El casamiento privado conocido como Cafayate Fantasy, realizado recientemente en la zona de la Quebrada de las Conchas, sigue generando repercusión luego de que se hiciera público un presunto permiso que habría habilitado el evento dentro de la reserva natural de Cafayate. El documento, mostrado por TN durante el fin de semana, reabrió el debate por supuestas irregularidades formales y sumó nuevos interrogantes sobre cómo se autorizó el casamiento en ese sector. La fiscal penal de Cafayate, Sandra Rojas, ya adelantó que observa inconsistencias en la estructura y en la redacción del texto exhibido.
El permiso exhibido y las dudas sobre su validez
El punto central de la controversia es un escrito que se presenta como autorización oficial para el casamiento Cafayate Fantasy dentro de la reserva. Según lo difundido, el documento aparece fechado el 11 de diciembre de 2025 y lleva en el encabezado el membrete del Ministerio de Ambiente y Producción Sustentable.
Sin embargo, distintos elementos del contenido despertaron sospechas sobre la autenticidad del permiso. Se detectaron errores de ortografía, palabras mal separadas, fallas de tipeo y un diseño que no coincidiría con los formatos habituales de la administración pública, lo que motivó una revisión más detallada de cada apartado.
Además, se remarcó que el estilo general de redacción no seguiría los lineamientos formales esperados para comunicaciones oficiales de este tipo, en especial tratándose de un trámite vinculado al uso de una reserva natural en Cafayate para un casamiento con alto perfil público.
Frases, firmas y datos que generan sospechas
Entre los fragmentos más comentados del presunto permiso aparece un párrafo donde se lee: “A su consideración [sic]. Siendo notificados y realizando las evaluaciones pertinentes al pedido de permiso para realización de evento a realizarse con fecha en marzo 2026”. Este tramo fue citado como ejemplo de las inconsistencias detectadas tanto en la forma de redactar como en la construcción de las oraciones.
El mismo documento atribuye la solicitud a Lucía Belén Grajales Soriano, identificada allí como “propietaria de sección [sic] Catastral Nro. 6536”. Esa referencia también quedó bajo observación dentro del análisis general del texto, que intenta establecer si se trata de una autorización legítima o no.
Otro punto cuestionado es la firma que figura al final de la hoja, atribuida al secretario de Ambiente, Alejandro Aldazábal. De acuerdo con lo que trascendió, la rúbrica tendría la apariencia de un recorte, con un tono distinto al del resto de la impresión del permiso, lo que alimentó las sospechas sobre cómo se confeccionó el documento.
La mirada de la fiscalía de Cafayate sobre el casamiento
La fiscal penal de Cafayate, Sandra Rojas, se refirió públicamente a la situación y subrayó las falencias del documento. Según declaró ante los medios, además de los errores de escritura, el texto “presenta una estructura que no es acorde a este tipo de pedidos”.
Con la aparición de este papel y las objeciones que lo rodean, la discusión sobre el casamiento Cafayate Fantasy en la Quebrada de las Conchas quedó centrada en determinar si efectivamente hubo una autorización válida o si el permiso que se conoció carece de legitimidad.
Fuente:Que Pasa Salta

