Gobiernos de varios continentes están impulsando proyectos para limitar el uso de redes sociales o directamente prohibir su acceso a niños y adolescentes, con el argumento de bajar riesgos de ciberacoso, adicción, problemas de salud mental y contactos peligrosos. Australia, Grecia, Francia, España, Alemania, Dinamarca, Indonesia, Malasia, Eslovenia y el Reino Unido, entre otros, discuten o aplican leyes que fijan edades mínimas entre 15 y 16 años, obligan a verificar la edad de los usuarios y plantean multas millonarias para las plataformas.
Las restricciones alcanzan a servicios como Facebook, Instagram, Snapchat, Threads, TikTok, X, YouTube, Reddit, Twitch, Kick, Bigo Live y Roblox, entre otros. A la par, organizaciones especializadas ponen el foco en cómo estos controles podrían afectar la privacidad de niños y adolescentes, ya que requieren mecanismos de identificación cada vez más estrictos.
El tema se instaló en la agenda global como una de las grandes tendencias vinculadas al uso de internet y al impacto de la tecnología en la vida cotidiana de las familias, con especial atención en lo que pasa dentro y fuera de las aulas.
Australia endurece el acceso a redes sociales y marca el camino para prohibir su uso a niños
El caso más citado por los especialistas es el de Australia, que aprobó en diciembre de 2025 una de las normas más duras del mundo. La ley bloquea el ingreso a redes sociales a cualquier persona menor de 16 años y obliga a las compañías tecnológicas a aplicar verificaciones de edad consideradas “estrictas” por las propias autoridades.
La regulación incluye a plataformas masivas como Facebook, Instagram, Snapchat, Threads, TikTok, X, YouTube, Reddit, Twitch y Kick, pero deja afuera a WhatsApp y a YouTube Kids, que quedan disponibles para los usuarios más jóvenes. Las empresas que no cumplan se exponen a sanciones de hasta 34,4 millones de dólares, según el texto legal.
Este movimiento colocó a Australia como referencia para otros gobiernos que estudian caminos similares para restringir las redes sociales o directamente prohibirlas a niños y adolescentes. A partir de esa ley se aceleraron debates parlamentarios en Europa y Asia, donde se discute tanto la edad mínima de ingreso como los sistemas para comprobarla.
Además de las multas, el punto más delicado del modelo australiano es cómo se implementarán los controles de edad sin exponer datos sensibles de los usuarios jóvenes ni de sus familias, algo que también observan de cerca organizaciones de derechos digitales.
Europa avanza con límites a redes sociales y discute hasta dónde prohibir su uso
En Europa, varios países trabajan en proyectos para restringir las redes sociales a menores, aunque no todos avanzan al mismo ritmo ni con las mismas edades mínimas. Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, España, Eslovenia y el Reino Unido forman parte de este nuevo mapa regulatorio que apunta a los servicios digitales con más presencia entre chicos y chicas.
En Dinamarca, el gobierno anunció en noviembre de 2025 que logró apoyo suficiente en el Parlamento para una ley que cerrará el acceso a las redes sociales a quienes tengan menos de 15 años. La idea oficial es que la norma empiece a regir a mediados de 2026 y se complemente con una aplicación de “prueba digital” destinada a confirmar la edad de cada usuario antes de permitirle crear una cuenta.
Francia sigue una línea parecida, pero todavía con pasos pendientes. La Asamblea Nacional aprobó en enero un proyecto que impide el uso de redes sociales a menores de 15 años. El presidente Emmanuel Macron respaldó públicamente la iniciativa, aunque el texto debe pasar todavía por el Senado y luego volver a la Cámara Baja para una votación definitiva, por lo que aún no se transformó en ley.
En Alemania el escenario es más discutido. Allí se analiza un proyecto para bloquear las plataformas a menores de 16 años. La propuesta la impulsa el bloque conservador, pero genera dudas entre los partidos de la coalición de centroizquierda que está en el gobierno. Por ese motivo, el borrador todavía se encuentra en una etapa de debate y negociación parlamentaria.
Grecia, España y Eslovenia ponen plazos
Grecia ya definió un cronograma concreto. El primer ministro Kyriakos Mitsotakis anunció que, desde enero de 2027, se aplicará una prohibición de uso de redes sociales para menores de 15 años. De acuerdo con la explicación oficial, el objetivo es enfrentar la ansiedad, los trastornos del sueño y la adicción que relacionan con el diseño y la dinámica de estas plataformas.
España también está en la lista de países que analizan cortarle el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. El gobierno impulsa un proyecto de ley que todavía debe recorrer el trámite parlamentario completo. En paralelo, se discute la posibilidad de fijar responsabilidades personales para directivos de las compañías tecnológicas en casos de difusión de discursos de odio dentro de sus servicios.
Eslovenia, por su parte, prepara un texto legal para establecer un veto a las redes sociales para menores de 15 años. Allí el debate público se concentra sobre todo en TikTok, Snapchat e Instagram, señaladas como las plataformas que más preocupan por el tiempo de uso diario y por el tipo de contenidos que consumen los adolescentes.
Asia y Reino Unido se suman a las regulaciones sobre redes sociales para niños y adolescentes
Mientras Europa discute sus propias normas, en Asia y Europa del Este también se mueven las fichas. Indonesia y Malasia anunciaron planes para frenar el acceso a redes sociales a quienes no hayan llegado a los 16 años, con foco en servicios de video corto y transmisiones en vivo, muy usados por públicos jóvenes.
Indonesia informó en marzo que planea impedir el ingreso tanto a redes sociales como a otras plataformas digitales a menores de 16 años. Entre los servicios alcanzados se mencionan YouTube, TikTok, Facebook, Instagram, Threads, X, Bigo Live y Roblox, es decir, tanto redes clásicas como espacios de videojuegos y streaming.
Malasia comunicó en noviembre de 2025 su intención de aplicar, durante este año, un esquema similar para menores de 16 años. El anuncio oficial adelantó la dirección general de la medida, pero no precisó aún detalles sobre cómo se controlará la edad de los usuarios ni qué sanciones se aplicarán a quienes no cumplan las reglas.
En el Reino Unido, las autoridades analizan un posible veto al uso de redes sociales por parte de menores de 16 años, aunque antes de tomar una definición abrieron la puerta a una consulta más amplia con padres, jóvenes y organizaciones de la sociedad civil. Entre las alternativas en evaluación aparece la idea de limitar funciones asociadas al uso compulsivo, como el desplazamiento infinito en los feeds, aun cuando no se llegue a una prohibición total.
Organizaciones alertan por privacidad en la verificación de edad
El crecimiento de leyes y proyectos para restringir o prohibir redes sociales a niños y adolescentes abrió otra discusión fuerte: qué pasa con la privacidad. Para los gobiernos, los sistemas de verificación de edad son clave para que las normas funcionen y no queden en letra muerta. Sin embargo, especialistas en derechos digitales advierten que esas herramientas pueden ser demasiado invasivas.
Entre las voces críticas se encuentra Amnesty Tech, que cuestiona que las prohibiciones estrictas podrían no ser efectivas para reducir todos los riesgos y, al mismo tiempo, afectar derechos fundamentales. Según esta organización, los mecanismos pensados para controlar la edad pueden obligar a compartir más datos personales de los necesarios, lo que preocupa especialmente cuando se trata de niños y adolescentes.
En este contexto, el debate global ya no pasa solo por si se deben permitir o no las redes sociales para menores, sino también por cómo se aplican los controles y qué impacto real tendrán sobre las prácticas de las plataformas y los hábitos digitales de las nuevas generaciones.

