Un perro desaparecido llamado “Flaco”, que desde hace casi dos años vivía en una estación de servicio YPF de avenida Jujuy al 2300 en San Miguel de Tucumán, es buscado sin descanso por los empleados desde el domingo. Los trabajadores difundieron su ausencia en redes sociales y piden datos sobre su paradero, ya que el animal formaba parte de la rutina diaria del lugar y no volvía a ausentarse tantos días seguidos.
Un perro desaparecido en una estación de servicio YPF de San Miguel de Tucumán generó preocupación entre los empleados y vecinos de la zona. Se trata de “Flaco”, un animal que desde hace casi dos años compartía todos los días con el personal de la sucursal ubicada sobre avenida Jujuy al 2300 y que no aparece desde el domingo. Ante la falta de noticias sobre su paradero, los trabajadores lanzaron una campaña en redes sociales y habilitaron un número de teléfono para recibir información.
El caso tomó fuerza en internet cuando los empleados decidieron publicar fotos y una breve descripción de “Flaco”, con la intención de que quienes pasen habitualmente por la zona puedan colaborar. Señalan que cualquier aviso, por mínimo que sea, puede servir para rastrear al perro desaparecido y saber qué le pasó.
En la estación remarcan que el animal no solía alejarse tanto tiempo, por lo que la ausencia prolongada llamó la atención desde el primer momento y activó una búsqueda que ya se extendió varios días sin resultados concretos.
Un perro que se volvió parte del equipo en la estación de servicio
Según relatan los trabajadores, “Flaco” empezó a frecuentar la estación de servicio de manera casual, pero con el correr de los meses quedó integrado a la vida diaria del lugar. El personal comenzó a darle de comer, le dejaban agua y lo dejaban quedarse dentro del predio, hasta que su presencia se volvió algo habitual en cada turno.
Con el tiempo, el perro se ganó un lugar estable en la rutina: acompañaba a los empleados en distintos horarios, se movía entre los surtidores y la oficina, y recibía cuidados básicos a lo largo del día. Para quienes trabajan allí, dejó de ser “un perro de la calle” y pasó a ser considerado parte del grupo que sostiene la actividad de la estación.
El lazo se hizo más fuerte cuando “Flaco” empezó a dormir adentro de la oficina. Allí tenía agua, alimento y un espacio más seguro. Era común verlo descansando mientras el resto del personal cumplía sus tareas, y esa convivencia diaria hizo que su ausencia actual se viva con especial angustia entre los trabajadores.
La responsable del establecimiento fue notificada rápidamente sobre la desaparición y, según contaron los empleados, comparte la preocupación por no tener datos firmes sobre dónde puede estar el animal.
Hábitos, hipótesis y detalles que complican la búsqueda del perro
Lucas Miranda, uno de los trabajadores de la YPF, detalló cómo se comportaba “Flaco” antes de que se lo considerara perro desaparecido. Explicó que el animal a veces se alejaba unas cuadras, caminaba por la zona y luego regresaba sin problemas. “Solía dar vueltas por la cuadra y siempre volvía. Nunca desaparecía más de uno o dos días”, señaló al describir su conducta habitual.
Esta vez, sin embargo, desde el domingo no volvió a cruzar el portón de la estación, lo que encendió las alarmas entre quienes lo veían todos los días. Los empleados comentan que recorren la zona cercana, consultan a vecinos, comerciantes y clientes frecuentes, pero hasta ahora nadie pudo aportar un dato concluyente sobre su paradero.
Uno de los puntos que más inquieta al grupo es que “Flaco” estaba sin collar cuando se perdió. Los trabajadores explican que cada vez que intentaban colocarle uno o ponerle alguna prenda, el perro la rompía o se la sacaba. Esa costumbre complica la identificación: sin una señal clara de pertenencia, temen que pueda ser confundido con un perro sin dueño y no se lo vincule con la estación de servicio.
Qué pudo haber pasado con “Flaco”
Dentro del equipo manejan varias posibilidades, aunque ninguna se pudo confirmar. Una de las hipótesis la planteó el propio Lucas Miranda, quien consideró que el perro podría haberse desorientado. “Yo creo que se fue y se perdió”, expresó al imaginar que el animal tal vez se alejó más de lo habitual y después no logró encontrar el camino de regreso.
En la estación, de todos modos, señalan que no resultaría sencillo que alguien se lo haya llevado a la fuerza, ya que lo describen como un perro grande y con carácter desconfiado frente a las personas que no conoce. Incluso mencionan que en otra ocasión un camionero mostró intención de llevárselo, pero esa idea fue rechazada por el personal, que lo consideraba parte del lugar.
Mientras la incertidumbre se mantiene, los empleados continúan difundiendo publicaciones en redes sociales con fotos actuales y señas particulares de “Flaco”. Reiteran que cualquier persona que lo haya visto o tenga datos sobre el perro desaparecido puede comunicarse al número 381 551-3244, habilitado especialmente para recibir avisos de la comunidad.

