Salteña contó cómo es la previa de los partidos en Suiza: “el fútbol está en nuestro ADN. Para ellos no tiene el mismo valor ”

Una salteña radicada en Suiza contó cómo se organizan los compatriotas para ver a la Selección y qué diferencias nota con los hinchas locales.

La previa de Argentina frente a Suiza ya se siente entre compatriotas que viven a pocos minutos de Zúrich. En esa zona, varias familias argentinas acomodaron horarios, cambiaron rutinas y definieron un punto de encuentro para seguir el partido, que está programado a las 2 de la mañana, hora del país. Entre ellas aparece la familia de Valentina Bergallo, instalada allí desde hace casi una década, que volverá a reunirse con otros argentinos en un bar local. El plan no es nuevo: en cada presentación de la Selección repiten una costumbre que mezcla fútbol, comida y encuentros entre compatriotas.

Según contó Bergallo en diálogo con Infobae en Vivo, esas juntadas se fueron consolidando con el paso del tiempo y hoy funcionan como una cita fija cada vez que juega Argentina. En el partido anterior, por ejemplo, se reunieron con otras tres familias en un horario más accesible. Después del encuentro compartieron una comida y mantuvieron prácticas que, aun lejos del país, siguen presentes en cada celebración.

La entrevistada resumió ese clima con una frase directa: “Obviamente pospartido hubo asado y todos nuestros rituales festejando después de haber sufrido”. A partir de ese hábito, la comunidad argentina en la zona sostiene un modo propio de vivir el fútbol, incluso en un contexto cultural muy distinto al del país.

La previa de Argentina cambia horarios y vuelve a juntar a los compatriotas

Para el cruce ante Suiza, el grupo ya resolvió cómo seguirá el partido: esta vez será en un bar local, debido a que el encuentro se disputará a las 2 de la mañana, hora del país. Esa franja obliga a reorganizar el descanso, las tareas del día siguiente y la logística familiar. Sin embargo, según el testimonio de Bergallo, la prioridad es estar juntos y acompañar a la Selección.

La dinámica se repite en cada fecha. No se trata solamente de prender una pantalla y mirar el resultado, sino también de armar una reunión que les permita reencontrarse entre argentinos. En ese marco, el fútbol opera como una excusa para sostener costumbres, reforzar lazos y mantener un vínculo con la identidad de origen.

Bergallo explicó que, aun cuando los horarios son poco cómodos, el grupo busca seguir cada presentación de Argentina con la misma intensidad. Por eso las juntadas incluyen comidas, charlas y celebraciones posteriores, del mismo modo en que lo harían en el país. Ese esquema, llevado al exterior, se volvió parte de su rutina deportiva.

En el partido anterior, el horario permitió una organización más simple y la reunión se hizo con otras tres familias. Esta vez, en cambio, la madrugada marca otra dificultad. Aun así, el encuentro quedó definido y la decisión fue vivirlo en grupo, tal como ocurrió en presentaciones anteriores.

Suiza vive el fútbol de otra manera, según el relato de una argentina

Al describir el ambiente local, Bergallo marcó una diferencia fuerte entre la forma en que los argentinos sienten el fútbol y la manera en que suele hacerlo la población suiza. “Nosotros gritamos, somos eufóricos, pasionales y el fútbol para nosotros está en nuestro ADN. Para ellos el fútbol no tiene el valor que tiene para nuestra cultura”, sostuvo.

En su experiencia, del lado suizo predomina una actitud más contenida. Aunque hay expectativa por los partidos y existen puntos de reunión para verlos, las reacciones suelen ser más medidas. Incluso cuando hay un resultado favorable, los festejos no se parecen a los que suelen verse entre hinchas argentinos.

La entrevistada señaló que en Suiza las celebraciones acostumbran concentrarse en ámbitos privados o en lugares puntuales habilitados para esos eventos. Tras la victoria suiza ante Colombia, contó, la reacción fue reducida y sin grandes manifestaciones en la calle. Esa observación coincide con la imagen que ella tiene sobre una sociedad más reservada en la expresión pública.

También indicó que hay bares y espacios donde se colocan pantallas gigantes para seguir los encuentros. “Hay bares que organizan pantalla gigante y la gente se reúne ahí a verlos. Pero los suizos en general sí van a lugares puntuales a verlo”, detalló. De todos modos, aclaró que esa asistencia no implica un clima parecido al que generan los argentinos con cantos, gritos o cargadas.

El partido entre Argentina y Suiza se espera con respeto y sin cargadas

En la previa del cruce, Bergallo dijo que no percibe bromas ni provocaciones de parte de los suizos. Por el contrario, describió un ambiente de respeto hacia Argentina y su historia futbolera. “Al contrario, están con mucha expectativa a ver qué va a pasar. Tienen mucho respeto a Argentina y el fútbol. Así que no, memes no”, afirmó.

Según su relato, tampoco es habitual que circulen mensajes irónicos o cargadas después de los partidos. Esa actitud, dijo, forma parte de una manera distinta de atravesar la competencia deportiva. Hay interés por el resultado y atención por el desarrollo del encuentro, pero sin una lógica de chicana como la que muchas veces aparece en otros contextos.

Ese punto, para la familia argentina que vive cerca de Zúrich, también modifica la forma de atravesar la previa. Mientras los compatriotas sostienen rituales, reuniones y expresiones de euforia, el entorno local acompaña el partido desde una postura bastante más prudente. Así, el cruce entre Argentina y Suiza se empieza a jugar también en esas diferencias culturales alrededor del fútbol.

Entre Zúrich, lagos y costumbres argentinas, la vida sigue alrededor del fútbol

La vida diaria de la familia transcurre en un entorno de montaña cercano a Zúrich. Allí, según relató Bergallo, la naturaleza ocupa un lugar importante en la rutina. “Lo más lindo de Zúrich y de Suiza en general es la naturaleza, los lagos. Ahora en verano uno disfruta del lago. Hay muchísimos lagos y el agua es cristalina”, contó.

Durante el invierno, agregó, aprovechan ese paisaje para hacer actividades como esquí o trekking. A la par de esa experiencia cotidiana, la familia mantiene costumbres argentinas y las combina con prácticas locales. Esa mezcla también aparece en la mesa, donde conviven comidas del país con platos típicos suizos.

La entrevistada mencionó, por ejemplo, la fondue de queso, el raclette y los chocolates tradicionales como parte de reuniones con amigos, sobre todo en los meses fríos. Al mismo tiempo, remarcó que en su casa siguen presentes hábitos argentinos, especialmente cuando juega la Selección y se arma una reunión entre compatriotas.

Bergallo también hizo referencia a las diferencias culturales en los vínculos personales. Señaló que los suizos son “muy cordiales, muy atentos”, aunque “un poco más distantes” y que generar relaciones lleva más tiempo. En ese contexto, los encuentros para ver a Argentina no solo giran alrededor del deporte: además sirven para sostener cercanía con otros argentinos y compartir costumbres que siguen vigentes fuera del país.

Con ese esquema, la familia volverá a juntarse para el partido ante Suiza en el horario ya definido. La cita será en un bar local, a las 2 de la mañana, hora del país.

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