El reclamo de las empleadas domésticas de Salta que puso el foco en una necesidad básica

Unidas Podemos Lograrlo reunió denuncias sobre condiciones de trabajo, alimentación, maltrato e intimidación en casas particulares.

Las empleadas domésticas de Salta que integran el espacio independiente Unidas Podemos Lograrlo difundieron una carta abierta para reclamar mejores salarios, condiciones laborales adecuadas y el respeto de derechos previstos por ley. El planteo también incluyó denuncias sobre dificultades para acceder a alimentos y bebidas durante jornadas extensas, además de presuntos casos de maltrato, violencia e intimidación.

La agrupación reúne cerca de 300 trabajadoras a través de dos grupos donde comparten información y exponen situaciones vinculadas con el empleo doméstico y las tareas de cuidado. Según indicaron, esos trabajos sostienen la organización diaria de numerosos hogares y permiten que otras personas desarrollen sus actividades.

El pedido de las empleadas domésticas de Salta

La carta abierta puso el acento en los salarios y en las condiciones cotidianas dentro de los hogares donde trabajan. Las integrantes de Unidas Podemos Lograrlo señalaron que el reclamo abarca tanto la remuneración como el trato recibido durante la jornada.

Ana Díaz, referente de Empleadas de Casas Particulares en Salta, habló sobre la situación en el programa No es una tarde cualquiera, de Aries. Allí remarcó la relevancia de las tareas domésticas y de cuidado para las familias y para la economía.

La referente sostuvo que la actividad tiene reconocimiento legal mediante la Ley 26.844. Esa norma contempla obligaciones para quienes emplean personal de casas particulares, entre ellas la provisión de alimentación adecuada de acuerdo con la modalidad y la duración de la jornada.

Alimentos y bebidas durante la jornada

Según las denuncias, algunas trabajadoras deben llevar desde sus casas comida, pan, saquitos de té y otros elementos para consumir mientras cumplen sus tareas. Díaz mencionó obstáculos para acceder a alimentos o bebidas cuando las horas de trabajo se extienden.

También expresó: “Nos privan hasta de una taza de té”. De acuerdo con su relato, algunas empleadas reciben respuestas que rechazan la posibilidad de comer en el lugar bajo el argumento de que las viviendas no son comedores.

Denuncias por maltrato y pedido de acompañamiento

Las trabajadoras incluyeron presuntas situaciones de violencia, maltrato e intimidación entre los problemas que atraviesa el sector. Díaz afirmó que esos hechos tienen consecuencias sobre la salud física y mental de quienes realizan tareas en casas particulares.

El reclamo presentado por la agrupación no quedó limitado a la cuestión alimentaria ni salarial. Las empleadas plantearon que se cumplan las obligaciones laborales, se respeten sus derechos y se garanticen condiciones de trabajo acordes a la legislación vigente.

Díaz pidió que las áreas gubernamentales con competencia en la materia brinden respaldo y acompañamiento a las trabajadoras de casas particulares.

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