La causa por la muerte de Lautaro Ramasco volvió a quedar en discusión después de que la querella denunciara pruebas desaparecidas y datos que, según su planteo, llegaron de manera alterada al expediente. La abogada Sandra Domene sostuvo que hubo denuncias previas y posteriores al hecho que no figuran en el trámite judicial, además de una medida de prueba que aseguró haber pedido dos veces sin respuesta. También cuestionó un informe de la Brigada de Investigaciones y afirmó que el análisis de cámaras muestra una secuencia distinta a la considerada hasta ahora en la investigación por Ramasco.
La querella apuntó a pruebas desaparecidas y a datos incompletos en el expediente
La representante de la familia de Ramasco aseguró que el problema no fue solamente la falta de información, sino también la forma en que esa documentación habría sido incorporada. En ese sentido, marcó una diferencia entre un dato que nunca llega y otro que, según dijo, entra al expediente de manera distorsionada.
“No es que no le ha llegado. Le ha llegado distorsionada, que es diferente”, afirmó Domene al referirse a la información que recibió la fiscalía. A la vez, remarcó que antes del homicidio ya existían antecedentes que, de acuerdo con su versión, no aparecen dentro del circuito judicial.
Entre esos antecedentes, señaló una denuncia por lesiones que Ramasco habría hecho en abril de 2024. Según indicó, tampoco figura el certificado relacionado con esa presentación. La abogada sostuvo: “Lautaro en abril de 2024 había denunciado lesiones. Esa denuncia desapareció. El certificado desapareció y eso estaba en la Fiscalía de Limache”.
Domene también dijo que otra presentación, realizada por la hermana de la víctima el mismo día del hecho, tampoco habría quedado incorporada cuando la causa pasó a otra dependencia. Explicó que esa denuncia fue por amenazas y se hizo cuando todavía el episodio era tomado de manera inicial como un accidente.
La causa de Ramasco también sumó reclamos por medidas de prueba que no se hicieron
Dentro de sus cuestionamientos, la abogada aclaró que no atribuía una falta de actuación personal al Ministerio Público Fiscal, sino que ponía el foco en cómo se llevó adelante la instrucción. “El fiscal delega facultades, no puede hacerse todo personalmente. Responde por quienes están a su cargo. Pero el personal le oculta información”, dijo.
Además, informó que pidió en dos oportunidades una medida sobre un teléfono celular que, según expresó, conserva ella y que fue usado por Ramasco hasta octubre de 2024. De acuerdo con su relato, solicitó a la Fiscalía Penal número 5 una extracción física del aparato, pero esa diligencia no fue concretada.
“Dos veces le pedí a la Fiscalía Penal número 5 que se haga la extracción física de uno de los celulares de Ramasco que tengo yo, que es el que usó hasta octubre de 2024. Nunca lo hicieron”, sostuvo. A partir de esa situación, la familia empezó a reclamar garantías para que el expediente avance con acceso efectivo a la justicia.
Las cámaras quedaron en el centro de otra disputa dentro del expediente
Otro de los puntos señalados por la querella fue el informe elaborado por personal de la Brigada de Investigaciones. Domene puso en duda ese trabajo y lo contrapuso con la lectura que hizo la propia querella sobre distintos registros fílmicos. Según afirmó, las imágenes permiten reconstruir una secuencia diferente en los momentos previos al impacto fatal.
“Hay tres circunstancias que surgen del análisis de cámaras”, expresó la letrada. Luego señaló que, en una de esas escenas, el movimiento observado no coincide con la hipótesis oficial: “Cuando pasa Lautaro Ramasco y se produce el lanzamiento, se logra observar como uno de los acusados mueve su mano de este a oeste, es decir, es imposible que alguien la piedra vaya de sur a norte”.
También afirmó que la rotura del vidrio del vehículo se habría producido en otro punto distinto del contemplado en la reconstrucción oficial. Sobre eso, dijo: “Cuando pasa el primer árbol, el vidrio estaba sano. El vidrio se rompe entre el primero y el segundo árbol, donde se ve un masculino parado que hace un movimiento sospechoso con su mano izquierda”.
En ese mismo tramo, la querella sostuvo que el análisis del caso debería contemplar otras posibles responsabilidades penales. “Romper un vidrio le tendría que haber arrancado la cabeza o por lo menos mínimamente una tentativa de homicidio tendría que estar también imputada”, afirmó Domene.

