La Policía de Salta, a través del área de Ciberseguridad, volvió a alertar sobre el shareting y pidió a madres y padres de la provincia que limiten las fotos y videos de sus hijos en redes sociales. Advirtieron que la sobreexposición digital de niños y niñas permite a desconocidos acceder a datos sensibles, armar perfiles falsos y facilitar casos de grooming, por lo que recomendaron revisar contactos, privatizar cuentas y evitar mostrar uniformes escolares, casas y vehículos.
La Policía volvió a alertar por el shareting y su impacto en la seguridad de los chicos
El área de Ciberseguridad de la Policía de Salta emitió una nueva comunicación dirigida a familias salteñas por el avance del shareting, es decir, la costumbre de publicar de manera continua fotos y videos de niños y niñas en redes sociales. Según explicaron, esta práctica, muy extendida entre adultos que muestran la vida cotidiana de sus hijos, puede transformarse en una puerta de entrada para distintos delitos informáticos.
Desde la fuerza detallaron que, cuando se suben imágenes de menores a internet, no solo se ve el rostro del chico o la chica, sino que también quedan expuestos datos como la zona donde viven, los lugares que frecuentan, los horarios habituales y parte de la dinámica familiar. Todo ese contenido se acumula con el tiempo y, al permanecer en distintas plataformas, es posible que personas desconocidas lo descarguen o lo reutilicen sin autorización.
En la advertencia se hizo hincapié en que estas publicaciones, que muchas veces se hacen por orgullo o cariño, permiten que terceros puedan confeccionar perfiles falsos, simular vínculos con los chicos, obtener información para engaños y, en los casos más graves, utilizarlas para contactar a menores a través de internet.
La oficial Cardozo, integrante del área especializada, explicó que una vez que una foto o video está en línea “se pierde completamente el control de esa imagen o video” y remarcó que no se puede saber “dónde va a terminar” ni quién la descargará o la compartirá. Por este motivo, insistió en que la decisión de subir contenido sobre menores debe analizarse con cuidado antes de presionar el botón de publicar.
Además, subrayó que el problema del shareting no se limita a una sola publicación aislada, sino al enorme volumen de material que se genera año tras año. Indicó que hay chicos que, al llegar a la adolescencia, ya suman “más de 2000, 3000 imágenes de ellos” en redes sociales, en muchos casos sin que se haya evaluado qué se está mostrando en cada toma ni quién puede verla.
Ese historial digital detallado, distribuido en distintos perfiles y aplicaciones, constituye una especie de archivo público sobre la vida de los menores, con fotos de cumpleaños, salidas, viajes, actividades escolares y familiares, todo disponible para cualquier usuario que tenga acceso a las cuentas.
Recomendaciones para reducir los riesgos del shareting y cuidar la vida digital de los menores
En el mensaje oficial, la Policía de Salta vinculó el shareting con situaciones ya registradas de grooming, donde adultos se hacen pasar por menores o por conocidos para contactar chicos a través de redes sociales, juegos en línea o aplicaciones de mensajería. Por estos antecedentes, se sugirió extremar las precauciones en la “vida virtual” y revisar qué tipo de exposición se está permitiendo.
Como primera medida concreta, la oficial Cardozo instó a quienes tienen a su cargo a niños, niñas y adolescentes a realizar un “filtro” estricto en sus perfiles. Detalló que esto implica revisar uno por uno los contactos, configurar las cuentas como privadas y borrar de la lista de “amigos” o seguidores a quienes no se conozca personalmente o no formen parte del círculo cercano.
“Lo primero es hacer un filtro en las redes sociales, vemos qué amigos tengo, qué personas conozco, qué personas no conozco. Eliminemos a la gente que no conocemos”, recomendó la funcionaria al explicar que, aunque el contenido se suba de forma privada, sigue siendo riesgoso que lo vean usuarios desconocidos.
La vocera sumó una serie de pautas específicas para los casos en que, aun entendiendo los riesgos del shareting, los adultos quieran compartir algún logro o momento especial de sus hijos. En esos casos, pidió prestar especial atención a lo que aparece de fondo en cada imagen.
Entre los puntos centrales, sugirió que no se muestre el escudo del colegio ni el uniforme completo, para evitar que se identifique con claridad la institución educativa. También aconsejó no incluir en las tomas el frente de la casa ni el interior reconocible de la vivienda, y tampoco el vehículo familiar con la patente visible, ya que todos esos elementos permiten ubicar con mayor precisión el entorno donde se mueve el menor.
Menos datos visibles y más control sobre lo que se publica
De acuerdo con Cardozo, el objetivo principal de estas medidas es reducir al máximo la cantidad de información disponible sobre los menores y su grupo familiar en internet. Sostuvo que lo importante es eliminar cualquier dato que pueda ser útil para que ciberdelincuentes identifiquen al niño, a sus responsables o las rutinas diarias.
En ese marco, la Policía de Salta reiteró la recomendación de limitar el shareting, mantener cuentas cerradas al público general, revisar periódicamente las publicaciones antiguas y acompañar a niños, niñas y adolescentes en el uso cotidiano de redes sociales y plataformas digitales.

