Prisión perpetua para un hombre que abusó de su sobrina de 11 años

Un jurado popular halló culpable a Anselmo González y el tribunal le impuso prisión perpetua por el abuso sexual de su sobrina que terminó en el suicidio de la niña.

La Cámara Segunda del Crimen de Río Cuarto sentenció a prisión perpetua a Anselmo González, de 63 años, tras considerarlo culpable del abuso sexual reiterado de su sobrina de 11 años. Los hechos ocurrieron en una vivienda familiar de la localidad cordobesa de Arias y, según la causa, el contexto de violencia terminó en el suicidio de la niña. El veredicto se dio a conocer tras un juicio con jurado popular, donde se dio por acreditado el abuso y las amenazas hacia la menor.

Durante el debate, el tribunal analizó distintas pruebas y testimonios que describieron cómo el acusado sometía a la nena de manera repetida dentro del ámbito familiar. A pesar de que González negó el abuso y eligió no responder preguntas en la audiencia, el cuerpo de jurados y los jueces coincidieron con el pedido de la fiscalía e impusieron la máxima pena prevista.

El caso tuvo fuerte repercusión desde que salió a la luz a comienzos de 2023, cuando la niña fue internada luego de una grave descompensación. Desde entonces, la investigación penal avanzó sobre los ataques sufridos por la menor y el vínculo que mantenía con su tío.

Detalles del caso de abuso y el rol del jurado popular

Según se reconstruyó en el juicio, los abusos contra la sobrina de Anselmo González se repetían en la casa familiar de Arias. En la sala se expuso que el hombre aprovechaba momentos de intimidad para atacar a la menor y luego la amenazaba para que no contara nada. Estas conductas fueron calificadas como ataques sexuales reiterados.

El expediente tomó impulso cuando, el 10 de enero de 2023, la niña sufrió una crisis de salud severa y fue encontrada a tiempo por su madre. Primero fue atendida en un hospital de la zona y después derivada al Hospital Infantil de Córdoba, donde recibió cuidados más complejos. En ese contexto hospitalario, la menor relató a los médicos hechos graves que involucraban directamente a su tío.

Ese testimonio médico fue clave: a partir de lo que la nena contó, se dio aviso a la Justicia y se abrió la causa penal contra González. En la investigación también se incorporó una carta escrita por la propia niña, donde describía el sufrimiento que venía atravesando y el miedo que sentía.

Medidas judiciales y muerte de la sobrina

Con los dichos de la menor y el resto de los elementos reunidos, el juzgado dictó una prohibición de acercamiento para impedir que Anselmo González retomara contacto con su sobrina. Durante la etapa de instrucción se investigó además si el acusado había intentado violar esa restricción y volver a vincularse con la nena pese a la orden judicial.

Tiempo después de la primera internación, la situación se agravó. De acuerdo con lo constatado en la causa, la niña volvió a ingerir una cantidad importante de pastillas. Esa segunda ingesta le provocó la muerte por intoxicación y asfixia, lo que fue incorporado como dato central en el proceso.

El desarrollo del juicio y la condena a prisión perpetua

En la instancia oral, el proceso se llevó adelante con la participación de un jurado popular, que escuchó a peritos, médicos, familiares y funcionarios judiciales. La acusación sostuvo que el abuso sexual contra la sobrina fue sistemático y que el entorno familiar en Arias facilitó los ataques.

Frente a las pruebas expuestas, la defensa de González intentó desacreditar los testimonios, pero el acusado decidió no responder preguntas y se limitó a rechazar las imputaciones de manera general. El jurado, luego de deliberar, lo declaró culpable por los hechos ventilados en la sala.

Con ese veredicto, los jueces de la Cámara Segunda del Crimen de Río Cuarto resolvieron imponerle prisión perpetua, en concordancia con lo requerido por la fiscalía en la acusación principal. La sentencia quedó registrada en el expediente de la causa por abuso sexual agravado y muerte de la menor.

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