. En función de esos elementos, se buscará avanzar en la individualización del o los presuntos autores del hecho y establecer con precisión el tiempo y la mecánica del robo en el comercio gastronómico.

