Un padre y su hijo fueron protagonistas de un rescate en el río Iruya, en Isla de Cañas, luego de quedar atrapados por una crecida repentina del cauce mientras pescaban. La intervención de la Policía, que utilizó cuerdas para sacarlos del agua, permitió que ambos regresaran al pueblo sin lesiones y se reencontraran con sus familiares.
Un operativo de rescate en el río Iruya se llevó adelante el sábado por la tarde, cuando dos pescadores quedaron aislados por una brusca crecida del agua en la zona de Isla de Cañas, en el norte de Salta. Se trataba de un hombre y su hijo, que no lograban volver al pueblo debido al aumento del caudal.
Según informaron fuentes policiales, el alerta se originó cuando un familiar se acercó a la guardia de la dependencia de Isla de Cañas y avisó que dos integrantes del grupo que había salido a pescar no podían regresar. El río había subido de manera repentina y les impedía cruzar nuevamente hacia la orilla segura.
Con esa información se activó de inmediato un operativo de búsqueda y rescate, y se desplazaron móviles y efectivos hasta el sector señalado del río Iruya, donde finalmente ubicaron al padre y al chico.
Operativo de rescate en el río Iruya con uso de cuerdas
Personal del Destacamento Policial Isla de Cañas confirmó que, al llegar al lugar, encontraron a las dos personas en una zona del cauce rodeada por el agua. Los uniformados utilizaron cuerdas para asegurar a las víctimas y concretar el rescate, trabajando desde la orilla para extraerlas con cuidado.
Los efectivos armaron un sistema de sujeción con sogas para estabilizar primero al menor y luego al adulto, de modo que pudieran ser guiados hasta terreno firme sin que la corriente los desestabilizara. Todo el procedimiento se realizó en superficie, sin la necesidad de equipos acuáticos especiales.
Una vez fuera del cauce, ambos fueron trasladados a una zona segura, lejos del borde del río, donde se constató que se encontraban conscientes y colaborativos tras el rescate en el río Iruya.
Los pescadores rescatados están fuera de peligro
Fuentes de la fuerza indicaron que se trataba de un padre y su hijo, quienes habían salido a pescar junto a otros familiares antes de la crecida. Tras el rescate en el río Iruya, los dos fueron revisados y no presentaban lesiones, por lo que no fue necesario derivarlos a un centro de salud.
Luego de las verificaciones de rutina, el hombre y el menor se reencontraron con sus familiares en el pueblo, y el procedimiento quedó registrado en el acta policial como rescate por crecida súbita del río.

