A una semana de que el Senado empiece a tratar la reforma laboral, el Gobierno nacional volvió a defender el proyecto y puso el eje en los cambios propuestos para las licencias y las vacaciones. El secretario de Trabajo, Julio Cordero, remarcó que la reforma no elimina beneficios ya vigentes, sino que busca aggiornar el esquema de descanso y licencias a las nuevas preferencias de los trabajadores. Según el funcionario, el oficialismo pretende que la reforma se apruebe sin alterar lo que considera “derechos esenciales”.
El Gobierno afirma que la reforma respeta derechos y reordena las vacaciones
En declaraciones radiales, Cordero sostuvo que el proyecto de reforma laboral plantea un cambio en la forma de usar las vacaciones, pero no en la cantidad de días. Explicó que el descanso anual se mantiene, aunque se habilita un fraccionamiento más amplio del período, siempre con un piso de siete días corridos por tramo.
“Las vacaciones continúan, y ahora van a poder partirlas. Los jóvenes ya no quieren irse 35 días de vacaciones todos juntos. Prefieren partirlas”, indicó el secretario, al justificar el enfoque del texto que será analizado por la Cámara alta. De esta manera, el Gobierno busca mostrar que la reforma introduce flexibilidad en la organización del descanso, pero sin recortar días.
Cordero insistió en que la iniciativa no “quita ningún derecho esencial” y ubicó esa definición dentro de una línea política marcada desde el ministerio de Capital Humano. Sobre ese punto, remarcó: “Fue una instrucción directa de la ministra (de Capital Humano, Sandra Pettovello)”, al referirse al criterio con el que se terminó de redactar el capítulo laboral elevado al Congreso.
Aguinaldo e indemnizaciones, sin cambios en el proyecto oficial
Dentro del repaso de los artículos, el secretario de Trabajo aclaró que el esquema del sueldo anual complementario no se toca con esta reforma. “No se cambia ni una sola coma sobre cómo se paga ni cómo se calcula” el aguinaldo, enfatizó, ante las versiones que advertían sobre posibles modificaciones en ese punto sensible para los asalariados.
También se detuvo en la fórmula de cálculo de las indemnizaciones por despido. Según explicó, la compensación “continúa perfectamente aclarada en cómo se calcula. Es un mes de sueldo por año de servicio, y ese mes se toma de acuerdo a la mejor remuneración mensual, que es lo que decía antes”. Con esto, el Gobierno busca despejar dudas entre sindicatos y opositores que advertían un eventual recorte.
Así, la discusión oficial se centra en ordenar licencias y vacaciones, pero manteniendo intactos aguinaldo e indemnizaciones. El mensaje que intenta instalar la Casa Rosada es que se trata de una actualización normativa más que de un recorte de derechos, en un contexto de fuerte debate político y sindical.
Definición política en el Senado y tironeo con las provincias
Mientras Trabajo defiende el esquema de licencias y vacaciones, la pulseada política por la reforma se traslada al Senado, donde el debate tiene fecha de inicio fijada para el próximo miércoles. En la previa, se dieron conversaciones entre el oficialismo y los gobiernos provinciales, mayormente enfocadas en el capítulo impositivo de la misma ley.
Tras esas charlas, La Libertad Avanza decidió sostener la redacción original en materia tributaria, sin incorporar las modificaciones reclamadas por los gobernadores. Las provincias habían advertido que la baja del Impuesto a las Ganancias para empresas implicaría, según sus cálculos, una pérdida de recursos de 1,7 billones de pesos para sus arcas.
A pesar de esas objeciones, la conducción del bloque libertario en la Cámara alta mantiene la expectativa de aprobar el proyecto. La jefa de la bancada, Patricia Bullrich, aseguró que cuentan con los votos necesarios para avanzar con la norma que el Poder Ejecutivo considera central para su programa de gobierno.

