Argentina alcanza su mayor nivel de encarcelamiento y Salta queda entre las provincias con más personas privadas de la libertad

Un informe oficial reveló el máximo histórico de personas privadas de la libertad en el país y ubicó a Salta por encima del promedio nacional de encarcelamiento.

Un informe oficial difundido en 2026 confirmó que Argentina cerró 2024 con la mayor cantidad de presos registrada hasta ahora, con cárceles funcionando por encima de su capacidad y con personas privadas de la libertad en aumento sostenido en casi todo el país. En ese mapa, Salta quedó ubicada entre las provincias con más población encarcelada en relación con sus habitantes, con una tasa que supera el promedio nacional y la coloca dentro del grupo de jurisdicciones con mayor nivel de encierro.

Los datos surgen del último relevamiento del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura (CNPT), que analizó la situación penitenciaria hasta el 31 de diciembre de 2024 y describió cómo se viene expandiendo el uso de la prisión en las distintas provincias argentinas.

El documento no solo detalla cuántas personas están hoy en cárceles y comisarías, sino que también muestra el grado de sobrepoblación, las diferencias entre jurisdicciones y el tipo de delitos que explican la mayoría de las detenciones.

Argentina alcanza un récord histórico de presos y sobrepoblación carcelaria

De acuerdo con el CNPT, a fines de 2024 el sistema penitenciario argentino alojaba a 121.443 personas privadas de la libertad, una cifra que el organismo califica como récord dentro de las estadísticas disponibles. Ese número no aparece como un pico aislado, sino como parte de una curva que viene subiendo de forma prácticamente constante desde hace más de dos décadas.

Según el análisis del comité, en los últimos 25 años la población de presos en establecimientos penitenciarios creció, en promedio, alrededor de un 6% anual. La única interrupción clara de esa tendencia se dio en 2020, cuando la pandemia redujo de manera transitoria la cantidad de personas alojadas en cárceles, aunque después el incremento retomó su ritmo.

El propio informe remarca que, lejos de frenarse, el aumento se aceleró en 2024: el crecimiento interanual fue del 7,1%, uno de los valores más altos de toda la serie evaluada. Para el CNPT, eso consolida una tendencia de largo plazo en el uso de la prisión como respuesta frente a los delitos.

Mientras el número de detenidos se agranda, la infraestructura no acompañó en la misma proporción. A escala nacional, los servicios penitenciarios están operando al 130,2% de su capacidad, es decir, en espacios pensados para 100 personas hoy se alojan, en promedio, 130. El relevamiento define esta sobrepoblación como un rasgo estructural del sistema, presente incluso en provincias que construyeron nuevas unidades o ampliaron módulos en los últimos años.

Salta, entre las provincias con mayor tasa de personas presas

Dentro de este escenario general, el informe dedica un apartado a las diferencias entre provincias y allí aparece con fuerza el caso de Salta. El CNPT ubica a la provincia entre las jurisdicciones con mayor proporción de personas privadas de la libertad en relación con su población total, lo que la coloca en un grupo de distritos con fuerte presencia de encarcelamiento.

Según las cifras oficiales del comité, Salta registra una tasa de 267 presos cada 100.000 habitantes. Esa marca está por encima del promedio nacional, que el organismo fija en 258 personas privadas de la libertad por cada 100.000 habitantes, lo que muestra que la provincia supera la media del país en número de detenidos en términos proporcionales.

El documento aclara que Salta no es la jurisdicción con la tasa absoluta más alta de todo el territorio argentino, pero sí la incluye en el conjunto de provincias con niveles de encierro elevados y con expansión significativa del sistema penitenciario. En ese grupo también figuran Córdoba, Mendoza, Buenos Aires y Santa Fe, todas con indicadores por encima del promedio nacional.

Entre 2015 y 2024, a nivel país, la población en prisión se incrementó un 67,7%. Detrás de ese porcentaje general se esconden fuertes diferencias. Santa Fe encabeza el ranking de crecimiento con un 244,8%, seguida por Santiago del Estero con un 138,2% y Córdoba con un 116,6%, donde la cantidad de personas privadas de la libertad más que se duplicó en menos de diez años.

Nuevas plazas carcelarias y el impacto limitado en comisarías

El CNPT detalla que durante 2024 varias administraciones provinciales resolvieron aumentar la capacidad de alojamiento carcelario mediante la construcción de nuevas unidades o la ampliación de establecimientos ya existentes. Entre las jurisdicciones mencionadas se encuentran Buenos Aires, Jujuy, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán, todas con obras destinadas a sumar camas para presos.

Sin embargo, el relevamiento advierte que una parte importante de esas plazas recién creadas se utilizó para trasladar a personas que estaban detenidas en comisarías. Esa decisión alivió parcialmente algunas dependencias policiales, pero al mismo tiempo terminó elevando el total de la población encarcelada sin lograr una baja significativa de las detenciones en ámbitos policiales, según el detalle del comité.

Quiénes son los presos: situación procesal y delitos más frecuentes

Otro punto central del informe tiene que ver con la situación judicial de las personas privadas de la libertad. A nivel nacional, el 62% de quienes están detenidos cuentan con una condena, mientras que el 37,3% permanece procesado, es decir, sin una sentencia firme dictada por la Justicia al momento del relevamiento.

La distribución de condenados y procesados cambia de una provincia a otra. Neuquén aparece en el primer lugar con un 99,6% de detenidos con condena, por lo que casi la totalidad de su población carcelaria tiene sentencia definitiva. Detrás se ubican Chaco, Chubut y San Juan, todas con más del 90% de personas presas con condena firme.

En el extremo opuesto, el CNPT enumera a las jurisdicciones donde el porcentaje de detenidos sin condena es más alto que el promedio nacional. Formosa presenta un 51% de personas privadas de la libertad sin sentencia, Córdoba un 49%, Buenos Aires un 43% y Misiones un 39%, todas con proporciones de procesados por encima del 37,3% registrado en el total del país.

El caso de Formosa es destacado de manera particular: el 49% de sus presos tiene condena y el 51% restante no cuenta con una sentencia definitiva. Para Salta, el informe menciona una situación intermedia en lo que respecta a la relación entre condenados y procesados, aunque vuelve a remarcar la tasa de 267 personas privadas de la libertad cada 100.000 habitantes como dato clave de la provincia.

El relevamiento también analiza qué tipo de delitos explican la presencia de tantas personas en cárceles y comisarías. Los delitos contra la propiedad concentran el porcentaje más alto y representan el 36,4% de la población detenida en el país. En segundo lugar aparecen los delitos contra las personas, que agrupan el 21,7% de los casos registrados.

Más atrás, pero con un peso considerable, se ubican los delitos contra la integridad sexual, que abarcan el 20,5% de las personas privadas de la libertad en Argentina. Con estos datos, el CNPT traza un perfil sociodemográfico de la población encarcelada y deja planteada la magnitud del fenómeno del encarcelamiento en todo el territorio nacional.

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