La Subsecretaría de Niñez y Familia de Salta presentó un programa de padrinos destinado a reforzar el acompañamiento de los adolescentes que viven en el Hogar Escuela de la capital provincial. La iniciativa, impulsada por la gestión de Cristian López Traficando, propone que vecinos y referentes de la comunidad se involucren de forma sostenida para ampliar la red de apoyo de los jóvenes más allá del dispositivo estatal.
Según detallaron desde el área, el plan se pensó para que quienes residen en el Hogar Escuela no dependan únicamente del acompañamiento institucional, sino que también puedan construir vínculos de confianza con adultos significativos de su entorno social. La propuesta apunta a generar lazos estables entre padrinos, madrinas y adolescentes que les permitan transitar con más herramientas la salida del hogar y el paso a la vida adulta.
El esquema de padrinazgo se organiza como un puente entre las políticas públicas de niñez y la participación ciudadana, con el objetivo de que personas interesadas se comprometan en la construcción de oportunidades reales para estos chicos y chicas.
La propuesta de padrinazgo para adolescentes del Hogar Escuela
Desde la Subsecretaría explicaron que el programa de padrinos para adolescentes del Hogar Escuela se diseñó como respuesta a la necesidad de fortalecer los lazos con la comunidad, sobre todo en situaciones de vulnerabilidad social. No se trata solo de visitas ocasionales, sino de acompañamiento constante y responsable.
En ese sentido, remarcaron que el objetivo central es que cada joven pueda vincularse con adultos de referencia que no formen parte del plantel estatal del hogar. De este modo, se busca que el Estado deje de ser el único sostén en la vida cotidiana de los adolescentes y que se sumen referentes afectivos capaces de acompañar logros, dificultades y decisiones importantes.
Las autoridades señalaron que el acompañamiento apunta a brindar apoyo emocional, escucha activa y presencia en momentos clave del crecimiento de los chicos y chicas, además de acercarles espacios de participación comunitaria. El rol de los padrinos y madrinas se piensa como complementario a la tarea del equipo técnico y educativo del Hogar Escuela.
Acompañamiento personalizado y desarrollo integral
Uno de los ejes del programa es el acompañamiento personalizado entre padrinos y adolescentes, con la idea de que el vínculo sea estable en el tiempo y se base en la confianza mutua. Cada relación se construirá según las necesidades y particularidades de los jóvenes que viven en el Hogar Escuela.
La Subsecretaría de Niñez y Familia indicó que se busca que ese lazo aporte herramientas emocionales y sociales que colaboren en la inclusión de los adolescentes en distintos espacios de la comunidad. A la vez, se apunta a que puedan fortalecer su autoestima, su capacidad para tomar decisiones y su proyecto de vida fuera del ámbito institucional.
De acuerdo con lo informado, el programa también pone el foco en el desarrollo integral: además del sostén afectivo, se pretende que los padrinos acerquen oportunidades vinculadas al estudio, actividades culturales, deportivas u otras experiencias que amplíen el horizonte de los jóvenes.
Articulación con la comunidad y espacios de participación
Otro componente relevante del plan es la vinculación comunitaria de los adolescentes del Hogar Escuela a través de distintos ámbitos locales. Dentro de esta línea se mencionó la participación en la “Casa del Pueblo” y en otras instituciones, donde se prevé generar actividades y propuestas que integren a los jóvenes con vecinos y organizaciones sociales.
Con esta estructura, la Subsecretaría de Niñez y Familia busca que la comunidad tenga un papel concreto en la construcción de oportunidades para los adolescentes que residen en el Hogar Escuela, articulando el trabajo institucional con el compromiso ciudadano.

Lanzan programa de padrinos para fortalecer lazos comunitarios en el Hogar Escuela con adolescentes
