La crisis del consumo golpea de lleno al negocio de los electrodomésticos en todo el país y ya encendió las alarmas por posibles quiebras y despidos en cadenas como Frávega, Cetrogar y Megatone. Según datos del sector, la morosidad en los planes de financiación creció de forma acelerada, con algunas carteras que rozan el 70% de clientes en incumplimiento, mientras se desploman las ventas en cuotas, una modalidad clave para este mercado.
Este panorama, relevado por distintas empresas y difundido por el canal Doce TV, muestra que las grandes casas de electrodomésticos atraviesan uno de los momentos más delicados de los últimos años y ya comenzaron a ajustar su operatoria, con impacto directo en sucursales y personal.
Si bien la situación es nacional, en Salta la preocupación también es fuerte porque estas cadenas tienen presencia en la provincia y forman parte de la oferta principal de televisores, heladeras, lavarropas y otros equipos para el hogar.
Morosidad récord en los créditos y riesgo de despidos
Los datos internos del sector marcan que en 2025 la mora promedio en los créditos para comprar electrodomésticos se ubicaba en torno al 14,8%. Ahora ese indicador trepó por encima del 41% en los planes de financiación, más que duplicándose en apenas un año, por la combinación de caída del poder de compra y altas tasas de interés.
Las fuentes consultadas vinculan este salto de la morosidad con el fuerte freno del consumo masivo y con el encarecimiento del financiamiento: las cuotas quedaron muy pesadas para muchas familias, que directamente dejaron de pagar o se atrasan varios meses. Esto deja a empresas como Frávega, Cetrogar y Megatone con una porción importante de sus carteras en situación delicada.
Con menos cobranzas efectivas y más clientes en mora, crecen los temores dentro del negocio por posibles despidos y cierres de locales, ya que la estructura de costos fija se vuelve difícil de sostener si la recaudación sigue cayendo. En paralelo, firmas financieras vinculadas al rubro también monitorean de cerca el aumento de la incobrabilidad.
En este contexto, distintos analistas del mercado señalan que la suba de la morosidad no solo complica las cuentas corrientes de las cadenas, sino que también limita los nuevos créditos: cuanto más alta es la tasa de incumplimiento, más se endurecen las condiciones para otorgar planes de pago, lo que termina retroalimentando la baja de ventas.
Ventas en caída, menos cuotas y fabricantes al límite por la crisis
Además del problema con la cobranza, el negocio siente el golpe en los mostradores. Durante el último trimestre de 2025, las unidades vendidas de electrodomésticos se redujeron 18,6% frente al mismo período del año anterior, según los datos difundidos por el sector. Esta baja se suma a meses de retracción en distintos rubros de consumo durable.
La herramienta histórica para impulsar este mercado, el pago en cuotas, también se achicó con fuerza. El uso del financiamiento en varios pagos se contrajo cerca de 40% en comparación interanual, lo que muestra que muchas familias dejaron de tomar planes largos por temor a no poder cumplir o por el costo final de los intereses.
El problema no se queda en las cadenas comerciales. Fabricantes y proveedores asociados al rubro también están bajo presión. La empresa argentina Peabody, por ejemplo, inició una convocatoria de acreedores, y otras compañías del sector reconocen dificultades crecientes para sostener sus niveles de producción y mantener los puestos de trabajo, en un contexto de menor demanda y suba de costos.
Representantes del mercado explican que la caída de pedidos desde las grandes cadenas repercute de inmediato en las plantas industriales, que deben ajustar turnos, estirar plazos de pago a proveedores y revisar contratos con personal. El escenario se sigue de cerca en provincias como Salta, donde muchos comercios chicos dependen de la distribución de estas marcas.
Ajustes, cierres de sucursales en estudio y proyecciones para 2026
Ante este cuadro, las empresas del sector de electrodomésticos empezaron a aplicar distintas medidas defensivas. Entre las decisiones más mencionadas aparecen la reducción de inventarios, el endurecimiento de los requisitos para acceder a planes de pago y el análisis del cierre de determinadas sucursales, particularmente aquellas con menores niveles de facturación.
Proyecciones internas del mercado advierten que, si las tendencias actuales se mantienen, durante 2026 podría recortarse más del 20% del volumen total de ventas de electrodomésticos a nivel país. En ese marco, cadenas como Frávega, Cetrogar y Megatone evalúan mes a mes los números de cada local para decidir qué estructuras se mantienen y cuáles quedan bajo revisión.
Las mismas estimaciones sectoriales indican que estos ajustes continuarán mientras no repunte el consumo ni se abarate el financiamiento, y señalan que los relevamientos se irán actualizando a lo largo del año según la evolución de la morosidad y de las ventas en cuotas.

