Reabren el puerto de chalanas tras el cierre por la crecida del río Bermejo

El puerto de chalanas que conecta Aguas Blancas con Bermejo volvió a operar este martes 30 de diciembre desde las 7 de la mañana, luego del cierre total por la crecida y la fuerte turbiedad del río Bermejo. La reapertura, con un corredor de desvío del lado argentino, permitió destrabar el movimiento de cientos de personas que habían quedado varadas y aliviar la presión sobre el puente internacional, aunque las autoridades mantienen el área en estado de alerta por la evolución del caudal.

Reanudan el cruce de chalanas y ordenan el flujo de viajeros

El tránsito por el puerto de chalanas en la frontera Aguas Blancas-Bermejo quedó restablecido este martes a partir de las 7, luego de una jornada previa marcada por la suspensión total del servicio. Desde ese horario se habilitó, del lado argentino, un corredor de desvío para encauzar el paso de quienes cruzan a diario entre ambos países, en su mayoría residentes de la zona, comerciantes y trabajadores fronterizos.

La reapertura del puerto se resolvió pese a que el río Bermejo continúa con un nivel alto y aguas muy turbias, condiciones que representan riesgos para la navegación de las chalanas. Sin embargo, se registró un leve descenso del caudal respecto del lunes, lo que fue considerado suficiente por las autoridades competentes para autorizar nuevamente el cruce bajo supervisión permanente.

Con el restablecimiento parcial del servicio, el movimiento de personas comenzó a normalizarse de a poco, aunque todavía persisten demoras y controles más estrictos en el sector del embarcadero. El funcionamiento de las chalanas es clave para la rutina de cientos de familias que dependen de esta conexión diaria para trabajar, hacer compras o realizar trámites del otro lado de la frontera.

Además del corredor de desvío, se reforzó la organización del ingreso hacia el puerto para evitar amontonamientos como los que se habían observado durante el cierre. El objetivo, según se explicó en la zona, es que el tránsito de quienes utilizan las chalanas esté más ordenado y se reduzcan los tiempos de espera, siempre condicionado por la situación del río.

La jornada previa: cierre total, desorden en el puente y cruces irregulares

La decisión de volver a habilitar el cruce en chalanas se tomó después de un lunes muy complicado, cuando el puerto permaneció completamente cerrado por la crecida del Bermejo. Esa medida derivó en que una gran cantidad de personas se concentrara sobre el puente internacional, buscando alternativas para pasar de un lado a otro ante la falta del servicio habitual.

Durante esa jornada, testigos y funcionarios de la zona describieron momentos de fuerte desorganización. Se registraron empujones y avances desordenados sobre el puente, y varios grupos lograron cruzar la frontera sin completar todos los trámites correspondientes ante Migraciones, aprovechando la presión que generaba la multitud acumulada a la espera de una definición.

La reapertura del puerto de chalanas este martes permitió aliviar esa situación en el puente y facilitar el retorno de viajeros que habían quedado varados tanto del lado argentino como del boliviano. Una vez que el servicio comenzó a operar, el flujo de personas se redistribuyó entre el paso formal por embarcaciones y el tránsito por el puente, disminuyendo la tensión en la zona.

Pese a esa mejora, las autoridades mantienen un seguimiento constante de las condiciones meteorológicas y del comportamiento del Bermejo. Se aclaró que la continuidad del servicio dependerá de cómo evolucione el caudal en las próximas horas, por lo que no se descarta aplicar nuevas restricciones si el nivel del río vuelve a subir.

Alerta por nuevas lluvias y movimiento por el tipo de cambio en Bermejo

Aunque el paso de chalanas se encuentra habilitado, el sector del puerto sigue en estado de alerta por las lluvias que se registran en las zonas de altura. Cualquier incremento repentino en el caudal del río Bermejo podría obligar a otra suspensión del servicio, lo que afectaría de manera directa a quienes necesitan cruzar todos los días para trabajar o hacer compras en la ciudad boliviana de Bermejo.

Entre los usuarios frecuentes del puerto se cuentan numerosos argentinos que se desplazan motivados por el tipo de cambio vigente del otro lado de la frontera. En ese contexto, las casas de cambio de Bermejo informaron la cotización para la jornada: por cada 1.000 pesos argentinos, la venta en pesos bolivianos se ubica en 6,30 bolivianos y la compra en 6,10. En cuanto al dólar en peso argentino, figura para la venta a 1.560 pesos y para la compra a 1.540, mientras que el dólar en peso boliviano se ofrece a 9,80 bolivianos para la venta y 9,50 para la compra.

De acuerdo con lo señalado en la frontera, estas referencias cambiarias influyen en el volumen de personas que todos los días optan por el cruce mediante las chalanas o el puente internacional. El monitoreo del río y de la demanda de tránsito se mantendrá durante toda la semana para definir posibles ajustes en el funcionamiento del puerto.

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