Profesor denuncia robo de moto tras ser drogado por una alumna en Tartagal

Un profesor de taekwondo de Tartagal denunció que una alumna con la que tenía confianza lo habría drogado durante una cena en su casa y, mientras estaba inconsciente, le sustrajeron la moto, dinero, celular y otros elementos. La Brigada de Investigaciones reúne testimonios y mensajes para reconstruir el robo de la motocicleta y determinar quiénes participaron en el hecho ocurrido en la vivienda del instructor, identificado como Daniel Guerra.

Un profesor de taekwondo de Tartagal, identificado como Daniel Guerra, denunció que fue drogado dentro de su vivienda y que, mientras permanecía desmayado durante varias horas, sufrió el robo de su moto, su teléfono celular, dinero, billetera y gorras. Según su relato, una alumna con la que mantenía un vínculo de confianza habría estado con él antes de que perdiera la consciencia, y la Brigada de Investigaciones trabaja ahora para ubicar la motocicleta y esclarecer cómo se concretó el robo.

El hecho tomó estado público el día de hoy, cuando trascendió la presentación formal realizada por Guerra ante las autoridades. En la denuncia detalló que los elementos desaparecieron mientras se encontraba solo en su casa y sin poder reaccionar, situación que se habría extendido por casi veinte horas. La causa quedó en manos de investigadores que analizan pistas sobre el posible paradero del rodado en distintos sectores de la ciudad de Tartagal.

De acuerdo con la información reunida hasta el momento, se toman testimonios de vecinos y se revisan mensajes que podrían aportar datos sobre los movimientos de la moto luego del robo. La línea principal de la pesquisa apunta a determinar quiénes intervinieron en la sustracción de la motocicleta y cómo se organizó el ingreso y salida del domicilio, sin descartar la participación de más de una persona.

Profesor relata cómo fue drogado y cuándo notó el robo de la moto

En diálogo con el medio VideoTar, Daniel Guerra contó que todo comenzó cuando la mujer se acercó a su casa para compartir una cena. Según su versión, la visita se produjo un sábado por la noche y, en ese contexto, la alumna llegó con una cerveza que ya estaba abierta. Explicó que, tras tomar apenas un poco de esa bebida, perdió totalmente la consciencia.

Guerra recordó que recién volvió en sí el domingo alrededor de las 17, todavía mareado y desorientado. “Me desperté el domingo a las 5 de la tarde todo mareado, me caí dos veces de la cama”, relató al describir cómo fue el momento en que logró levantarse. Al revisar la casa, advirtió que la moto no estaba, al igual que su celular, la billetera, el dinero y varias gorras que guardaba en el lugar.

El instructor detalló que la motocicleta no solo era su medio de transporte habitual, sino también su herramienta de trabajo para trasladarse a los distintos lugares donde dicta clases de taekwondo. Tras comprobar que la moto y los demás objetos habían desaparecido, decidió acudir a la vía judicial y formalizar la denuncia, marcando el inicio de la investigación policial en Tartagal.

Al reconstruir las horas previas, el docente señaló que mantenía con la principal sospechosa una relación afectiva de larga data y que la consideraba parte de su entorno cercano. Mencionó que esa confianza lo llevó a no desconfiar cuando la mujer llegó con la bebida, ni cuando se quedó a cenar en la vivienda.

Testigos apuntan a la salida de la vivienda y el retiro de la moto

Además de la versión del profesor, en la causa se sumaron testimonios de vecinos del barrio, quienes dijeron haber visto movimientos vinculados al domicilio durante el período en el que Guerra se encontraba inconsciente. Según esos relatos, la mujer habría salido sola en un primer momento y luego habría regresado acompañada por un hombre.

Los testigos indicaron que fue en ese segundo ingreso cuando, presuntamente, se concretó el retiro de la moto del interior de la casa. Estas declaraciones fueron acercadas al investigador principal y se incorporaron al expediente. Con esa información, la Brigada de Investigaciones orienta parte del trabajo al seguimiento del recorrido de la motocicleta en Tartagal y zonas cercanas, con el objetivo de ubicar el rodado y establecer responsabilidades.

En paralelo, los efectivos analizan mensajes y comunicaciones que podrían vincular a otras personas con el robo de la moto y del resto de los bienes denunciados. No se difundieron por el momento hipótesis oficiales sobre el destino del vehículo ni sobre los posibles lugares donde habría sido visto después del hecho.

Guerra, por su parte, señaló que sospecha que el episodio pudo haberse planificado luego de comentar que tenía ahorros guardados para sus vacaciones. “Mi error fue decirle que tenía plata; tal vez ella le dijo a otra persona ‘lo dormimos y vamos’”, sostuvo al relacionar esa conversación con lo que terminó pasando en su casa.

Enfrentamiento con la alumna y situación del denunciante

Una vez que advirtió el faltante de la moto y de sus pertenencias, el profesor relató que llamó a la alumna para pedirle explicaciones. De acuerdo con su versión, la mujer rechazó de plano cualquier acusación y lo desafió a que hiciera la denuncia. “Me dijo: ‘denunciame y ya vas a ver lo mal que te va a ir’”, recordó el instructor sobre ese intercambio posterior al robo.

El docente remarcó que la situación lo afectó por el vínculo previo que tenían. Comentó que la mujer estaba integrada a su círculo cercano y que incluso él colaboraba con el mantenimiento del hijo pequeño de ella. También mencionó que padece mal de Chagas y que la sospechosa conocía su cuadro de salud. “Ella sabía que tengo mal de Chagas y que mi corazón se va haciendo más grande”, expresó.

Mientras continúa la búsqueda de la moto y de los demás elementos denunciados, Guerra dijo que espera que la investigación avance y que se aclare lo sucedido. “Yo solo quiero que esto se aclare porque ella era una persona que yo apreciaba mucho”, afirmó al referirse a sus expectativas sobre la causa en trámite.

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