Una mujer llegó descalza a los últimos metros de su recorrido hacia la Catedral de Salta, en el marco del Milagro. La peregrina, integrada a un grupo peregrino junto a familiares, contó que dedicó la caminata a sus seres queridos y a su hijo fallecido. Tras atravesar calor, frío y lluvia, relató que el cansancio había quedado atrás al acercarse a las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro.
La caminante fue entrevistada cuando avanzaba cerca del ingreso al templo. Allí explicó que llevaba intenciones por sus hijos, su madre, sus hermanos y el resto de su familia, mientras completaba el trayecto acompañada por parte de su entorno.
La caminata de la mujer hasta la Catedral
La mujer completaba descalza el tramo previo a la llegada a la Catedral. Había recorrido varios kilómetros durante jornadas con cambios de clima, aunque en ese momento señaló que el esfuerzo físico ya no ocupaba un lugar central.
Al ser consultada sobre el dolor y el agotamiento que podía sentir a esa altura de la peregrinación, respondió: “A esta altura ya no, ya no duele nada, ya pasó todo. Ya pasó todo, ya no duele nada”.
La peregrina no hizo el camino sola. Indicó que iba acompañada por su nieta, una de sus hijas, su esposo y otro de sus hijos, quien caminaba más adelante entre los grupos que se dirigían al templo.
Las intenciones que llevó durante el Milagro
El hijo fallecido fue una de las principales intenciones de la peregrinación. La mujer explicó que también realizó el recorrido por sus otros hijos, su madre, sus hermanos y toda su familia.
Al detallar a quiénes dedicaba su llegada al Milagro, expresó: “Por mi familia, por mis hijos, por mi hijo que están en cielo, por mi mamá, por mis hermanos, por todo, por todo, por toda mi familia”.
El recuerdo de su hijo durante la peregrinación
La peregrina señaló que la ausencia de su hijo forma parte de una lucha cotidiana. Según contó, encontró en sus creencias religiosas una forma de continuar después de esa pérdida.
Durante la entrevista, vinculó el recorrido con la fe que sostuvo a lo largo de la caminata y con el acompañamiento de sus familiares en el trayecto hacia la Catedral.
La mujer dejó su mensaje antes de ingresar al templo: “Que con fe todo se puede. Siempre con fe y aferrarse a Dios porque para Dios nada es imposible. Con la fe yo pude salir adelante con mucha fe, con la pérdida de mi hijo salí adelante y lo sigo luchando día a día con mucha fe”.

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