Un control de pesca ilegal realizado por la Policía Rural y Ambiental en la zona del río Arenales, en el sur del Valle de Lerma, terminó con el secuestro de 63 sábalos y dos redes tipo pollera, elementos totalmente prohibidos para la pesca en Salta. Dos hombres que circulaban en vehículos distintos quedaron imputados bajo la Ley Contravencional por atentado contra el ecosistema, y las actuaciones ya fueron enviadas a la Unidad Fiscal Contravencional y al Juzgado de Garantías Nº 7 para continuar la causa.
El procedimiento se desarrolló en cercanías de San Agustín, a la vera del río y lejos de las zonas urbanas, donde suelen concentrarse los operativos por pesca de control habitual. Pese a la normativa que impide la captura, tenencia y transporte de sábalo en toda la provincia, el hallazgo de este cargamento vuelve a encender la alarma por la reiteración de hechos similares en el Valle de Lerma y otros puntos de la provincia.
De acuerdo con fuentes vinculadas a la protección ambiental, el caso se suma a una larga lista de actuaciones por pesca ilegal con métodos depredadores y extracción de especies protegidas, en un contexto donde las sanciones vigentes son consideradas poco disuasorias frente al daño ambiental y al valor económico que el sábalo alcanza en los circuitos informales.
Operativo policial: secuestro de sábalos y redes de pesca depredatoria
Durante recorridas preventivas sobre la traza del río Arenales, personal de la Policía Rural y Ambiental con base en El Carril detuvo la marcha de dos vehículos que se desplazaban por caminos cercanos al cauce. Al inspeccionar la carga, los efectivos constataron que los rodados trasladaban gran cantidad de pescado y elementos de pesca no autorizados.
En total, los policías contaron 63 sábalos ya faenados, especie cuya captura se encuentra vedada en toda la provincia según el Reglamento de Pesca Deportiva Temporada 2025–2026. Junto a los ejemplares se encontraron dos redes tipo pollera de grandes dimensiones, consideradas altamente depredadoras porque arrasan con peces de diferentes tamaños y edades, afectando directamente la reproducción y el recambio natural del recurso.
Además del decomiso de los pescados y de las redes de pesca ilegal, se labraron actas de infracción a dos hombres que iban a bordo de los vehículos. Ambos fueron imputados por atentado contra el ecosistema con base en el artículo 91 de la Ley Contravencional de Salta. Las actuaciones, según se informó, fueron remitidas a la Unidad Fiscal Contravencional y al Juzgado de Garantías Nº 7, que ahora deberán resolver los pasos procesales a seguir.
Qué dice la normativa de pesca sobre el sábalo y por qué está protegido
Desde la Policía de Salta recordaron que la reglamentación vigente para la temporada 2025–2026 establece de forma expresa la prohibición de “la captura, extracción, tenencia y transporte del sábalo” en todo el territorio provincial. El reglamento de pesca deportiva, que depende de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, rige tanto para pescadores recreativos como para cualquier persona que opere con artes de pesca en ríos y arroyos.
El sábalo es considerado una pieza clave en el equilibrio de los ríos del norte argentino. Especialistas consultados describen que, cuando se lo extrae sin control, se reduce de manera marcada la población de la especie, se altera la cadena alimentaria y se terminan afectando otras especies que dependen de ella. A esto se suma el impacto que sufren los cursos de agua, ya de por sí presionados por distintos tipos de contaminación, especialmente en zonas con fuerte presencia humana.
Preocupación por la reiteración de casos de pesca ilegal y sanciones consideradas leves
Organizaciones vinculadas al cuidado del ambiente y técnicos que siguen la situación de la pesca ilegal remarcan que hechos como el de San Agustín se vienen registrando con frecuencia, pese a los controles rutinarios en ríos del Valle de Lerma y otras regiones. Según explican, la combinación de redes de gran tamaño, puntos de control extensos y un mercado informal que paga bien el sábalo crea un escenario propicio para la depredación del recurso.
En ese sentido, señalan que el actual esquema de sanciones, contemplado en la normativa contravencional, incluye penas vistas como leves y multas catalogadas como irrisorias frente al perjuicio ambiental ocasionado. También subrayan que estas sumas no se condicen con el valor que el sábalo alcanza cuando se comercializa de manera clandestina, lo que, en la práctica, deja un margen de ganancia importante para quienes realizan esta clase de pesca ilegal.
En el caso particular de Salta, donde los ríos forman parte del paisaje cotidiano y se relacionan tanto con actividades productivas como recreativas, los episodios de depredación suelen pasar casi desapercibidos. Los procedimientos que terminan con el secuestro de pescado y elementos prohibidos, como el de estos 63 sábalos y redes tipo pollera, reponen periódicamente la discusión sobre la efectividad de las sanciones y la continuidad de un esquema en el que se considera que el riesgo asumido por los infractores sigue siendo bajo en relación con el beneficio económico obtenido.

